viernes, abril 06, 2007

262: LAS TRIPAS DE UN COMANDANTE

Manuel escuchaba, más bien que comenzó a escuchar aquel discurso cuando la expresión de Ernesto le llamó la atención. Ernesto miraba a Mandinga con expresión de arrobada religiosidad, transportado parecía a la presencia del mismísimo verdadero. Eso, a Manuel le hizo tener la sensación de retroceder en el tiempo hasta las más antiguas cavernas del hombre. Y contempló Manuel luego los dos rostros, los más negros de la reunión y al hacerlo pareció sentir la sensación de que quien viajaba era su propio ser hacia las regiones de la comprensión. No, él no había entendido nada. Todavía no, de esa tormenta de contradicciones que le parecía ser la vida y los hombres dentro de ella...También los diablos...al fin prisioneros tanto como los hombres. Todavía no entendía, viajando por las oscuras cavernas, no entendía, pero se daba cuenta de estar haciendo el gesto que empezaba a formar la expresión triunfal de quien por fin se ha dado cuenta. Eso como una gran burbuja de aire metida en una masa de aceite, que se mueve lentamente hacia la superficie donde se va a abrir de boca como diciendo un gran aaah! Allá a lo lejos lo veía a Mandinga y no le temía. Estaban en el mismo plano, el de la existencia simultánea. Los dos empujados por una cosa llamada destino y que ha de ser la voluntad de algún ser mucho más grande -ese que sólo habla en la oscuridad de la noche. Tal vez los dos quisieran escapar de esas redes que los mantenían como al títere, pendiendo de los hilos, pero por una cosa y también por otras, terminaban volviendo al mismo teatrito. Desempeñando el mismo papel...con algunas pequeñas modificaciones... Y ahora "la guerra", que tenía que comandar con la ayuda apenas de Cholo, teniendo que resultar efectivos pero sin causar dolor a los que no tienen nada que ver. Transformar sus tripas en las de un comandante en el frente de batalla, creyendo de golpe que lo más importante es derrotar al enemigo, ya no por razones ni por motivos... No iban a proponer costos de la guerra como nombre para los crímenes, pero... dicen que la guerra es la guerra... Ahora la cara que tenía enfrente era la de Cholo, allá en la boca de esta caverna, mirando... ¿Qué será lo que mira Cholo...? Parece levantar la cara para mirar los cielos...Cholo el menos soñador de todos! Ahora mira la luna y hasta capaz que se ponga a llorar, en vez de enseñar...¡Qué buen amigo!
(Algo me dice que tengo que seguir el juego.)
(Que si sigo el juego no se nota que voy atado)
(Pero si quiero salirme...)
(No.)
(¿La libertad?)
(Seguir el juego.)
(¿Representar?)
(Disfrutar del papel)
(¿Disfrutar?)
(Sí.)


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