lunes, septiembre 03, 2007

378 ASI LO VE MANDINGA

Cuando Mandinga comprendió que no se encontraba en condiciones de defender su honor de dios o semidios y ni siquiera de engendro maléfico del otro mundo que ha venido a la tierra a ayudar pero con el debido respeto tanto de una parte como de la otra...Porque, después de todo, si él no había dado más ayuda había sido porque estos humanos orgullosos y testarudos siempre le estaban corriendo con un brazo para el costado como si él fuera un aprendíz de brujo de los que molestan más que ayudan. Así que ahora no le vinieran con cosas porque él se hubiese ido por ahí algunos días y a resultas de eso se haya enamorado de las mujeres de la tierra. De todas. Tampoco tenía culpa de que en tres o cuatro millones de años de convivencia no se hayan terminado de entender los dos géneros en lo que a cada uno le gustaría que el otro hiciera para darle placer. ¿Porqué serían estos bichitos tan refractarios al placer! ¡Ellos siempre se complican! Le dan una vuelta y le dan otra al asunto, hasta que todo es un enredo tan grande que más vale quedarse quieto. Conciencia le llaman. A la confusión le llaman conciencia y lo dicen así sacando la mandíbula de abajo como un cocodrilo a las risas. Las pobres mujeres están desesperadas por un rato de placer...y los hombres me sospecho que también... Bueno, allá ellos! Tampoco les puedo contar cómo fue que me involucré con las mujeres terráqueas al hacer el trabajo de concientización en las comunas sobre las bases del funcionamiento comunitario. No lo entenderían. Dirían que me he aprovechado de la función con fines inconfesables por lo menos, si no me acusan de ser un traidor o un espía, que esta minando las bases de la nueva sociedad. Nunca me creerían si les dijera que tan contento estoy con la revolución, como ellos y, que por eso mismo encuentro a las mujeres cada día más lindas y macanudas y me lleno de deseos de también reformarles las costumbres en este punto. Es todo uno. Ahí está lo que ellos nunca van a comprender. Que todas las cosas se relacionan y tienden a marchar en consonancia. ¡Qué manía de analizar y clasificar!

Ahí lo tienen al viejo este. Buen tipo. Pero desesperado porque... a pesar de tener un olfato bárbaro y de no carecer de inteligencia... se ha pasado los años tratando de digerir libros indigestos que de uno en otro lo han estado trayendo de su viejo vuelo poético hasta los pies de sus nuevos enemigos. Ahora se les reveló, porque ya era el colmo, pero... Bueno...les tengo que reconocer a los humanos un justificativo para su proverbial estupidéz. Viven muy poco. Viven por eso desesperados y el tiempo no les da para terminar de equivocarse. Todos los días creen haber comprendido algo que les permite dormir otra noche con esa ilución que se va a desvanecer al otro día.

O a Manuel, que es con mucho la excepción, que igual se tortura entre el tiempo que le dedica a la revolución y el tiempo que quisiera pasarla a solas con la flaca. Si fuera un poco más maleable podría estar uniendo las dos puntas casi continuamente.

(Esta es una historia continuada. Sería aconsejable leerla desde el post n. 1)
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