Mostrando entradas con la etiqueta Maquis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Maquis. Mostrar todas las entradas

miércoles, septiembre 03, 2008

593. DIOS HA MUERTO

En delante poco fue lo que pudimos sacar en limpio de tantas conversaciones simultáneas. Nosotros, se entiende, aquellos que de una forma u otra nos encargamos de esta tarea obligadamente discreta y difícil, porque, ¿les parece a ustedes poca cosa seguir a nuestros personajes en sus continuos ires y venires por mundos y dimensiones, muchas veces de forma sorpresiva y sin dar siquiera pistas sobre el próximo destino? Bien que en este caso, no era la distancia ni la extraña naturaleza del lugar lo que nos dificultaba la tarea, sino el baturrillo de temas entreverados, las carcajadas, los angustiosos relatos de los momentos de zozobra, las bizarras explicaciones de las leyes que regularían las relaciones entre los mundos, las dudas, los temores y la alegría de estar nuevamente juntos. Juntos otra vez todos, porque, como atraídos por algún corno mágico de esos que no se oyen pero se escuchan, a medida que transcurría la tarde fueron cayendo uno tras otro, los Cholos, los Rulos, las Julietas, los Dengues y los Chumbos. El último en llegar fue Miguel, el farmacéutico.
Por eso decimos que nuevamente estaban todos juntos. Con el agregado, de yapa, de los ocho japonecitos, que a esa altura rivalizaban en entusiasmo ácrata con todos los demás.
Es que de pronto, como el aprendiz de brujo, ellos veían realizarse en el plano de la realidad palpable, todas aquellas ideas que tan dificultosamente habían podido pulir y perfeccionar en madrugadas de inspiración profética. Querían verlo, por hablar con precisión, ya que les decían que allí afuera, por esas calles de común balastro y tras esos comunes pinos que poblaban los más de los solares, reinaban justamente esas sagradas ideas que se habían impuesto sin más violencia, y aun tal vez con menos, que la cotidiana de la sociedad anterior.
Pidieron para verlo, una vez que todos se hubiesen puesto al día con las informaciones que cada cual había acumulado separadamente. Eran muchos los temas, pero, había uno que se robaba los titulares a toda página:

DIOS HA MUERTO

Por supuesto que en el mundo civilizado, es decir desarrollado, económicamente hablando, esas letras no habían sido impresas en ese orden, al menos sobre papel o pantallas de televisión. Por acaso sí en algún lugarcito de Internet, que pronto dejó por casualidad de aparecer carcomido por dificultades técnicas, invasiones de bacterias y virus oportunistas u otras causas aleatorias. Le llamaron "la muerte blanca" porque blanca quedaba toda información sobre la existencia anterior de dichos sitios, que nunca habían existido y que por lo tanto mal podían desaparecer.
Tampoco nunca se habían movilizado las tropas de la OTAN ni la quinta flota sobre el Atlántico. Nunca hubieron amenazas ni advertencias, ni presiones económicas ni nada. Tampoco las plateadas y doradas bolas de los arcángeles descendieron nunca sobre el pentágono del poder a conferenciar estrategias. No se embarcaron jamás cargamentos de armas ni de poderosas drogas neurotóxicas, ni se compraron conciencias ni se organizaron gigantescos operativos de información manipulada a través de periodistas prestigiosos pagados con generosas prebendas. Nada de eso. Todo lo poco que hubo, no fue más que los acostumbrados desbordes de la imaginación latinoamericana que por siglos a dado muestras de los perniciosos efectos de la ociosidad y del consumo de bebidas ordinarias.

A pesar de todo algo pasaba. Los mercados enloquecían. Tan pronto el petróleo superaba la barrera de los docientos dólares como las naciones líderes se quedaban sin papel para imprimir billetes. Las nuevas generaciones, hartas de estimulantes, inventaban nuevas formas de vida violenta, por sentir algo sólido bajo sus pies y delante de sus puños. La flagelación volvía a estar de moda. La ajena, pero también la propia. Clubes de pelea a muerte. El valor se demostraba aguantando mutilaciones. La convicción cortándose la lengua. La diversión... duraba poco...

martes, septiembre 02, 2008

592 Otra vez en la Tierra

En poco tiempo, y tras sobrevolar las largas arenas de la costa uruguaya, la remendada bola se detuvo sobre la villa Los Dogones a la espera de alguna indicio que indicara si el peligro había cesado. No fue necesario esperar mucho. Ernesto Federico de Oliveira e Souza, él mismo, salió de la casona e instintivamente levantó la mirada a los cielos. Hizo de inmediato señas, amistosas, claramente expresivas de su entusiasmo por volver a encontrarse con una de las primeras bolas Maquis. La número cinco.
Sin embargo sus señales fueron interpretadas correctamente como queriendo decir que aterrizaran sobre el pasto del jardín delantero, ese lugar tan visible desde la calle que, en otras épocas habría sido evitado cuidadosamente para no escandalizar a la opinión pública.
Abrazos y buenas noticias. Es decir, provisorias buenas noticias. Satanás había abandonado la caverna de los Maquis, tanto como los ángeles su apoyo a la reconquista planetaria por parte de los imperios. El Universo local todo, contenía su aliento ante la inminencia de sucesos que nadie suponía beneficiosos para la humanidad, pero mientras tanto, la paz había vuelto, junto con soleados días otoñales cuya brisa se perfumaba de aromas de panes recién horneados, y trinos de alegres pajarillos.
Por último, explicó Ernesto que la caverna, una vez abandonada por las innúmeras bestias berreantes, había quedado embebida de un olor sumamente similar al de los huevos podridos y que por esa causa no la habían querido reutilizar, hasta tanto no se le cambiara completamente la atmósfera.
Sobre los nipones nada preguntó. Era obvio que si venían junto a sus amigos, amigos debían ser. Sin embargo, cuando la historia de las peripecias de Magda y Manuel por Última Tierra, llegó al punto en que aparecían estos protagonistas, fue enorme la sorpresa, la alegre sorpresa de enterarse de que también el los mundos paralelos, existían los mismos ideales que a ellos animaba, y qué, de una manera o de otra, aunque fuera por tortuosos y distintos caminos, la gente empezaba a buscar una misma solución. La disolución del poder.

Se reunieron en la sala reconstruida de la casa a esperar que, tras varios mensajes telefónicos, los otros Maquis llegaran a la re-unión. Mientras tanto tomaban té, miraban viejas fotografías y masticaban bizcochitos de aniz.
Jarumi y sus amigos se supieron observados y por eso al mismo tiempo que hablaban o escuchaban, barrían los rincones del ambiente con rápidos visajes, supuestamente disimulados, exitosos por fin , cuando Toshiro, en medio de una explicación teórica, se atragantó con la propia saliva al ver aparecer entre los libros de la biblioteca, un hocico cubierto de pinchudos pelos por detrás de un par de enormes incisivos.
Era Trum Urum, quien, a su vez sorprendido por el atorón del otro, quiso girar el cuerpo para reintroducirse en la galería, que secretamente tenía cavada desde mucho tiempo antes, pero, con tan mala maña que, entre libros desguazados, terminó rodando hasta el centro de la alfombra aquella, llena de galgos, caballos y zorros a la disparada.

Lleno de vergüenza, pero recomponiendo el ánimo, él mismo se presentó en castellano, luego en algo parecido al inglés, luego en portugués y también en italiano, antes de sentarse sobre sus cortas patas para recibir los abrazos de Manuel y Magda, justo en el momento en que por la puerta de calle aparecían Margarita y Vittorio Giorgionne, llenos de extrañas historias vividas en los extraños mundos en que habían caído arrojados por la irresistible energía centrífuga del pensamiento satánico.


viernes, agosto 22, 2008

586. No Estamos Para Shows

La conferencia se interrumpió con la vuelta de los dos autos que venían cargados de provisiones, frazadas y algunas otras cosas como libros y un televisor. Akiíto quedó de una pieza cuando se encontró con Mandinga y su extravagante look jamaiquino-lumpen-proletario. Quiso tener alguna explicación distinta a la pavada de que le dijeran que había caído del cielo como el color, que en este caso era negro. (ja ja) No creyó para nada la historia de la pandorga, aunque sabía que en oriente se habían llegado a remontar personas con esos cachivaches, cometas como le dicen en algunos lados, o barriletes en otros. Remontar personas hubiera sido una cosa pero, hacerlo con tamaña bestia, parecía exceder cualquier credibilidad, por más que se alegase que esta funcionaba mediante otros principios. Ja. Que mucho no parecía haber funcionado, por lo visto. Era un testigo peligroso. Eso a no dudarlo, aunque por lo pronto no fuera a ser dicho en voz alta. Callando también las noticias del próximo traslado a Uruguay y los contactos frenéticos que se había estado realizando con las organizaciones anarquistas del país hermano, especialmente con una llamada "Los Maquis", de un balneario cercano a Montevideo.

-Hay comida para tres días... Calculada sobre la base de seis personas... -Comentó pensativamente Akiíto luego de concluir que sería mejor que el nuevo personaje se mantuviera dentro del grupo aunque no se le creyese nada.
-Si falta después les traeremos más.
Tomó por el hombro a Toshiro y con un gesto le hizo entender que quería hablar privadamente con él. Se fueron a la habitación del al lado.

De modo que se reinició la charla sobre los novedosos sistemas propulsores y las últimas concepciones del espacio y la distancia, ahora con cuatro participantes nuevos. Los muchachos que acompañaban a Akiíto.
Ellos al principio creyeron estar en uno de los acostumbrados intercambios de opiniones y experiencias entre aficionados a los juegos de red. Hasta llegaron a preguntar cual era el juego del que hablaban los otros, extrañamente lleno de teorías y vacío de armamento.

-No es un juego, -les quiso explicar Jarumi.
-¿Una película?
-Tampoco.

Para nadie hubiese sido fácil inventar una nueva explicación ante oídos vírgenes, por eso Manuel recordó aquella película en que Cristo volvía de la muerte y para ser reconocido mostraba las llagas producida por los clavos. Pero ellos no tenían llagas y él, por lo menos, parecía haber perdido los pocos "superpoderes" que antes, y a veces, le asistían. No era capaz de leer un mísero pensamiento, por mucho que ya se lo había propuesto. No había sido capaz de fabricar una simple bola en Tierra 2 y ahora... El pelotudo de Mandinga, su padre, (para qué negarlo si cada vez se le hacía más evidente), acababa de destrozar una bola en perfecto funcionamiento.... Aunque... Ahora se le ocurría pensar que tal vez aquello no hubiese sido una simple distracción... Tal vez las bolas no pudieran volar bien en este mundo...

Mandinga decidió volver a presentar su número estrella y recién después explicar el resto de las teorías. Se separó de todos en el centro de la pieza justo cuando volvían Toshiro y Akiíto, serios, muy serios, con expresiones que no daban para shows.

-Vean esto y después no van a pensar que se trata de jueguitos, -dijo, y se volvió a hacer flit para adentro transformado en un puntito negro, que aun por unos instantes bailoteó en el aire de la pieza.

Cuando volvió le tuvieron por mago, de esos que levantan un piano de cola frente a las cámaras y lo introducen en una caja de fósforos.
Distinto es viajar entre los mundos paralelos gastando el sólo combustible del pensamiento.
O haber encontrado la verdadera y definitiva explicación de todas las complicadas cosas del universo.

Fácil es decir que Dios ha muerto. Difícil es que te crean aquellos que nunca han creído en El.




miércoles, agosto 20, 2008

585. Viaje por el MULTIUNIVERSO

Al cabo de unos segundos, cuando todavía los ojos miraban el lugar de la desaparición, desde la puerta del fondo, una grosera carcajada resonó, llamando la atención sobre la enorme mano que se se asomaba y saludaba desde la abertura. Otra de sus bromas. Porque enseguida tuvo que reconocerlo, al ponerse a explicar que no era el medio que les acababa de mostrar el que usara para viajar entre los mundos del multiuniverso. Sino que lo hacía siempre en bola. En esa, que por un descuido, acababa de destrozar sobre la copa de un pobre duraznero; diseñada por Germán Oesterheld y el abuelo de Manuel, y fabricada por Los Maquis de Lagomar, grupo del que formaban parte los ahí presentes.

-Magdalena Rojo y Manuel Mandinga, mi hijo.

Los muchachos argentinos poco se interesaron por las relaciones de parentesco y mucho, en cambio, por la imposibilidad material de que aquel ruinoso conjunto de alambres y tiras de papel pudiera alguna vez, antes del accidente, haber formado parte de una nave, ni tan siquiera intergaláctica. ¡ Nada menos que inter-universal !

Preguntaron cual sería la tercera broma y entonces rieron todos juntos.

-La broma más cómica es que les he dicho la verdad, -concluyó Mandinga, antes de ponerse a dar explicaciones.
Dijo que al espacio y al tiempo no había que tomárselos tan en serio, no siendo más que algunas de las tantas dimensiones que determinan el conjunto de la realidad.

-Es posible viajar por el espacio conocido o por el desconocido si logramos manejar las resonancias aditivas y sustractivas, adecuadamente. Ejem. Ejem.

No se lo tomaron en serio. Alegaron que con aquel montón de basura no era posible formar más que una especie de globo de papel, grande por cierto, pero incapaz de soportar el menor rigor de la intemperie, por no hablar de vacío interplanetario.. Querían una verdadera explicación, que justificara la paciencia que le estaban teniendo.

-¿O acaso esto no es más que una historia fantástica?

-Ja, ja. ¡Fantástica es la realidad!
-¿Acaso no es verdadera?
-Claro que es verdadera. Es lo que hay, valor. Pero es bastante más fantástica que lo que ustedes suponen.
-¿Se puede respirar en el vacío?
-No. Ja já.
-¿Se viaja a otros mundos sin salir de la atmósfera?

Ahora Mandinga se puso serio y con las manotas agarradas a la espalda comenzó a ir y venir por el centro de la habitación mientras hilvanaba las siguientes palabras entre lagunas y sonidos guturales.

"UNA BOLA... NO ES PROPIAMENTE UNA NAVE...EEE....ES...VIENE A SER EN SI MISMA UN UNIVERSO PARALELO...QUE SE RELACIONA CON ESTE,... POR EJEMPLO... A VOLUNTAD Y CON LA INTENSIDAD QUE SE QUIERA... EEE.... DE MODO...EEE... QUE SI SE QUIERE SE RELACIONA, ES DECIR QUE RESUENA... DE LA MANERA ADECUADA... CON UN LUGAR CUALQUIERA DEL UNIVERSO QUE.... ESTÁ VISITANDO... TODO ES CUESTIÓN DE... SINTONÍA"

(Hemos remarcado el texto porque pasa inmediatamente a formar parte del Archivo de Historia del Futuro, que acabamos de fundar. Nota de la Redacción de Las Bolas de Manuel.)

Jarumi y Toshiro de pronto se descubrieron en una mutua mirada de dudosa admiración. Por otra parte la expresión de Jarumi cedía manifiestamente el protagonismo a su hermano.

-¿Las partículas no existen, siendo apenas una fórmula ondulatoria restringida, a una zona espacial, pero potencialmente irrestricta?

Mandinga se sorprendió mucho.

-¡Yo no lo hubiese dicho mejor!

Toshiro y Jarumi eran aficionados a la física cuántica y, aunque poca cosa entendieran, sentían que de la cuántica brotaba una especie de magia poética que les transportaba al mundo de nunca jamás.

-¿Querés decir que la distancia también tiene su fórmula ondulatoria? ¿Que el espacio es también onda?
-Ondas. Millones de ondas que se interrelacionan mediante consonancias o disonancias. "El lenguaje Verdadero", como decían los profesores.
-¿Y la consonancia se puede dar a distancia?
-La distancia no existe en sí misma. Es el resultado del conjunto de algunas consonancias y ... eso...
-¿Y por qué lo persibimos de otra manera tan distinta?
-Tal vez por razones de economía o de estética...



lunes, agosto 11, 2008

581. En el supuesto

Cuando Akiíto y los otros cuatro salieron en los vehículos en procura de alimentos y enseres necesarios, ellos seis siguieron alternando argumentos a favor y en contra de la credibilidad de los mensionados mundos paralelos. Que era algo vistoso dentro de una especulación científica de esas que los grandes teóricos lanzan para pegotear unos cuantos hechos rebeldes a toda explicación, decía Toshiro, pero agregando que, otra cosa sería tomárselo tan en serio como algo que uno se pueda encontrar a la vuelta de la esquina.

-Según he entendido, las otras dimensiones, de existir realmente, estarían confinadas a una escala de tamaños verdaderamente insignificantes

Toshiro no comprendía que no se trataba de una discusión teórica. Hablaba como si una vez demostrada la imposibilidad de la existencia de mundos paralelos, así como así, aquel mundo maravilloso donde habían nacido Manuel y Magdalena, dejaría de haber existido para siempre jamás y ellos, huérfanos de espacio-tiempo, deberían comenzar a reconocer su excesivo entusiasmo por la ciencia ficción. Manuel en cambio desconocía que el realismo a ultranza de Toshiro hundiera sus raíces en la basta experiencia de un pueblo que, desparramado por el mundo, venía sobreviviendo a la única masacre atómica de la historia humana. Cinco bombas atómicas sobre cinco grandes ciudades habían sellado las puertas del celeste imperio para siempre.
Pero Magda tampoco lo sabía. No sabía que en este mundo la guerra contra japón se había sido más larga y terminado de peor modo. Que ahora y aquí, el pueblo trashumante era el japonés, cuyo país se había terminado hundiendo en el océano como una ballena con cinco arpones clavados y humeantes. Que los japoneses tenían memoria. Y que a pesar de reconocer algunos errores propios...
Las razones de Toshiro eran espadas que dibujaban en el aire los antiguos ideogramas de las etapas de la elevación espiritual, que Magda desconocía. Las palabras de Manuel invitando a que le creyeran eran como el campo verde florecido. Pacientes, amigables.
Jarumi, la primera, le creyó. Pero con una condición, que le dejaran a ella la tarea de explicarles a sus compañeros, porque ella podía hablarles desde la base del pensamiento compartido. Que era partir de los principios, es decir, de la objetividad, la racionalidad y la honestidad.

-No nos pueden probar que esos mundos existan. Eso es un hecho. Otro hecho es que nosotros tampoco podemos probar lo contrario. Yo propongo que hagamos de cuenta de que todo es verdad, cosa que cuenta por ahora con un cincuenta por ciento de posibilidades. Ellos dicen que vienen de fundar una nación anarquista, un continente casi. Han de tener mucha experiencia si es cierto. Si no es cierto y todo no ha sido más que una mala ocurrencia o locura, enseguida, cuando entremos a cambiar ideas sobre como organizar una nación anarquista, va a quedar en evidencia el engaño.

Hubo acuerdo unánime.

Claro que tras el acuerdo unánime las ideas volvieron a chocar. ¿Como que si formamos un aparato de poder dejamos de ser anarquistas? ¿Acaso se ha visto alguna vez que el pueblo espontáneamente se organice sin que haya una organización. Claro que si se ha visto, muchas veces, aunque cuesta, tienen esa inercia de agachar la cabeza y evitarse problemas. Pero el pueblo siempre está organizado, aunque sea en contra de sus propios intereses, por una trama de relaciones y... casi siempre en contra. Claro que sin embargo hay en todos el deseo de la libertad. Más bien! O acaso nosotros somos marcianos.
Bueno pero que fuéramos a lo concreto, a comparar las ideas que tenían los Kamikazes con las de los Maquis, en cuanto a eso. ¿Como organizar una nación anarquista?

Manuel estaba en la confluencia de todas las miradas.

-No hay nada que organizar. Sólo hay que decir lo que uno quiere.
-Pero la gente quiere cualquier cosa. Si todos piden cosas distintas?
-Ellos mismos van a encontrar la solución. No hay delegados.
-Ni tampoco un partido?
-Cada comuna es autónoma.
-Y si una comuna deja de funcionar de forma anarquista.
-Nunca se presentó el caso, pero supongo que estaríamos de acuerdo en respetarla. Les puedo contar un caso extremo que se presentó en una comuna del departamento de Rivera que no tenía sistemas de comunicación boca a boca, todo iba a la asamblea y las asambleas demoraban horas y horas, la gente empezó a dejar de ir y los pocos que sí iban se encontraron de pronto resolviendo en minoría asuntos comunes a todos. Exigieron que la gente concurriera, votaron una resolución que volvía obligatoria la asistencia a las asambleas, sin darse cuenta que esa resolución también salía debilitada por los pocos votos que la habían aprobado. Fueron insultados de dictadores y ellos mismos dejaron de reunirse en asamblea. Quedaron un tiempo sin tomar ninguna nueva decisión, hasta que viajeros que venían de otra comuna les alcanzó la noticia de que se estaban utilisando otras formas de conectarse y tomar posición sobre los temas. Entre nosotros toda vez que hablamos es como que estuvieramos votando. No se necesitan taquígrafos ni gravadores cuando la gente es honesta, ni escribanos ni abogados


miércoles, noviembre 22, 2006

132 - ¿Quién anda ahí?

-HAY ALGO RARO LOS GUIJARROS SE JUNTAN EN EL MEDIO
-PERO NO ME DIGAS QUE ELLOS PUEDEN SENTIR ALGO
-SON SENSIBLES AL PENSAMIENTO AUNQUE CREO QUE NO LOS ENTIENDEN
-OTRA COSA HEMOS RECIBIDO UN MENSAJE DE UNOS QUE DICEN ESTAR BAJO TIERRA DEFENDIENDOSE DE LO QUE PASA ARRIBA NOS INVITAN A HACER LO MISMO Y A JUNTARNOS PARA QUE NO NOS SIGAN CAGANDO
-COMO RECIBIERON EL MENSAJE
-POR INTERNET
-ME LO PODES MANDAR
-NO LO TENGO ACA PERO DICE ESO
-NO TIENE ALGUNA PALABRA RARA O TITULO
-MAQUIS
-AH BUENO NO TE PREOCUPES SON GENTE INDEPENDIENTE
-NO SE SI CONTESTARLES
-SI LO HACES NO USES PARA ESO LOS GUIJARROS
-NI LO HABÍA PENSADO TENDRAN ELLOS UN JUEGO PREGUNTO
-NO SE PERO ES MEJOR RESERVAR LOS GUIJARROS ESTAN PINCHANDO TODAS LAS VIAS DE COMUNICACIÓN LA GUERRA AVANZA SOBRE TODO
-SIGUEN COMO EN LA PIRAMIDE BOMBARDEANDOSE CON MIERDA PREGUNTO
-NO POR LO GENERAL LOS DEL CIELO TIRAN CON RESOS Y VILLANCICOS Y LOS DE ABAJO CONTESTAN CON PUTEADAS Y MALDICIONES PERO OTRO TEMA TENGO PREPARADO UN TEXTO CON ISTRUCCIONES PARA QUE PODAMOS COMUNICARNOS CON LETRAS MINUSCULAS SIGNOS DE PUNTUACIÓN Y ESAS COSAS TE LO VOY A DEJAR EN ESTADO VIRTUAL PARA QUE LA PROXIMA VEZ QUE CONECTES PRECIPITE AHORA TENGO QUE CORTAR
-CHAU
Cuando Manuel dio por terminada la comunicación se percató de que le estaban mirando con expresión interrogativa. Les iba a tener que explicar que cuando Abelardo se había extrañado y preguntado con quien estaba, él había recordado aquella vieja historia de la deuda del abuelo con el diablo a resultas de lo cual tampoco esa vía era del todo segura.
-¿No habíamos quedado en que lo nuestro es secreto?
Fue suficiente. Ernesto sacó otros sobres de té del bolsillo de la camisa y puso el zum en la tetera para calentar más agua al tiempo que otras manos despejaban la mesa. Venía el momento de las conclusiones.
-Ya tenemos una opinión. ¿Les contestamos?
Giorgionne se inclinaba por el sí. Al parecer la guerra se le venía encima, no quedaba mucho tiempo.
Ernesto confiaba aun en la opinión de Abelardo…






Technorati Profile

miércoles, noviembre 15, 2006

125 - Versos de Martín Fierro.

A la tarde Manuel partió para la reunión, en bicicleta y dentro de su equipo de lluvia que ahora le hizo recordar aquel otro del hospital de niños. Pedalear con aquello puesto no era sencillo ni silencioso y de buena gana lo tiraría por el camino si no fuera porque a veces resultaba útil, cuando de veras llovía, por ejemplo y no como ahora que apenas caían gotas que ni llegaban a mojar aunque sí a joder la paciencia…
Allá adelante, en el famoso portón, vio que lo estaban esperando, Giorgionne con su pilot azul de altas solapas y Ernesto Federico todo vestido de blanco aunque con zapatos y paraguas negro. La impaciencia se les veía de lejos en el cambio constante de postura y las miradas estáticas sobre la longitud de la calle, siguiendo el bulto amarillo de Manuel que en equilibrio inestable sobre las ruedas, los charcos y los barros, se iba hamacando y aproximando hasta confirmar su identidad y terminar estrechando las manos del saludo.
Un saludo corto. Las espaldas apuradas le condujeron al interior de la casa, al patio y al aljibe. A la conocida escalera y al tobogán posterior que les dejó paraditos sobre el piso rosado de la Galería Máxima. ¡Estaba todo cambiado! Era increíble todo lo que había hecho Ernesto para cambiar aquella enorme catedral vacía, al menos ese rincón, en un verdadero ambiente de trabajo, con muebles cómodos, sillones y mesa baja, alfombra persa, biblioteca y toda la maquinaria electrónica que rodeaba el monitor de la computadora.
Ernesto no dio tiempo a los comentarios. Estaba muy nervioso.
-Alguien entró a la computadora y dejó un mensaje!
Manuel se sorprendió:
-¡Descubrieron la cueva?
-¡No! Sólo entraron a la compu…. Como piratas… Como hago yo!
Viendo que Ernesto sacudía un papel que tenía entre los dedos, Giorgionne se lo pidió y viendo que era el mensaje se puso a leer en voz alta.


Mientras el mundo se agita / por disputas de allá arriba.
Abajo hacemos guaridas / en las cuevas de la tierra.
Que siempre ha sido la guerra/ de los hombres enemiga.
Una acción es dar la mano / y lo contrario esconderla.
Insístase en ofrecerla / para las fuerzas sumar.
Si nos podemos juntar / saldremos de las cavernas.

-Parecen los versos de Martín Fierro.
-¡No, muchacho! Fijate en lo que dice…
-Sí, veo que habla de la cueva. Es de alguien que sabe que estamos acá.
-No sólo eso. Saben que hay guerra en el universo y que nosotros nos llamamos Maquis.
-¿Qué nos llamamos Maquis…?
-Sí, fijate que el verso es un acróstico…
Manuel no comentó más nada. Ignoraba lo que era un acróstico pero, la experiencia le decía que si seguía la conversación ya se iba a enterar.
-Parece que a otros se le ha ocurrido lo mismo que a nosotros.-dijo Giorgionne.
-Esconderse en cuevas y llamarse Maquis.
-Conectarse con otros que se hayan dado cuenta del peligro que corremos…




miércoles, octubre 18, 2006

99 - LOS MAQUIS DE LAGOMAR

Por un rato sin embargo se serenaron alrededor de la idea de estar metidos un una misma guerra. Es cosa linda estar de acuerdo con alguien aunque más no sea por un rato de charla y alcohol, sin llegar a enterarnos de estar hablando de cosas distintas todo el tiempo. Pero la cuestión se suele poner difícil cuando queremos avanzar más allá de ese supuesto acuerdo básico.
Estaban raptando gente. Seguro que ese hecho se estaría repitiendo en otros lados, no iban a ser ellos los únicos. Manuel ya había visto bolas de gran calado cargadas de pasajeros. El mismo Giorgionne había sido pasajero de primera clase en una de ellas. Pero puestos a debatir el por qué de ese fenómeno el acuerdo no era tan firme.
Manuel explicó que desde que su abuelo le había confiado no tener nada que ver con esos raptos, menos había entendido nada. Aunque recientemente le habían dado una explicación que después les contaría, pero que en todo caso, podría explicar sólo una parte de los sucesos y nunca todos.
Ernesto Federico opinaba que en el tema se mezclaban muchas cosas y desde siempre. Desde Jonás tragado por una ballena o ese profeta llevado por un carro de fuego hasta las famosas abducciones atribuidas a los ovnis.
Manuel dejó sentada su queja de haber sido expuesto a la vergüenza largado en pelotas por el centro de Buenos Aires. Y Giorgionne pidió más detalles de algo tan gracioso a pesar de las protestas de Ernesto Federico quien alegaba con esas anécdotas se estarían saliendo del tema.
-¿Cuál tema?- Tendrías que saberlo vos que fue quien propuso la reunión.-Bueno, el primer punto ya lo hablamos, era lo de la guerra universal.-¿Y el segundo?- No nunca hubo un segundo punto.- Y entonces por qué decís que nos salimos de tema?- Porque sí hay un tema del que ya estuvimos hablando, pero no como tema de la reunión!
-¿Cuál tema?
- El tema de qué podríamos hacer nosotros.
- ¿Para detener la guerra universal?-No para protegernos entre nosotros.
- ¿Y qué podríamos hacer?
- Eso es lo que tendríamos que hablar!
- Ah, claro.
Primero que se constituían en el primer comando Maquis de Lagomar, Segundo que buscarían un lugar seguro para las reuniones. (Al respecto el compañero de Oliveira ofrece la entrada secreta a la caverna de los Tucu tucus, tema que después sería discutido.) Tercero elaborar un diagnóstico de situación para…Cuarto, desarrollar un plan estratégico. Y quinto buscar recursos para financiar las actividades.
Se pasa a discutir la primer moción presentada, a saber la del compañero de Oliveira quién ofrece sin cargo el acceso, dentro de su propiedad, a la caverna natural, llamada de los Tucu tucus, que según su opinión reuniría todas las condiciones de seguridad para desarrollar una actividad que es menester mantener en el más estricto secreto. Se aprueba por unanimidad, con el agregado de efectuar la mudanza de sede de inmediato con lo que quedaría establecido el Comando Central en lindes del balneario El Bosque, ( kilómetro 22), calle de los Alelíes, chalet “Los Dogones”, al fondo entrando por la escalera del aljibe. Se levanta la sección.
A Giorgionne la vista de la caverna iluminada a pleno lo llevó a un estado de entusiasmo estético y lúdico-infantil sin precedentes.
-Yo podría vivir en un lugar así. ¡Esto es magnífico!
Un repetido eco respondió desde donde los ecos responden: ífico, ifico, ífico, perdiéndose en las oquedades de la cueva y hacia arriba en la alta bóveda de donde volvían transformados en los sonidos de los pasos que ellos mismos patas para arriba daban al caminar por el techo y desprender minúsculas arenillas que les caían encima. Porque les caían por cierto en las cabezas esas arenillas que… ¡Caían del techo!
-¡Esto se cae! –Gritaron y corrieron Manuel y Giorgionne seguidos de Ernesto Federico quien sólo quería hacerse escuchar para decirles que esto no se cae. Que lleva allí millones de años sin ningún movimiento ni deterioro desde que se formó naturalmente por la degradación de detritus bituminosos halogenados al producirse un arco voltaico entre las capas del terreno debido a causas desconocidas y que si alguna vez caen desde el techo algunos granillos de arena no es por otro motivo que las carreras que los Tucu tucus gigantes a veces hacen por sus galerías cercanas a la superficie de la bóveda.