jueves, julio 26, 2007

355 El Eco de la Existencia

Manuel se fue alejando tras un pensamiento en dirección a la lagunita y sus orillas llenas de juncos, después del pasto, en la oscuridad de donde las luces de los faroles no llegaba. Tenía esa extraña sensación que otros hubieran llamado “deja vu” aunque no fuera exactamente eso, porque no creía haber vivido antes esa misma situación sino, y en esto creo haber entendido cabalmente el sentido de este oscuro y ajado manuscrito de donde copio todo, que sentía estar viviendo la situación en duplicado simultáneo. Con una oreja su voz que retumbaba entre los troncos de los árboles y con otra…Con otra oreja que pudiera estar apuntando para adentro de su mente…Otra voz que decía lo mismo…¿O sería su propia voz escuchada en el extremo de un largo y angosto pasillo? Rebotada tantas veces en las paredes que le llegara ahuecada de tantos golpes y con un pequeño retraso, pequeñísimo, pero suficiente para saber que había un dúo…Y esa emoción que había sentido, la que le había hecho ponerse de pie adecuadamente para las frases históricas que acababa de decir. “Sean los Orientales…” No. Para reírse si no fuera porque de esas cosas se le estaba llenando la vida. Llenando de tal manera que el fuego de un orgullo extraño le había quemado por dentro el pecho cuando las pronunciaba. El, Manuel Aquelarre hablando para la posteridad! Porque…No tenía dudas de que estos momentos formaban parte de una historia que iba a ser contada de distintas maneras pero que siempre iba a respetar más o menos las mismas frases de ese diálogo con el Cholo durante al cual había pasado por varias ideas distintas que en seguida descartaba. El Cholo lo había entendido, como siempre, ha sido capaz de hacerte entender las cosas más difíciles… pero al mismo tiempo entenderte aunque se lo expliques mal. Aunque creo que no se dio cuenta de que esa podía ser una conversación histórica. El Cholo es modesto.

(Y ahora yo que hago conmigo transformado en una bolsa de pedos vanidosos…)(Puedo escribir la historia, ya lo se, en cuatro cuadritos de historieta donde yo soy el más grande héroe) (Volar con una escuadra de bolas y dominar el país o el mundo, haciendo caer todos los gobiernos y poniendo de los míos…) (Hacerme adorar como a un dios y recibir regalos, mujeres cariñosas, falopa y vino…) (Con sólo quererlo…)
(Pero eso no borraría esta sensación de estarme leyendo a mi mismo la historia de mi mismo) (Qué por último…) (Parece que estuviese leyendo mi historia para poder representarla!) (Yo vengo a ser el actor principal y también el personaje escrito por… )
(O estaré cansado -lo estoy- con esta vida tan extraña que me ha tocado vivir…)(Cansado estoy) (Y más me cansa tener que decir esas cosas que sé que están esperando que diga, para confirmar que yo soy yo, el personaje que cambió la historia según lo que ellos deseaban y no se atrevían a pedir) (Porque estaba escrito)( En realidad son ellos los que escriben esta historia a fuerza de querer cosas imposibles) (Y toda la gente queriendo…) (No me puedo negar)


---------------Nota del copista-----------
No soy más que un copista pero puedo dar fe de que Manuel por primera vez en la historia se equivoca totalmente al sospechar o insinuar que la misma podría haber sido escrita por sus camaradas de los Maquis de Lagomar. De otras cosas no opino, pero tengo noticias ciertas de quién ha escrito estos papeles y cómo es que me los hace llegar para que los introduzca en Internet.


(Esta es una historia continuada. Sería aconsejable leerla desde el post n. 1)
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