viernes, mayo 04, 2012

884. Topus Uranus

Tal vez no importara la denominación cuando en el fondo, distintas maneras de presentar el problema terminan  mostrando que las ideas y las cosas se juntan en un punto. Aunque ese punto se encuentre mucho más allá de cualquier horizonte posible.
Podemos pensar -pensó Manuel-. que toda cosa material esté formada por un conjunto muy apretado de pensamientos complejos. Una madeja en la que uno o muchos hilos se empeñan en apretarse unos a otros alrededor de un centro. Cada partícula un ovillo de pensamientos entrelazados. Números, ecuaciones y conceptos que determinan en conjunto un montón de características, como la posición en el espacio, velocidad y la energía. Si se trata de algo material o de una idea primaria que tal vez vaya a terminar formando parte de un poema, o de la estructura aparente de un universo, o de...

Pero el viaje terminaba. Ya las cuatro puertas del auto mostraban a pocos metros, de uno y otro lado, cuatro barracones recientemente encalados al modo militar, alrededor de un espacio central más desolado que el oscuro pedregullo conque lo habían cubierto recientemente.
A Dengue le encaminaron adelante de todos, como si fuera un reo camino a su cadalso, tan resignado parecía, Atrás ellos, queriendo convencerse de que todo era por su bien. No siendo fácil.

Ernesto recordando la conversación que había mantenido con ese  entusiasta Dr. Regules quien sin embargo le confesara la baja taza de recuperación total entre sus ex-pacientes.
-Se trata de una enfermedad de la Sociedad en su conjunto. Ellos no son más que la punta del iceberg.-

El Alcalde calculando que en quince minutos podrían haber terminado con este enojoso asunto y ponerse en camino de vuelta con cierta posibilidad de llegar a esa puta reunión con los del Rótary Club. Hubiese preferido dedicarle ese  tiempo a que alguien le explicara qué mierda tienen en la cabeza los jóvenes de ahora que en lo único que piensan es en evadirse de la realidad.

El Cholo contrariado consigo mismo, con todos los otros y el mundo. Hasta con Manuel, quien le parecía completamente abstraído de la situación, navegando sin velas por las alturas del topus uranus, y sin ayudarle a decidir si lo que estaban haciendo con su amigo era lo correcto. Acaso alguno de todo Lagomar había ignorado el tipo de vida que esos roñosos le hacían vivir al muchacho? Tampoco él mismo lo había ignorado... ni Manuel.

El Dengue iba callado.
                                                                                                                                                                          
votar
Publicar un comentario en la entrada