martes, mayo 22, 2012

892. Selecciones del Reader

Pero volvamos a lo nuestro.

 Sin embargo resta preguntar a quién sea si alguna vez se ha puesto a considerar  cuan poca coherencia tiene o a tenido su propia historia. Cuando cachorros soñábamos con muchas cosas que hoy nos parecen totalmente estúpidas y sin sentido. Será que hemos cambiado de opinión o de gustos, o será que en realidad no somos exactamente la misma persona, la misma historia, los mismos...

Pero volvamos...

Conozco a alguien que de niño leía Selecciones del Reader Digest, dibujaba coches norteamericanos  de cualquier marca, hasta en sus más nimios detalles, sin dejar de ser hincha de la Ford, Mércury, Thunderbird, Lincoln and cómpani, hasta los trece años. Después un revoltijo de ideas mal comprendidas, desde Nieztche, Hesse y Marcusse, hasta Marx, Freud y el mismísimo Jesucristo. Nada que ver. Ni siquiera Artigas o Simón Bolivar o algún otro americano.

Si, en realidad la coherencia viene por lo importado porque se trataba de un americano del sur, la del norte es otro continente y Europa, otro mundo.

Pero...

Está bien, continuemos. Pero de todos modos hemos de advertirles que se han perdidos algunos instantes de la historia entre la desconexión y el nuevo acople. Instantes en los que pudieron ocurrir hechos importantes para el relato. Lo que no ocurre en un siglo ocurre en un segundo y si...

 Veamos...

La primera imagen que recibimos nos muestra otra vez la finca de señor consejero don Ernesto de Oliveira e Souza, un costado de ella, donde entre dos hileras de canteros floridos se ha dejado un espacio libre como para estacionar algunos automóviles. En este caso hay uno sólo. El mismo o muy parecido al que habíamos visto transportando en su interior a aquellos cuatro personajes tan distintos aunque parecidos. Un loco, un soñador, un político honesto y un millonario altruista.

-disculpen la crueldad pero no se nos permite ni tolera establecer lazos afectivos con los personajes-.

Ni interrumpir el relato para hacer comentarios impertinentes.

-perdón-






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