lunes, marzo 31, 2008

503,, Loco, loco mundo

Evidentemente Tabaré no estaba siendo el presidente... El frente no había ganado las últimas elecciones y...

-¡Larrañaga! -gritó de forma despavorida, para aunar otra vez las miradas sobre su rostro.
No parecían aprobatorias...
Ni muy tranquilas, como si estuviesen pensando que lo de la pregunta anterior no había sido casualidad de un momento de distracción, que estaba no más delirando. Bueno, no iba a ser la primera vez que le tocara hacer el papel de loco entre los conocidos. Y hasta tal vez... fuera la forma más rápida de averiguar en cual mierda de los mundos paralelos se había metido. Porque este era por lo menos un mundo paralelo, ya no le quedaba duda.
-¿Qué te pasa Manolito, no te sentís bien? -Acarició la voz del viejo a medida que se le acercaba.
Manuel se rió... Se rió de una manera tan exagerada y ridícula que enseguida le pareció cómica y le dio más risa.
-Es el tema -intercaló Margarita- mirá cómo se ha puesto de nervioso.
Abelardo no estuvo de acuerdo. Manuel nunca había dicho que no le interesara la política.
-Es más... Hasta le resulta divertida- dijo- ¿No ves que le da gracia?

Aprovechó la pausa Manuel, para ponerse de pie e ir hasta su abuelo a preguntarle, mirándole a los ojos, por el nombre del autentico y simultáneo presidente de la república.

-El que está ahora.

-Es Lacalle, Manuel. ¿Es que no te acordás...?
-¡Pero si ni fue candidato!
-Fue, sí. No te acordás que le ganó la interna a Larrañaga?
La mano sobre la frente de Manuel contestó reconociendo que la realidad le estaba superando.
-¿Y que después le ganó en segunda vuelta al frente sumando los cajetillas de la ciudad con los seguidores de los señores feudales...?
Manuel no se contuvo.
-Qué mundo más loco!
Se revolvía ls yemas de los dedos entre los pelos como si por inercia se negara a abandonar la estrategia de actuar como un loco, que no era la estrategia de ahora, porque ahora estaba sin ninguna estrategia... Necesitaba una...

-¡Yo no soy de este mundo, abuelo!

Todos se miraron en silencio.

-No, pero yo te lo voy a explicar... ¿Eh?... Vos me vas a entender porque sabés mucho de ciencia...¿Eh abuelo?.... Vení, vení conmigo que te voy a explicar unas cuantas cosas y vas a ver que no estoy loco... Son cosas que yo no podría saber nunca si hubiese sido el Manuel de este mundo... ¿entendés?

Lo sacó con el brazo sobre el hombro y hablando sin parar con tono de estar enseñándole a un niño mientras los otros quedaban estáticos y vibrando ese acorde que suena cuando ocurren las cosas fatales, irremediables.
-truuummmm....

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