martes, octubre 16, 2007

412 ¡Esto no es una guerra!

El festejo por el reencuentro duró poco. Tenían que ponerse a trabajar en el tema de la defensa, porque nadie creía que las cosas pudieran quedar así no más. Lo primero era hacer las conexiones necesarias para saber cómo estaban las cosas en los distintos frentes y ver en qué se podía ayudar.

-Usemos las minicomputadoras que teníamos para las clases. Mientras uno se conecta para averiguar cuantas bolas tenemos en vuelo. Otro, toma datos sobre un frente…y así…

-A esta altura ha de haber más de diez mil comunas que se están inter-comunicando.

-Los canales de los guijarros no se saturan.

Un verdadero comando no hubiese actuado con tanto entendimiento y complementación como aparecen en esas escenas de películas, que era lo que estábamos imitando. En realidad no hubo un parlamento tan prolijo, ni las tareas quedaron del todo bien distribuidas, pero al cabo de una hora de contradicciones ya estaban de acuerdo en asumir cada cual su tarea y hacerlo lo mejor que se pudiera. Solución salomónica que jamás seria adoptada por una oficina pública ni talvez una privada pero que a ellos les dio un excelente resultado. Al cabo de otra hora podían hacer un diagnóstico de situación globalizado que abarcaba desde la Quiaca a Gregorio Aznares y que resumidamente decía que la situación no estaba demasiado clara. En realidad no se podía hablar de frentes activos porque no se había producido ninguna visualización de tropas enemigas. Ni vivas ni muertas. A no ser lo que se había podido ver en las imágenes de MCM satelital que ahora se podía captar con los 5/25.

Desde Corrientes el compañero Martinez decía que pronto lo que se dice pronto, ellos…estaban prontos, pero que, la cuestión sería qué es lo que vamos a hacer llegado al momento en que los tipos nos encaren.

Manuel paró la oreja. Claro, tanto hablar de frente activo y…

-Esto no es una guerra! –gritó.

Cosa que no se podía transmitir con el lenguaje de los guijarros sino con el lenguaje que uno habla. El hecho de que gritara… quería decir… Aunque se trasmitiera el texto y hasta el signo de admiración. Pero Manuel casi se calló antes de terminar de gritarlo, apabullado por la evidencia de que él sí estaba participando en una guerra en la que había derribado más de una nave enemiga. Miró hacia los lados y tuvo que aclarar.

-Lo mío fue un duelo… Y… bueno, pero no podemos entrar a una guerra abierta. Perderíamos las ganas de vivir!

Cholo mirándole a los ojos le contestó.

-Cada comuna decidirá qué hacer. Pero la defensa mutua fue aprobada en todas las comunas.

(Esta es una historia continuada. Sería aconsejable leerla desde el post n. 1)
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