domingo, febrero 24, 2008

479 ¿Donde está mi cuerpo?

Sin embargo también habríamos de considerar que la situación no parecía ser muy divertida, especialmente desde que no se le ocultaba a Manuel, (o lo que quedara de él), que su cuerpo, el que siempre había tenido puesto, no se encontraba presente de ninguna manera posible. Que lo que no está presente está ausente. Es decir que no tenía forma de reecontrarse con su cuerpo.
Si huebiese tenidos manos y mentón seguro que estaría friccionando la una contra el otro. Porque esa era la predisposición de su ánimo y no teniendo otra cosa que hacer...
¿Dónde podría haber quedado su cuerpo?
¿Y por qué esta vez la entrada al punto había funcionado mal? Es decir... Por lo menos no estaba funcionando el sistema de salida... y se nos ha privado del servicio de telepatía a bordo... No tenemos por eso conocimiento de si nuestro cuerpo ha quedado allá en la cueva a merced del loco de Satanás o si ya ha sido codificado y guardado en esos lugares que no se entienden y que siempre nos han devuelto el cuerpo a la salida.
¿No te parece...?

La señora del brazo de su marido por la avenida Rivadabia a la altura de Liniers torció el gesto tironeando del brazo para indicar "sagamos de la presencia molesta de ese ciego que sacude su sombrero pedigüeño" y sumergirse por la boca de una galería comercial llena de vitrinas con luces y pimpollos de rosas. Es que era un ciego en particular que rezaba profecías incómodas sobre nuestras propias vidas, sin detenerse a considerar que habían muchos presentes escuchando lo que podría ser una confesión

Una onda sonora con sabor a menta sintética trajo la voz diminuta de una rubia demasiado simpática que en forma sintética dijo:
Señor usuario, debemos informarle que su cuerpo ha quedado atrapado en un remolino secundario de espacio tiempo caracterizado por la generatriz zeta equis cu.
Que nuestro dispositivo técnico estudia las posibilidades de operaciones de rescate.
Que hemos soportado una serie de ataques o atentados pero que nuestro sistema funciona si no al 100 por 100, al menos digamos un 90 o un poco menos.
Que también se estudia nuestra eventual responsabilidad ante daños o perjuicios.
Que le mantendremos informado...

Bueno, al menos era un acto de presencia. Quería decir que no estaba solo en el universo. Y que demás confirmaban la situación de emergencia en que me encontraba.
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