lunes, julio 27, 2015

975. Mirarte en el espejo

 Manuel agradeció a Mandinga y pasó a hablarle a Magdalena sobre la posibilidad de ejercitarse juntos y establece contacto con los otros clones y encontrar de nuevo a aquellos que conocimos personalmente en algún mundo.

--...tu Manuel de tu mundo, por ejemplo, que vengo a ser yo mismo, pero sin recuerdos más que de una vida, la que yo tengo por mi vida.

Magda estaba de nuevo en el buen humor.

--O vamos a un memoriólogo a que nos cure de la amnesia, ja ja.
--Pero puede tener razón Mandinga, me parece...porque me parece que yo sentí algo raro cuando me encontré con mis clones, no era sólo por el parecido físico, era otra cosa. Ellos eran desconocidos con mi cara, pero también con mi manera de reaccionar en todo y además mirarles a los ojos era exactamente como mirarte al espejo... Por ejemplo hubiésemos sido incapaces de engañarnos, porque nuestras mentes funcionaban tan en el mismo ritmo que... cualquier mentira el otro la descubriría al instante.

Magda se había ido refugiando en el pecho de Manuel.

--Bueno, pero yo no se si seré capaz de hacer eso...Yo no soy extraterrestre, como vos...


 
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