martes, julio 24, 2007

354 Chismes de Gobierno

Se sintió mal y quiso cortar la conversación.

-¿Qué querés de mi?

-Nada, muchachito, nada… Me sigo considerando un amigo… He hecho todo lo posible para parar a los militares.

-No fue suficiente.

-¡La pipeta! Así que están embroncado conmigo? Te creés que es fácil estar en un gobierno de coalición? ¿Qué digo? En un gobierno a secas…

-Lo que me molesta es el juego político. Que hagas de todo un cálculo.

-Ah, ja ja. Ya te voy a ver. Acordate de lo que te digo. El poder que tenés no es tuyo. Vas a tener que transar con los verdaderos dueños y con los ladrones, para que te dejen jugar con ese juguetito que ya te tiene atrapado. Buena suerte.

No era posible. Este hombre no podía estar pensando eso de él, lo diría por revancha ante tan poca bola que le estaban dando o por celos…por quién era el que tenía el poder… Juguetito, había dicho. ¡Juguetito!

Tuvo que acercarse Cholo para sostenerlo cuando los ojos se le pusieron en blanco y no pudo con una mano apoyada en un respaldo de silla sostenerse sólo. Lo acomodo en esa misma silla pidiendo a los del derredor que se retiraran para que circulara el aire que no precisaba Manuel, medio desmayado o epiléptico o por lo menos frío y rígido cayendo en un abismal embudo hacia el agujero de sus pensamientos y temores. Ahogado. Se sentía ahogado por ese muñequito de gallina de trapo que retenía entre sus manos y ahorcaba con tanta fuerza que le dolían los dedos, en su garganta de pollo con la lengua de afuera…

Pero de pronto se repuso y saltó a la posición vertical, desde la que fue entendido en su intención de hablar.

-El poder que tenemos no es nuestro. Se lo hemos pedido prestado a la gente. Tenemos que hacer nuestro trabajo y devolverlo.

-¿Devolverlo?

-Si no, sería un robo.

-¿Elecciones?

-No, lograr que cada uno use su poder.

-¿Democracia directa? ¿Asamblea permanente?

-Lo que hacen los tucus.

-¿Pero cómo instrumentarlo?

-De eso sabés vos…pero, que no sea complicado, eh?

-Se podría llamar Consenso Permanente.

-¿No te gusta Río Sonoro, como le llaman ellos?

-¿En pequeños grupos?

-Sí… Y después otro con los delegados de todos los grupitos y…¡No! Delegados, no! Tiene que ser siempre la gente la que hable y haga las cosas.

-Entonces sería un grupo único. Pero como mantener la conversación entre todos?

-No tenés que inventar nada. Ya existe. Los vecinos hablan con los vecinos…

-Claro… ¡Claro! Así circulan los chismes.

-Dejarían de ser chismes al pedo.

-Serían actos de gobierno.

-La gente tendría mucho de qué hablar.

-Y menos que chismear…Bueno.

-¿Bueno, qué?

-Me voy a poner a trabajar en eso

(Esta es una historia continuada. Sería aconsejable leerla desde el post n. 1)
Publicar un comentario en la entrada