jueves, mayo 24, 2012

893.Charlas paralelas

  Y si por otra parte acercáramos las cámaras y los micrófonos a la ventana aquella, cuyas cortinas flamean hacia afuera, como invitando a la intromisión foránea. Cámaras y micrófonos que por supuesto jamás hemos usado, je je, pero que nombramos a modo de subterfugio dialéctico a veces, porque no ha llegado la hora de la sinceridad, o porque jamás entenderíais la verdad, oh españoles, aunque os la dijéramos de la forma más sencilla. No que supongamos alguna suerte de miopía intelectual sino.. bueno bah, porque no hemos de deciros hoy lo que está programado para  mañana.
Que al centrar nuestros captores junto a aquella ventana tras la cual se sienten voces alrededor de una mesa de cocina, ruidos de platillos portando cuadraditos de queso y salamín, pan en rodajas estrechas y hasta algo de vino... Una reunión.

Por un momento todos se han vuelto humanos, el loco, el soñador, el político honesto, Manuel y el millonario generoso.

El loco parece menos loco, o al menos cuando mira deja la impresión de que allí detrás de esas pupilas habita alguien que ahora temerosamente asoma.
El millonario revive su antigua experiencia de mirar a su madre cuando ya se hundía.
El Político retoma el sentido de la experiencia vital como una exploración sin mapas de un mundo desconocido.
El soñador sueña con un mundo mejor que está ahora comenzando.
Manuel trata de aferrarse a la idea de que todos y cada uno de los presentes significan una vida completa y con sentido propio, sin importar cuantas y cuales otras se le puedan parecer y aún superar en cuanto a perfección humana y realización de la justicia.

Ellos hablan incluyendo a Dengue en las miradas, o esperando con una pausa su opinión.

Porque la humanidad no puede ser otra que la resultante de la suma de todos los humanos reales. Con sus limitaciones y sus errores que tal vez...¿por qué no podrían ser parte necesaria del movimiento y el cambio?
Como había pensado aquella vez en broma. pensando en la necesidad de que hubiesen agujeros para permitir el movimiento de las otras partículas.
Información que va de donde hay hacia donde escasea, formando rulos en su trayectoria y en la trama del tiempo.

Dengue ha levantado una mano de su falda flaca y ha alargado sus dedos hacia el plato donde los quesos. Ha mirado sus pupilas húmedas a todos alrededor al hacerlo. Se ha reído.

El político es sacudido por un nuevo rebrote de ideales juveniles. Se pone colorado mientras piensa apuradamente que justo en ese momento se estaba interesando por un problema real de los vecinos y no por su carrera política.

Ernesto ha vuelto a mirar el rostro ovoide de Dengue y el semibrillo de sus ojos. Se siente sacudido otra vez.. Hay allí un llamado poderoso que le hace vibrar misteriosamente.

Cholo ha estado observando al Alcalde, le ve tan normal y parecido que no logra entender cómo una persona puede abandonar todos sus ideales luego de haberlos pregonado tantos años. Sin mediar una explicación o un pedido de disculpas. Más todavía.Que pretenda que lo que practica ahora es lo mismo que pregonaba cuando se sentía revolucionario

-Por último, cada momento es real, aunque existan millones de versiones del mismo momento-. Concluyó Manuel.




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