viernes, octubre 13, 2006

94 - CONDORito

Se sintieron otras voces. Una grave que a lo lejos amenazaba con tormenta y que por ahora no parecía articular palabras y otra de barítono, no tan autoritaria que por el lado izquierdo comenzaba a hablar.
-Básicamente tenemos todas los mecanismos de defensa en funcionamiento.
-PASEMOS ENTONCES A LA OFENSIVA.
-Pero no nos da el presupuesto.
-HAGO UNA LLAMADA Y TENEMOS COCHENTA FIRMAS QUE NOS APOYAN!!
-No te olvides que el poder cambia de mano cada tanto. Nadie quiere comprometerse hasta que tenga alguna seguridad de…
-NO. ES LO MISMO. ¡BUSINES ARE BUSINES!!
-Tendríamos que hacer una masacre.
-DE LOS NUESTROS NO CAERA NINGUNO.
-La otra vez no lo logramos. Ahora están en el poder.
-JA! LE LLAMAS A ESO PODER…! TIENEN UN JULEPE QUE SE CAGAN PARADOS!!
La tormenta que rezongaba a lo lejos pareció acercarse y articular palabras con un acento de más importante autoridad.
-PRIMEro TENEmos Que CERRAR con EXITO el CONDORito Y MIENtras tanto AVIVAR a los Brasileños.
-¿Le parece que habría que avivarlos? Con ellos nunca se han metido…
-AVIVARlos de que A la LARga si NO nos UNImos tamBIEN a ELLOS se LES va A moVER el PISO, ¡IDIOTA!
De pronto Manuel dejó de escuchar las voces. Estaba inmerso en una laguna viscosa que acababa de caerle encima. Comprendió el origen de aquello se fue a un lado trastabillado y haciendo arcadas, con lo que despertó a la Magda, escandalizada, toda la cama era un verdadero asco.
-Apurate, saquemos las sábanas antes de que se impregne el colchón!
Se tiraron en bolas de la cama, retiraron las sábanas y se quedaron mirando mientras llegaba la risa y como todavía la risa no llegaba se fueron a duchar juntos y a limpiarse mutuamente. Bajo la lluvia rieron y se hicieron cosquillas.
-¡Qué asco!
-Asco te va a dar cuando sepas que eso no es un vómito!
-Y qué va a ser, tarado!
-Te digo que no es mi vómito. Yo sólo hice arcadas cuando me di cuenta de…
-Me vas a decir que es un ectoplasma como ese de…
-Y si te dijera que son babas? Babas de milico mamado con whisky, con restos de longaniza, aceitunas y queso.
-¡Callate boludo, que me das más asco!
-¿Viste que un vómito mío sería lo de menos?
Magdalena quedó callada, levantó el brazo al costado para ver mejor. Tenía algo cerca del pliegue. Algo machacado y verdoso que se le había adherido allí…era… ¡Un pedasito de aceituna a medio masticar!


Publicar un comentario en la entrada