sábado, octubre 28, 2006

109 Espartaco, la Patria o la Tumba.

Dejaron las provisiones sobre el fogón y fueron a armar el juego de los guijarros. Manuel puso a funcionar el pentágono del medio y se puso a colocar por primera vez los guijarros que no daban chispas. Los iba poniendo en distintos lugares hasta que en uno, al soltarlo, se ponían a girar por su cuenta. Así con cada uno hasta que todos bailaban.
-Ahora viene lo bueno. ¿Ves que arriba queda un lugar libre como para otro pentágono? Bueno, ahí tengo que meter los dedos de la mano izquierda. Esa va a ser mi manera de manejar todo el tablero.
-¿Y qué tenés que hacer con los dedos ahí?
-Abuelo me explicó que puedo ponerlos, sin cambiar la posición de la mano, de 32 maneras distintas y… Cada posición es una orden distinta que le doy a las otras piedras. Si no toco el tablero, les estoy diciendo “cero”, que quiere decir que estoy esperando o recibiendo un mensaje.
-¿Cómo que estás diciendo cero…? Cuando vimos las letras…¡Cero tiene cuatro letras!
-Pero el dibujito de cada letra es en realidad un número… ¿Te acordás de la A que era la primera piedra girando a la derecha…? Pero eso no importa…Lo que importa es que lo de arriba con los dedos son números y a cada número corresponde una orden…
-Creo que voy a entender.
-Bueno. Ahora podemos recibir de a cinco letras por vez. La del medio es la primera y siguen las otras en el orden en que giran las agujas del reloj.
-¿Y si es una palabra de más letras?
-No hay problema, después que se forma el primer círculo de letras, la primera pasa a ser la sexta, la segunda la séptima y así hasta que aparezca un cero que es la señal de que la palabra terminó.
-Sí, la separación entre palabras. ¿Y si ahí termina el mensaje?
-Para terminar el mensaje tenés que marcar 3,2,1 , que es lo mismo que decir c,b,a, tres veces seguidas. Y al comienzo se marca 1,2,3 o a,b,c, también tres veces.
-¿Y si probamos de recibir una mensaje ahora? Tal vez tu abuelo te esté diciendo algo…
Manuel apoyó los cinco dedos de la mano izquierda en el tablero y los levantó durante un segundo. Los apoyó otro segundo y los levanto. Así tres veces diciendo 0,31,0,31,0,31 que era el código de comienzo de la escucha. La flaca abrió el cuaderno.
Enseguida la información comenzó a fluir.
Abc_a/bc_ab/c_abc/_orie/ntale/s_la_/patri/a

o_l/a_tum/ba
_li/berta/d_o c/on_gl/oria_

/morir/_cba_ /cba_c/ba___
-¡Nos mandó el himno!
-Ha de ser sólo para probar.
-¿Y si ahora le hacemos una pregunta?
-Bueno, esperá…¿qué le preguntamos?
-Preguntale tu nombre, así sabemos que es él.
Manuel escribió con mayúscula en el cuaderno: COMO SE LLAMA TU NIETO y pidió a Magda que le fuera diciendo para cada letra cuales eran las piedras que giraban a la derecha. Sólo eso.
La flaca entendió su intensión al toque.
-Primero la c, primer y segunda posición. Después la o, quinta posición. Sigue la m…
El equipo funcionaba muy bien y al cabo de
un par de minutos tenían la contestación de Abelardo escrita en el cuaderno:
MANUEL ESPARTACO AQUELARRE GOITICOECHEA

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