lunes, mayo 07, 2012

886. Claro que fracasaron.

Enseguida fue empezado a tratar como el loco de la cornisa que se tira y no se tira. Frases envolventes de suave textura y evidente raciocinio correcto pero sin parecer imperativas. Salvo las actitudes del Cholo y del Dr. Regules quienes, ambos estáticos, demostraban sentimientos antípodas. El Cholo expresaba grata sorpresa en el brillo de su mirada, pero el Dr. Regules, tal vez con idéntico brillo sin embargo expresaba toda la contrariedad de encontrarse de pronto en una situación incómoda. Muy incómoda.

Para peor a Manuel se le ocurrió seguir hablando. Que fue decir que aquel sujeto que tenían adelante, que parecía un pacífico ciudadano, era sin embargo miembro de una especie de escuadrón clandestino que andaba raptando gente por sospechas de ser gentes de otros mundos. Ellos lo creían.

-A mi me tuvieron raptado y ese tipo me interrogó.

La actitud correcta para Regules y para este caso, hubiese sido la de dejar pasar la perorata en silencio aunque con expresión de sorpresa. Pero no. A Regules el campo se le hizo orégano y por eso quiso ir un paso más allá dando a entender con palabras ambiguas y cargadas de una falsa dulzura, que Manuel había sido uno de los casos más difíciles que se le hubiera presentado en su carrera profesional. Un verdadero fracaso.

-Claro que fracasaron. ¡Me escapé!

Cholo estaba atento.

-Pero Manuel vos no estuviste internado acá¡

-Cuando me raptaron me escapé. Después que éste me interrogó tratando de averiguar si yo era un alienígena.

El Dr. se empezó a poner nervioso

La cabeza chata, tipo caballo de ajedrez, del alcalde fue hacia un lado y otro tratando de entender algo observando las expresiones de todos y especialmente de los contendores. El era la autoridad en ese momento, aunque muy civil y democrática. Pero la autoridad de algún modo. Por lo que veía en el asunto se entrecruzaban distintas competencias e implicaciones. En primer lugar una denuncia penal hecha de forma verbal frente a varios testigos ajenos al aparato policial o judicial. En segundo, una declaración de insanía hecha fuera de la consulta médica o profesional psicológica por una persona idónea en tratamientos antidrogas, pero no profesional. Y en tercer lugar él había sentido rumores de que estuviese actuando una secta.clandestina.

-Escuchemos a ambas partes. Y ustedes traten de explicarnos un poco de qué se trata

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