jueves, abril 19, 2007

274: ¿Y vos, sos muy guapo?

Manuel no alcanzó a sentir el gusto de aquel café. Cuando ya sus labios se enteraban de la tibieza del borde de la taza y su nariz del fuerte aroma, fue que la pantalla de su conciencia se quedó más blanca que la de un televisor a la madrugada. Ni siquiera habían vibraciones, ni sonido, ni cualquier otra cosa que le pudiera indicar la continuidad de la existencia. Solo esa sensación blanca, neutra, vacía, tan vacía como aquel vacío del principio cuando se había arrojado tras la revista en aquello que terminó siendo una banda de papel chupada por la rotativa. Pero sabía que no era lo mismo porque esta vez se sentía inundado de vergüenza. Vergüenza por qué? Cual era su falta que mereciera este castigo… El egoísmo, se contestó. ¿Por qué diría eso? ¿Cuál egoísmo? Entonces supo que no estaba solo dentro de la nada. Estaba con otro Manuel. Uno muy oculto dentro de las profundidades de su conciencia. En los repliegues, aquí, y allá, pero en ningún lado y al mismo tiempo en todos. En él. Era ese Manuel quien le acusaba sin darle muchas explicaciones, porque… en realidad bien sabía él a que se refería. A la renuncia que iba a transmitir a todos los del grupo. Que iba, pero ya no y quizá nunca, porque… ¿Cómo saldría ahora de esta nueva trampa sin poder esperar ayuda de nadie que no fuera sí mismo…El otro. Sí, el otro Manuel era la única persona que lo podría ayudar, pero al mismo tiempo el que le había aplicado esta condena. ¿Hablar con él? Se podría hablar con un tipo así…? Un tipo que se esconde dentro de otro… O si no…
¿Cuánto tiempo habrá pasado? ¿Estaré desmayado? ¿Me habré caído y volcado la tasa de café? ¿Me estarán llevando a algún hospital.
-No me escondo, vos me tenés escondido.
-¡¿Yoo?!
-No me ves, claro, no tengo forma, aunque la podría tomar para tus ojos. Como te gustaría verme… ¿Cómo un león o como un conejo?
-Y… mejor parecido a mí, que creo que sos vos…
Flotando en la nada le apareció a Manuel otro Manuel aunque un poco más musculoso. Le sonreía.
-¿Sabés lo que sos vos? Un cagón. Eso es lo que sos.
-Y vos qué…? Sos muy guapo?
-No se. Pero yo me paro acá y de aquí nadie me mueve.
-Por mí quedate parado!
-El que se mueve sos vos…
-Que me mue… Y qué querés que me quede mirándote?
-Sabés a lo que me refiero.
-Ah, sí… Ya me doy cuenta de que sos muy duro.
-No tan duro, sé hacer bromas…
-Pero querés siempre tener razón.
-Sólo cuando la tengo.
-Y ahora, por ejemplo, qué querés de mi. Que me pase dando vueltas en bola en vez de disfrutar de la vida.
-¿Y a qué le llamás disfrutar de la vida?
-Sabés a lo que me refiero.
-La vida para vos parece ser la que hacen los demás.
-No! La mía, que yo aprendí a vivir desde abajo y a disfrutarla, qué mierda, que eso también es difícil!
-Pero tu vida…es TU vida, la que tenés que vivir!
-Ah, vos también querés escribirme?
-Manueel…Yo no escribo nada, leo lo que está escrito.
-¿Y quién lo escribió?
-Es nuestro destino! Te querés esconder y lo único que hacés es perder el tiempo.
-¿Y hacértelo perder a vos, eh?
-Yo soy vos.
-No se. Podrías ser otro invento.
-Ja. ¡Vaya invento! Que cuando quiere te deja desconectado…!
-Y qué vas a ganar con eso?
-Por lo menos conversar.
-Hasta cuando? Ya estaremos en el hospital…
-Hasta que te des cuenta de que tengo razón.
-Ah, ¡qué macanudo!
-Es lo que hay.
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