domingo, abril 29, 2007

283: Entre Frankenstein y El Chavo del Ocho

Más tarde, en el camino, Manuel se quiso explicar diciendo que no podía negar que tuviera algunos poderes de vez en cuando, pero que no sabía qué hacer con eso. Para qué le podría servir. O qué significaba que los otros no sintieran lo mismo. El sabía para qué tenía piernas y cada uno de los otros órganos, pero a eso lo seguí sin entender a pesar de que estaba ocurriendo de forma más frecuente.
Por no decirle más a Cholo de lo que pudiera aguantar sin asustarse más, porque si le dijera por ejemplo que en ese momento estaba sintiendo el miedo que ya sentía, más se iba a asustar… O esa especie de admiración, al mismo tiempo que mezclada con el miedo daba un resultado como de respeto. Y que sabía que le estaba golpeando el pulso en las sienes de tanto pensar y repensar fotografías de Manuel. Desde la de Frankenstein a la del Chavo del ocho. Y eso que el Cholo no miraba televisión, ni miró de Chico. Bastante hacía con no asustarse más!
En cuanto a Manuel, para Cholo cada vez estaba más claro que se encontraba en presencia de un mutante que venía a cumplir la misión de revolucionar la tierra ayudado por sus superpoderes sin dejar de ser el gurí que era. Pero corrigiendo lo de que venía a cumplir una misión porque parecería que alguién le hubiera ordenado esa misión y se pregunte ¿quién es ese alguien? Aunque algo así tiene que ser porque todo empezó a ocurrir al mismo tiempo… alrededor de Manuel… sin que él haga nada por provocarlo…la aparición de los ángeles, el conocimiento con Ernesto y los Tucu tucus, los maquis de San José de Carrasco….
-¡No soy el E.T.!
-¿Y qué te pasa con la kriptonita?
Pusiéronse a hacerse bromas para lo que les era fácil entenderse y tentarse y hasta adelantarse al nuevo giro que el otro le iba a dar al chiste. El rechiste. Para aprovechar esas últimas cuadras de la caminata antes de llegar a la cueva y tener que decidir qué hacer con este país que estaba esperando una señal, con los labios temblorosos. Porque así se lo imaginaban tentados por el demonio de la vanidad pero al mismo tiempo molestos de estar en donde estaban. Que seguramente se lo merecían o al menos podría ser un reconocimiento, por ser aptos. O manipulados ¿Manipulados en esto? ¿Pero por quién? Por los muertos. Que viste que no están muertos.¿Y a ellos qué les importa? ¿Estar muertos? No, manipularnos a nosotros! Por divertirse. ¿Qué, no tienen otra cosa que hacer? Pero tienen más tiempo. Tienen dos. ¿El doble? NO. Tienen este tiempo y otro que aquí no hay. Me lo explicó el abuelo. Y tienen más espacio que cuando me raptaron yo no pude ver porque mis órganos están hechos para este mundo. ¿Más dimensiones? Sí, dos dimensiones más de espacio y una de tiempo fue lo que dijo Abelardo.
El Cholo se salió del Chat y prefirió seguir conversando.
-Cheee…. Y el coso este, el Mandinga, ¿es nativo de ese lugar?
-Ha de ser. Viste que el padre era un jefe veterano allá en el pueblito aquel.
-Mandingolandia Ja, ja
-Y si fuera cierto que se quiere reivindicar?

(Esta es una historia continuada. Sería aconsejable leerla desde el post n. 1)

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