jueves, noviembre 15, 2007

432 Cliqueá el Icono Izquierdo

El Compañero del piquete de guardia se tomó la pera en evidente postura meditativa. En casos donde está en juego una hermandad que arranca en los albores de la historia es preciso mecerse la pera, rascarse el cuero cabelludo y retener las primeras palabras que vienen saliendo por los canales aferentes. No decir de golpe cosas como hermano no me jodas, vengan a tomarse unos amargos aquí con nosotros y déjense de joder, o cosas por el estilo, por sólo mencionar las más suaves y no mandarlos a analizar toda la basura que tiran a diario sobre el Río de la Plata. Que mugrientos, en alguna medida, somos todos y todos vamos a tener que cambiar si queremos salvar el planeta y dejarles algo a nuestros hijos y nietos…

-Te bañarías vos en El Riachuelo…?

-Y eso qué tiene que ver? El Riachuelo es nuestro.

-Sí, pero tira toda la mugre en el Río de la Plata, hermano…

El entrerriano miró muy serio al fraybentino.

-Bueno, mirá, nosotros somos como dos mil quinientos y vamos a pasar. ¿Se van a salir del camino…?

El uruguayo dio un último chupón a la bombilla y levantó la mirada serena hacia su nervioso vecino.

-Sobre eso no hay duda. Pero permitime una última pregunta. ¿Te acordás de Manuel, aquel que el año pasado cruzó el puente descalzo y en calzoncillos?

-Claro… Claro que me acuerdo y qué…? Yo fui uno de los que lo acompañó y los milicos de este lado nos metieron preso.

-¿Y te trataron mal?

-No es que me hayan tratado mal… el guardia de mi celda me cebó mate tres días seguidos y después nos largaron porque todos ustedes en el fondo saben que tenemos razón.

-Y claro que tienen razón… Ja, yo fui uno de los que les arrestó, me acuerdo… vos fuiste el que cuando Manuel quiso explicar qué venían a hacer, se puso a canturrear “Somos los Saliery de Charly”, ja ja.

-Bueno, apártense!

-Eh, esperá un poquito, esos no son modales para usar entre vecinos… ¿Y si te dijera que yo soy amigo de Manuel y que si querés le puedo pedir que venga a conversar un rato?

-¡Que vas a ser…! Pss…

Una voz interna de esas que suenan por dentro de un caño hueco avisó que Manuel estaba en ese momento mirando una pantalla conectada a la red de Las Bolas de Manuel y podía comunicarse activando el ícono izquierdo cuyo cartel reza “ida y vuelta”. El Entrerriano levantó la mirada al pequeño parlante colgado con un trozo de alambre herrumbrado de un clavo en peores condiciones en la pared del puesto de frontera.

-Y la imagen? –preguntó.

-Adentro. Vení, pasá, pasá. Tenemos un 29 pulgadas.

Antes de entrar giró la cabeza y anunció a los que le seguían:

-Esperen, tenemos una tele conferencia.

Manuel tomó el ratón y desplazó el puntero hacia el ícono mencionado.

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(Esta es una historia continuada. Sería aconsejable leerla desde el post n. 1)
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