miércoles, julio 01, 2015

962. Barajas

 Todos rieron y Abelardo hizo el gesto de comprender que se había ido a la mierda otra vez. Carraspeó y quiso retomar la seriedad.

--Quiero reiterarte, muchacha, que eso de los mundos paralelos no es simplemente una teoría. Es la realidad que estás palpando. Este lugar en el que estamos no existe en tu Universo. En otros Universos muy parecidos puede existir pero en ellos tal vez nosotros no estemos reunidos, o estemos algunos y otros no. Cada uno de nosotros existimos al mismo tiempo en millones de mundos o hemos muerto ya en otros. Pero no somos la misma persona en un modo total. Somos parecidos pero no idénticos. Nos ha ido en cada mundo de alguna manera distinta y hemos recogido una experiencia distinta que nos hace reaccionar, más allá de nuestra impronta básica, de maneras diferentes. Los mundos o Universos, se encuentran separados por una o más dimensiones y la comunicación a través de ellas es sumamente difícil... aunque no imposible... En realidad estamos de continuo cambiando de mundo. cada vez que ponemos una decisión en acto, cada vez que optamos entre distintas alternativas saltamos a otro mundo. Por ejemplo si nos encontramos en una bifurcación de caminos y decidimos seguir por el primer ramal, saltamos al mundo donde yo opté por el primer ramal, pero sigue existiendo el otro el mundo en el cual yo elegía el segundo camino. Espero que se entienda eh?

--...

--Bueno...Pero esos saltos cotidianos siempre son a mundos muy cercanos, mundos paralelos y apretados como un maso de barajas. Esos saltos no requieren casi gasto de energía y se hacen simplemente en base a energía nerviosa... Otra cosa son los saltos de mediana distancia, digamos millones de barajas más acá o más allá. Para esos se requiere mucha tecnología y preparación mental. No basta con la energía , ni siquiera con el aparataje que la encamina o la mediatiza. Se necesita de una o varias conciencias que le den sentido a lo que se está haciendo. Las máquinas son muy estúpidas, nunca comprenderían que el principio máximo debe ser el amor.

Magdalena, con los ojos clavados en Abelardo, habló:

--...todavía no se si me estoy por despertar... esto es demasiado!


  Oesterheld
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