jueves, octubre 26, 2006

107 - Estrellas de Neutrones


-Bueno, pero ¿y los viajes en el tiempo?

-Eso es más fácil. Sólo hay que ajustar el segundo parámetro temporal a noventa grados.

-¿A noventa grados?

-Claro. Pero ojo que no es un viaje en el tiempo tipo Regreso al Futuro. Es tomar…cómo decirte? Sería…como doblar en una esquina del tiempo y volver a él después de haber hecho un recorrido por otro tiempo, por otras calles… Pero es inevitable que algunas funciones de onda colapsen y se produzcan diferencias entre el plano de realidad que queríamos sintonizar y el…

-¡Abuelo…!

-Te quiero hacer entender que no confíes demasiado en esos futuros o pasados que visites con estos cachilos. Pueden ser mundos paralelos al que vos buscabas, aunque las diferencias no sean muy importantes.

-Bueno, yo en realidad no me preocupo porque siempre he vuelto al mismo momento en que me habían raptado. Lo único que no me gusta es que esos de Dios parece que quieren cambiarme la vida. En algunos momentos me hablan como que me estuvieran amenazando…
-¡No les des bola! Son unos mentirosos que se la creyeron porque durante los últimos tiempos han tenido la sartén por el mango. Mataron a las brujas, a los indios americanos y tiraron bombas sobre Hiroshima y Nagasaki… Sí, no te sorprendas. Son todos lo mismo. Los poderosos viven en paz entre ellos sólo cuando no ven la forma de destruirse o dominarse… Ahora estamos en guerra otra vez.

-El Diablo contra Dios.

-Sí, aunque es un poquito más complicado. Ahora intervienen un montó de pequeños aliados al Diablo que antes estaban con Dios… Allá, como unos seis mil años antes de Cristo, cuando se libró la última gran batalla que incluso fue vista en los cielos de la tierra… Además ahora intervienen los Espíritus Oscuros, que no son una banda de rock, sino unos espíritus raros que gustan de merodeas las…

-¡…estrellas de neutrones. Me acordé!

-¡Buenísimo, Manuel! De dónde lo aprendiste?

-De un hombre que te conoce. Ernesto Federico de Oliveira…

-¡El mismísimo Mem! ¿Lo conocés? Un tipo pintoresco…podés confiar en él.

-Me salvó de una bola celestial.

-¿Y qué querían de vos?

-No se… Querían que me vendiera a ellos. Eso es lo que les entiendo…como este ángel de hace un rato que me quería hacer jurar que iba a denunciar a mis amigos. ¡Qué hijo de puta!

Y así mientras el huevo de papel interceptaba los planos astrales, curvaba los objetos en el sentido de la contracción del tiempo y vibraba en la cuerda cósmica del escape rápido, la conversación siguió largamente pasando por todos los temas posibles de ser hablados en dos horas, que fue el tiempo que estuvieron encerrados en aquel capullo de seda y del que Manuel iba a salir transformado en mariposa, con sus propias alas para volar.

Al cabo, la bola abrió su puerta corrediza, nieto y abuelo se dieron un último abrazo y Manuel retomó su paso largo rumbo a casa y la búsqueda interrumpida de la flaca.




Publicar un comentario