miércoles, octubre 08, 2008

607. ¿Piensan las piedras?

Se hubiera podido esperar que Manuel, al entender las pretensiones de Bosco, montara en cólera, como se dice con frecuencia. Pero no, en vez de indignarse con este sujeto, siempre sospechoso de ser él, o al menos uno de los autores de ese novelón, que por lo visto aún se seguía publicando; se apartó de la rueda y en silencio fue a dejar caer su cuerpo sobre uno de aquellos butacones de la antigua rueda del té. Lo hizo sin dramatismo pero su silencio repentino fue notado por todos y todos siguieron con la mirada su inmediato derrotero, desde el centro del grupo frente a los monitores, hasta la arcada grande que la arenisca de las paredes formaban dejando el lugar justo para el juego de living.
Es que nunca se le había ocurrido pensar que no necesariamente tenía que ser una persona la que le había estado espiando, a él y a todos los otros, y escribiendo esas notas casi diarias que aparecían publicadas en Internet. Podía ser que fuera... que haya sido... y siga siendo un aparato, una cosa distinta a una cámara, un objeto con la suficiente sensibilidad como para registrar todas las palabras y todas las acciones que se hicieran en su presencia. Los guijarros. Pero sin embargo, le parecía poco posible que todo lo que se había publicado fuesen cosas que ocurrieran en las cercanías de las famosas piedritas. De la bolsa de gamuza que solía llevar en el bolsillo trasero de su jean...
Llamó con una seña a Magda. Magda vino pero poco le pudo ayudar. Al igual que él, no había leído más que algunas decenas de capítulos de la historia y, especialmente, se declaraba incapaz de recordar si en cada caso los guijarros se habían encontrado en las proximidades de la escena.
Llamaron a Mandinga. Mandinga vino un poco nervioso, con sonrisa culpable y movimientos torpes, como si supiese que iba a ser nuevamente interrogado sobre las complicadas tranzas que en otro tiempo le habían comprometido a guardar silencio. No ahora, (¿o sí...?).

-Decime claramente... ¿Qué son los guijarros?
-Piedritas...
-No te hagas el boludo.
-Bueno... Están constituidos por algo así como cuasi cristales que...
-¿Pueden escuchar...? ¿Tienen memoria...?
-Todo tiene memoria. No hay nada, ninguna información en el Universo, que verdaderamente se pierda...
-Te pregunto por los guijarros... ¿Pueden transmitir información sin que nadie se lo... ¡Me cago! Eso es lo que ha sucedido todo el tiempo. !Los guijarros son aparatitos programados para espiar lo que sucede alrededor! Vos se los enchufaste a mi abuelo y con ellos le enloqueciste, lo embalaste para que a su vez se pusiera a espiarme y manejar mi vida y...
-Para Manuel, no es como parece...
-¿Ah no? ¿Y entonces cómo es...? Hablá claro.
-...
-Te escucho.
-...son algo muy especial...
-Sí. Seguí hablando...
-...algo que yo mismo no termino de entender... A veces hasta me dan miedo.
-¿Por qué...? ¿Te han hecho algo?
-No, pero... Parece que tuvieran pensamiento propio.
-Están programados...?
-No se trata de eso. Son sustancia sólida como te decía... Pero... He visto que alteran levemente los mensajes.
-¿Los que uno les hace transmitir?
-Sí, a veces el que los recibe no recibe exactamente lo mismo... Como que te corrigen los errores o...
-O que están siendo manejados desde otro lugar...?
-Eso es imposible. Lo he consultado con los sabios de mi tribu. Ellos le dan dos explicaciones. Una científica, que no te va a interesar... Y otra...
-¿Otra qué?
-Mística.
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