jueves, octubre 11, 2007

409 INVERTÍ LOS CAMPOS

No se pudo continuar porque el monitor comenzó a flashear con tantas alertas a un mismo tiempo que por fin se saturó el procesador. Paginación de memoria y esas cosas. Pero llegaron a saber que había comenzado la contrarrevolución en tierras paraguayas justamente, donde las comunas según las últimas noticias dominaban casi la mitad del territorio. Encarnación. Ese nombre quedó titilando en la pantalla dos o tres veces. La Magda con el celular llamó a Pepponne cuyo aparato estaba apagado o fuera de área. Dengue bajó corriendo por la rampa diciendo cosas que los otros no entendieron porque habían creído sentir un sordo rumor que salía de las piedras. El sistema terminó de desplomarse junto con los brazos de Magda. Dengue volvió a gritar.

-Les digo que pasa algo! Pasaron unas cuantas bolas doradas a toda velocidad…!

-¿Y tu bola?

-La dejé arriba…estacionada…

-¿Y por qué no bajaste con bola y todo?

-Porque… no se me ocurrió.

Cholo rezongó:

-Ahora quedamos del todo incomunicados!

-Imposible!- replicó Dengue- La caverna tiene todos los sistemas necesarios…

Magda se levantó de frente al monitor.

-Pero quedo colgada!

-Invertí los campos…! ¿Estas en conexión paralela?

-Entonces vos sabés de esto?

-Ernesto me enseño.

Dengue terminó metiéndose detrás del tabique de detrás de la compu y abriendo una caja negra donde aparecieron un montón de perillas y botones luminosos que con asombrosa digitación fue presionando en orden y secuencia seguramente practicado. La pantalla grande revivió al instante. Presentaba una colección de alertas elegidas en grado de importancia decreciente. La primera daba cuenta de la toma de Asunción por fuerzas de la OEA comandadas por un general yanqui. Se reportaban algunos muertos en combate y cientos de paraguayos sin recuperarse del susto que se habían llevado cuando aparecieron aquellas espantosas tropas armadas como los muñecos transformables que juegan con los chicos. Las acciones habían sido mínimas porque nadie se atrevía a disparar contra aquellas cosas que venían caminando por las calles con aire de aquí viene Dios.

Claro que seguimos en tensa calma. Ellos están comprendiendo que no pueden abandonar ninguna posición y que por lo tanto cuanto más territorio conquisten más tropas de elite quedarían fijadas en el mapa. –Esto ya era el comentario del periodista desde algún lugar del paraguay- Y nosotros estamos comprendiendo que otra vez pasaremos los paraguayos por un período de prueba, no del valor, que de eso nadie duda, sino del ingenio y la tenacidad, que son las cosas que nos permitirían a la larga vencer a un enemigo más poderoso. ¡Otra vez la patria mancillada!¡Otra vez estamos a tu orden heroico pueblo paraguayo!

El segundo alerta venía de Santa Cruz, Argentina, anunciando el desembarco de tropas de la OEA en Puerto San Julián donde se habían establecido en las minas de oro concentrando equipamiento como para avanzar por tierra presumiblemente hacia el norte. Había llamado en este puerto la atención la cantidad y homogeneidad de las tropas de infantería desembarcada. Kirchner estaba reunido con el embajador americano.

El tercer alerta era de Montevideo con muchísimos reportes de avistamiento de bolas doradas que surcaban los cielos sin aparentar deseos de aterrizar. Se estaban experimentando dificultades con las comunicaciones atribuidas en un principio a posibles sabotajes.

El cuarto alerta…

(Esta es una historia continuada. Sería aconsejable leerla desde el post n. 1)
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