Juntaron las tres sillas que eran suficientes y arrimaron las velas sobre el escritorio, para poder volver a ver las anotaciones de Abelardo, en apoyo lógico de todo lo que iban a contar. Era importante relacionar los sistemas de codificación con la secuencia de letras de la palabra Manuel, que por suerte había sido la primera, también esa vez, en ser interpretada. Ya habían visto ellos que la palabra había sido entresacada de una secuencia mayor de caracteres, por la obvia razón de que era la serie de símbolos que cada tanto se repetía. Seis signos distintos que se sucedían en el mismo orden y que habían sido reconocidos como patrón. Todo comenzaba allí. Después habría venido la pregunta natural sobre qué cosa representarían esaos signos, que podrían ser letras formando una palabra, una palabra que diera sentido al texto. Algo importante. Una cosa de la que allí se estuviera hablando o...una persona...
A Margarita ya no le quedaban dudas de que lo contado era algo vivido. Trataba de imaginar ese mundo donde otra ella había tenido ese hijo con un hombre probablemente moreno. Esa otra Margarita que tal vez aquella noche de tantas dudas no se hubiese tomado el ómnibus y vuelto sola desde la fiesta de las llamadas, y haya seguido la joda con sus amigos de la comparsa de negros tamborileros.. .Veinti pocos años atrás...
-¿Y tu padre quién es...?.
-Un negro mandinga.
-Te pregunto por su nombre...
-No estoy seguro... Eso no lo se.
Margarita comenzó a reír de un modo un poco compulsivo, de a tirones que la sacudían hasta llevarla a arquearse en la cintura, para entonces sí reírse con toda la potencia de su voz.
-¿Así que al final lo hice no más? -dijo entre las risas- ¡Aunque fuese en el otro mundo pero lo hice!
Magda cuchicheó al oído de Manuel que dijera más claramente quién sospechaba que sería su padre. Manuel alegó del mismo modo no estar seguro de nada y Magda se calló.
Margarita percibió el tironeo.
-¿El nombre de tu padre es un secreto...?
-No, no es que sea un secreto. Es que no puedo saberlo... ella misma, la de allá, no lo recuerda...
-Un encuentro casual ?
-Probablemente.
Claro. Eso era muy coherente con sus ideas de libertad sexual nunca practicadas de forma continua. Lo multiracial, lo anónimo, lo prohibido... Dejarse llevar por el deseo en bruto sin preguntarse cómo ni por qué. El éxtasis de la danza, la orgía de las emociones. La materia que llama a la materia y festeja su razón de ser en plena felicidad.
-No era de acá...?
-Parece que no.
Ahora dejó de reír. Estaban hablando del padre del muchacho... Tal vez ...
-Perdoná la risa.
-No te preocupes, tuve varios padres. Abelardo en primer lugar.
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domingo, junio 08, 2008
549. El nombre de tu padre
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sábado, octubre 28, 2006
109 Espartaco, la Patria o la Tumba.
Dejaron las provisiones sobre el fogón y fueron a armar el juego de los guijarros. Manuel puso a funcionar el pentágono del medio y se puso a colocar por primera vez los guijarros que no daban chispas. Los iba poniendo en distintos lugares hasta que en uno, al soltarlo, se ponían a girar por su cuenta. Así con cada uno hasta que todos bailaban.
-Ahora viene lo bueno. ¿Ves que arriba queda un lugar libre como para otro pentágono? Bueno, ahí tengo que meter los dedos de la mano izquierda. Esa va a ser mi manera de manejar todo el tablero.
-¿Y qué tenés que hacer con los dedos ahí?
-Abuelo me explicó que puedo ponerlos, sin cambiar la posición de la mano, de 32 maneras distintas y… Cada posición es una orden distinta que le doy a las otras piedras. Si no toco el tablero, les estoy diciendo “cero”, que quiere decir que estoy esperando o recibiendo un mensaje.
-¿Cómo que estás diciendo cero…? Cuando vimos las letras…¡Cero tiene cuatro letras!
-Pero el dibujito de cada letra es en realidad un número… ¿Te acordás de la A que era la primera piedra girando a la derecha…? Pero eso no importa…Lo que importa es que lo de arriba con los dedos son números y a cada número corresponde una orden…
-Creo que voy a entender.
-Bueno. Ahora podemos recibir de a cinco letras por vez. La del medio es la primera y siguen las otras en el orden en que giran las agujas del reloj.
-¿Y si es una palabra de más letras?
-No hay problema, después que se forma el primer círculo de letras, la primera pasa a ser la sexta, la segunda la séptima y así hasta que aparezca un cero que es la señal de que la palabra terminó.
-Sí, la separación entre palabras. ¿Y si ahí termina el mensaje?
-Para terminar el mensaje tenés que marcar 3,2,1 , que es lo mismo que decir c,b,a, tres veces seguidas. Y al comienzo se marca 1,2,3 o a,b,c, también tres veces.
-¿Y si probamos de recibir una mensaje ahora? Tal vez tu abuelo te esté diciendo algo…
Manuel apoyó los cinco dedos de la mano izquierda en el tablero y los levantó durante un segundo. Los apoyó otro segundo y los levanto. Así tres veces diciendo 0,31,0,31,0,31 que era el código de comienzo de la escucha. La flaca abrió el cuaderno.
Enseguida la información comenzó a fluir.
Abc_a/bc_ab/c_abc/_orie/ntale/s_la_/patri/a
o_l/a_tum/ba
_li/berta/d_o c/on_gl/oria_
/morir/_cba_ /cba_c/ba___
-¡Nos mandó el himno!
-Ha de ser sólo para probar.
-¿Y si ahora le hacemos una pregunta?
-Bueno, esperá…¿qué le preguntamos?
-Preguntale tu nombre, así sabemos que es él.
Manuel escribió con mayúscula en el cuaderno: COMO SE LLAMA TU NIETO y pidió a Magda que le fuera diciendo para cada letra cuales eran las piedras que giraban a la derecha. Sólo eso.
La flaca entendió su intensión al toque.
-Primero la c, primer y segunda posición. Después la o, quinta posición. Sigue la m…
El equipo funcionaba muy bien y al cabo de
un par de minutos tenían la contestación de Abelardo escrita en el cuaderno:
MANUEL ESPARTACO AQUELARRE GOITICOECHEA
-Ahora viene lo bueno. ¿Ves que arriba queda un lugar libre como para otro pentágono? Bueno, ahí tengo que meter los dedos de la mano izquierda. Esa va a ser mi manera de manejar todo el tablero.
-¿Y qué tenés que hacer con los dedos ahí?
-Abuelo me explicó que puedo ponerlos, sin cambiar la posición de la mano, de 32 maneras distintas y… Cada posición es una orden distinta que le doy a las otras piedras. Si no toco el tablero, les estoy diciendo “cero”, que quiere decir que estoy esperando o recibiendo un mensaje.
-¿Cómo que estás diciendo cero…? Cuando vimos las letras…¡Cero tiene cuatro letras!
-Pero el dibujito de cada letra es en realidad un número… ¿Te acordás de la A que era la primera piedra girando a la derecha…? Pero eso no importa…Lo que importa es que lo de arriba con los dedos son números y a cada número corresponde una orden…
-Creo que voy a entender.
-Bueno. Ahora podemos recibir de a cinco letras por vez. La del medio es la primera y siguen las otras en el orden en que giran las agujas del reloj.
-¿Y si es una palabra de más letras?
-No hay problema, después que se forma el primer círculo de letras, la primera pasa a ser la sexta, la segunda la séptima y así hasta que aparezca un cero que es la señal de que la palabra terminó.
-Sí, la separación entre palabras. ¿Y si ahí termina el mensaje?
-Para terminar el mensaje tenés que marcar 3,2,1 , que es lo mismo que decir c,b,a, tres veces seguidas. Y al comienzo se marca 1,2,3 o a,b,c, también tres veces.
-¿Y si probamos de recibir una mensaje ahora? Tal vez tu abuelo te esté diciendo algo…
Manuel apoyó los cinco dedos de la mano izquierda en el tablero y los levantó durante un segundo. Los apoyó otro segundo y los levanto. Así tres veces diciendo 0,31,0,31,0,31 que era el código de comienzo de la escucha. La flaca abrió el cuaderno.
Enseguida la información comenzó a fluir.
Abc_a/bc_ab/c_abc/_orie/ntale/s_la_/patri/a
o_l/a_tum/ba
_li/berta/d_o c/on_gl/oria_
/morir/_cba_ /cba_c/ba___
-¡Nos mandó el himno!
-Ha de ser sólo para probar.
-¿Y si ahora le hacemos una pregunta?
-Bueno, esperá…¿qué le preguntamos?
-Preguntale tu nombre, así sabemos que es él.
Manuel escribió con mayúscula en el cuaderno: COMO SE LLAMA TU NIETO y pidió a Magda que le fuera diciendo para cada letra cuales eran las piedras que giraban a la derecha. Sólo eso.
La flaca entendió su intensión al toque.
-Primero la c, primer y segunda posición. Después la o, quinta posición. Sigue la m…
El equipo funcionaba muy bien y al cabo de
un par de minutos tenían la contestación de Abelardo escrita en el cuaderno:
MANUEL ESPARTACO AQUELARRE GOITICOECHEA
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