jueves, diciembre 07, 2006

147: No me sigas...

Giorgionne por un rato sólo sacudía la cabeza. Se sentía también superado. Ya no estaba creyendo que ellos pudieran avanzar ni siquiera con la ayuda de otros humanos, tan pobres como ellos en capacidad de comprender lo incomprensible…Lo que estaba en juego era nada menos que la irrealidad de la realidad.
-A mí esto me supera.
Manuel reaccionó con fuerza. Levantó la voz e hizo una especie de arenga a favor del valor y el tesón. Giorgionne apenas sonrió con tristeza.
-No es darse por vencidos…. Es que ya no sabemos quienes somos, dónde estamos…
-¿Y eso qué importa?
-Importa porque…si no entendemos nada, nada podemos hacer.
-Yo se quienes somos! Somos unos tipos que nos aguantamos lo que venga y no nos vamos dejar meter la pata encima.
Como por arte de magia o tal vez porque el ciclo depresivo agotaba su tiempo, a partir de las últimas palabras de Manuel los ánimos empezaron a retemplarse.
-Si vos creés que estamos en el camino… Bueno yo te sigo –dijo Ernesto.
Manuel iba a saltar diciendo que no quería que nadie le siguiera, que él no era guía de nadie sino apenas un gurí grande e ignorante y que en vez de buscar guías, ellos… Pero no lo dijo porque un oportuno apretón de mano dado por la flaca le puso en alerta sobre que no debía decir justamente lo que tenía ganas de decir…
Giorgionne también volvía.
-Pensándolo bien, de nosotros cuatro quién ha hecho inclinar las voluntades haz sido siempre vos, Manuel. Esta es una historia en la se podría decir que sos el actor principal. Hagas lo que hagas, el centro de la historia nuestra pasará por vos.
Manuel se sintió extraño, como metido en otro cuerpo. ¿Qué les habría entrado ahora? ¿Qué querrían de él? Porque algo parecían querer… esperar… Tuvo que meterse para adentro y desde el silencio interior mirarles las caras. Mirándolas comprendió. ¡Estaban esperando que él los dirigiera! Eso le producía mucho temor. No quería pensar más en ello… Volvió entonces a su mente parlante dejando lo otro como un asunto personal y reservado para revisar cuando tuviese ánimo.
-Yo creo que no vamos mal. Tenemos el plan de aliarnos con los otros Maquis… Pero me parece que estamos dejando de lado los principales aliados, los que ya nos están ayudando sin pedirnos nada a cambio… bueno…--sonrió—apenas unos vaso de jugo…
Ernesto acomodó el cuerpo como para saltar gritando “Es un genio!” pero una mirada de Manuel, directa y precisa, le contuvo casi del todo.
-Es muy buena idea, ¿no te parece Vittorio?
Magda hizo varios apretoncitos en la mano. Todo iba bien.
Giorgionne se puso colorado.
-Sí. En realidad qué vergüenza no haberlo pensado antes. Porque ellos…
-Son humanos.
-Bueno no precisamente.
-Por suerte.
-¿Qué hora será…estarán durmiendo?
-Duermen muy poco… Pero voy a tener que hacer más jugo de macachines.
-Yo te ayudo—dijo Magda.




Technorati Profile

Publicar un comentario