lunes, junio 19, 2006

4 - De la Nada a los Rodillos

Fue como un salto de ballet en calzoncillos el que dio Manuel hacia aquella lámina de nada que atravesó en un suspiro. Porque era tan finita que casi ni sintió cosquillas en los pelos de las patas que fue lo que puso por delante, cosa de caer parado o si acaso rebotar con una parte más dura que la nariz y el resto de la jeta. Aquello no tuvo ni color ni oscuridad, y por suerte tampoco grosor. Pero cuando estuvo del otro lado, Manuel sintió que se le acababa el mundo, no porque él se hubiera transformado en nada, sino porque del otro lado nada se veía y en cambio sintió que le habían sacado todo apoyo y caía a una velocidad creciente para abajo…o para cualquier lado porque como por allí no veía nada, no podía hacer comparaciones como para saber para qué lado se estaba yendo a la mierda. –Claro,- pensó Manuel mientras caía.-La cortinita era como un cartel que anunciaba lo que había del otro lado!- Pero ni se le ocurrió que la cortinita fuera una nada de sólo dos dimensiones y que esta de ahora fuera la verdadera nada de tres, porque allí habían cosas como aire y el espacio mismo y dentro del espacio estaba él que venía a ser una demostración palpable de que allí habían cosas, por extrañas que pudieran parecer. Pero en realidad..No. No era que lo rodeara siquiera la nada. El no estaba cayendo sino que era arrastrado por una banda sin color, pero ancha y muy larga que…Era una banda de papel que lo llevaba a toda velocidad tal vez chupada por alguna bobina giratoria como las de las rotativas..La puta, Sí. Allá abajo veía el puto par de cilindros que giraban y chupaban el papel y más allá veía cómo la banda iba saliendo impresa. Claro todo aquello era una imprenta y el iba derecho a los…
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