De modo que tuvieron que tomarse ellos la tarea de explicarles a dónde habían sido enviados.
-Constituimos una comunidad espiritual que vive apartada del mundo y de sus apetencias mezquinas. Aquí todos somos iguales, tenemos los mismos derechos y las mismas obligaciones. Nuestras vidas están orientadas hacia el conocimiento del Dios Verdadero...
Ninguno de los maquis venía con animo polemista, preferían callar las dudas que les producía esa manera de vivir y, especialmente, aquella manera de mirar a las mujeres, a cada momento, interrumpiendo el discurso, como no pudiendo apartar la vista o el pensamiento de los apretados pantalones que llevaban tanto Margarita como Magdalena. Tal vez no por los pantalones mismos, que evidentemente no conocían, sino...
Margarita se decidió a preguntar:
-¿Admiten mujeres en la comunidad?
Los cuatro quedaron fríos como losa de alabastro. El quinto, Jesús, sonrió.
-No, hasta ahora... Ustedes dos son las primeras mujeres que pisan el espacio sagrado de nuestra comunidad.
Los cuatro hicieron signos con las manos floreando en el aire mientras emitían lastimeros cánticos agudos. Jesús apoyó sus manos en dos distintos hombros y les habló en hebreo, o tal vez en arameo, griego, polaco o cualquier lengua muerta. (preferimos no transcribir) Ellos contestaron en lo mismo y con expresiones de disgusto escandaloso. La negociación parecía totalmente estancada cuando a un costado comenzaron a aparecer sucesivos guiones cortos en el aire, formando un rectángulo vertical que se llenó de pronto en tres dimensiones y color. ¡Allí estaba el otro Cristo! El entrecano. El Cristo joven gritó como acometido por una puñalada en el corazón. No quería mirarlo, no, No quería mirarse en el futuro porque gran pecado era pretender violar las leyes del Verdadero, Aquellas sagradas leyes que nos mandan a vivir la vida tal cual que si fuera una verdad, aunque la sospechemos falsa, y tengamos múltiples indicios de ello y de la relatividad del tiempo y de las oscuras energías que nos hacen separar cuando nos parecería lógico más bien juntarnos.
Todo eso y mucho más fue gritando el pobre Jesús al tiempo que trepaba la entrada oculta entre las zarzas y se ensartaba de espinas y perdía las ojotas justo cuando debía enfrentar las calientes arenas bajo los rayos del sol, hasta perderse en la distancia de los espejismos remotos sin dejar de perorar.
-Me olvidaba de decirles...-comenzó a decir el Jesús maduro- que... este podría ser un buen refugio temporario para ustedes...
Los cuatro esenios protestaron en su lengua.
Los Maquis en español también. No le había pedido asilo. Lo que querían era salvar la Federación Anarquista Latinoamericana.
-¿Anarquista...?
-Si, -Cholo se estaba impacientando- acaso esto de los esenios no es también una organización anarquista?
Cristo se comenzó a reír de un modo gracioso. Los cuatro esenios a ponerse rojos primero y bruscamente pálidos después, cuando las pupilas se les achicaron y los iris se les volvieron amarillos.
-Obedecemos al Verdadero!
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jueves, octubre 30, 2008
618. Arenas calientes
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domingo, febrero 24, 2008
479 ¿Donde está mi cuerpo?
Sin embargo también habríamos de considerar que la situación no parecía ser muy divertida, especialmente desde que no se le ocultaba a Manuel, (o lo que quedara de él), que su cuerpo, el que siempre había tenido puesto, no se encontraba presente de ninguna manera posible. Que lo que no está presente está ausente. Es decir que no tenía forma de reecontrarse con su cuerpo.
Si huebiese tenidos manos y mentón seguro que estaría friccionando la una contra el otro. Porque esa era la predisposición de su ánimo y no teniendo otra cosa que hacer...
¿Dónde podría haber quedado su cuerpo?
¿Y por qué esta vez la entrada al punto había funcionado mal? Es decir... Por lo menos no estaba funcionando el sistema de salida... y se nos ha privado del servicio de telepatía a bordo... No tenemos por eso conocimiento de si nuestro cuerpo ha quedado allá en la cueva a merced del loco de Satanás o si ya ha sido codificado y guardado en esos lugares que no se entienden y que siempre nos han devuelto el cuerpo a la salida.
¿No te parece...?
La señora del brazo de su marido por la avenida Rivadabia a la altura de Liniers torció el gesto tironeando del brazo para indicar "sagamos de la presencia molesta de ese ciego que sacude su sombrero pedigüeño" y sumergirse por la boca de una galería comercial llena de vitrinas con luces y pimpollos de rosas. Es que era un ciego en particular que rezaba profecías incómodas sobre nuestras propias vidas, sin detenerse a considerar que habían muchos presentes escuchando lo que podría ser una confesión
Una onda sonora con sabor a menta sintética trajo la voz diminuta de una rubia demasiado simpática que en forma sintética dijo:
Señor usuario, debemos informarle que su cuerpo ha quedado atrapado en un remolino secundario de espacio tiempo caracterizado por la generatriz zeta equis cu.
Que nuestro dispositivo técnico estudia las posibilidades de operaciones de rescate.
Que hemos soportado una serie de ataques o atentados pero que nuestro sistema funciona si no al 100 por 100, al menos digamos un 90 o un poco menos.
Que también se estudia nuestra eventual responsabilidad ante daños o perjuicios.
Que le mantendremos informado...
Bueno, al menos era un acto de presencia. Quería decir que no estaba solo en el universo. Y que demás confirmaban la situación de emergencia en que me encontraba.
Si huebiese tenidos manos y mentón seguro que estaría friccionando la una contra el otro. Porque esa era la predisposición de su ánimo y no teniendo otra cosa que hacer...
¿Dónde podría haber quedado su cuerpo?
¿Y por qué esta vez la entrada al punto había funcionado mal? Es decir... Por lo menos no estaba funcionando el sistema de salida... y se nos ha privado del servicio de telepatía a bordo... No tenemos por eso conocimiento de si nuestro cuerpo ha quedado allá en la cueva a merced del loco de Satanás o si ya ha sido codificado y guardado en esos lugares que no se entienden y que siempre nos han devuelto el cuerpo a la salida.
¿No te parece...?
La señora del brazo de su marido por la avenida Rivadabia a la altura de Liniers torció el gesto tironeando del brazo para indicar "sagamos de la presencia molesta de ese ciego que sacude su sombrero pedigüeño" y sumergirse por la boca de una galería comercial llena de vitrinas con luces y pimpollos de rosas. Es que era un ciego en particular que rezaba profecías incómodas sobre nuestras propias vidas, sin detenerse a considerar que habían muchos presentes escuchando lo que podría ser una confesión
Una onda sonora con sabor a menta sintética trajo la voz diminuta de una rubia demasiado simpática que en forma sintética dijo:
Señor usuario, debemos informarle que su cuerpo ha quedado atrapado en un remolino secundario de espacio tiempo caracterizado por la generatriz zeta equis cu.
Que nuestro dispositivo técnico estudia las posibilidades de operaciones de rescate.
Que hemos soportado una serie de ataques o atentados pero que nuestro sistema funciona si no al 100 por 100, al menos digamos un 90 o un poco menos.
Que también se estudia nuestra eventual responsabilidad ante daños o perjuicios.
Que le mantendremos informado...
Bueno, al menos era un acto de presencia. Quería decir que no estaba solo en el universo. Y que demás confirmaban la situación de emergencia en que me encontraba.
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