domingo, octubre 11, 2009

745. El prejuicio del Progreso

De pronto Manuel se lanzó al ruedo detrás de una premonición que se le escapaba corriendo:

-Y el aparato ese se lo mandó a Ernesto para sacárselo de encima, no?
-¿Aparato...? Don Miguel se había puesto no ya colorado, sino amoratado.
-Aparato para pasar al otro lado, sí. Ernesto le llamó hipercubo...
-No, Bueno... No se de que aparato me...
-Sabe sí. Sabe bien de lo que le estoy hablando... Ernesto dejó el hipercubo en funcionamiento mientras esperaba que usted viniera... el puente se mantuvo abierto, este señor tucu tucu encontró el otro extremo y apareció sin saber que había cambiado de mundo...

La mirada de Don Miguel adquiría expresión implorante.

-... saludó a Ernesto, en español, que es el idioma de la comunidad de tucu tucus gigantes y mutantes de esa parte de la tierra paralela...
-...mutantes...?
-...Idioma que aprendieron en pocos años escuchando hablar a los humanos desde debajo del piso...
-... entonces no es un carpincho...el... señor?
-...al mismo tiempo que inventaban una comunidad social sin gobernantes, una anarquía perfecta que funciona mejor que cualquier sistema humano...
-...en pocos años...? ¿aprendieron? ¿por qué en pocos años... decís?
-Porque son mutantes. Su especie apareció por pura casualidad, a partir de unos tucu tucus  irradiados experimentalmente en la Facultad de Ciencias...
-¿No lo estarás ofendiendo...?
-No lo creo. Ellos son unos seres sumamente inteligentes, despojados de prejuicios.
-Bueno, tal vez exageres. Su capacidad craneana...
-No tiene nada que ver. Pero si no me cree juéguele un partido de ajedrez.
-Andan todavía sin ropas...

Manuel iba a seguir contestando pero el tucu tucu encaró su mirada con la del farmacéutico.

-No necesitamos ropas señor. Aún no hemos perdido nuestro pelos y es posible que nunca los perdamos mientras sigamos viviendo en nuestro entorno natural, las galerías subterráneas.
-¿Pero, si es que son tan inteligentes, por qué no se han rodeado de comodidades y aparatos electrónicos como nosotros?
-Tal vez porque no tenemos tan desarrollado el sentido práctico de ustedes que  nos parece una exagerada tendencia a la lucha competitiva.
-Bueno, nos rodeamos de un entorno más placentero...
-Mire... Nosotros no tuvimos que luchar y aniquilar especies para sobrevivir. Nos maravillamos de que fuesémos una posibilidad de existencia que logró el acceso a la realidad. Nos maravillamos de la infinita complejidad de la naturaleza y del universo y, especialmente de que nuestro pensamiento sea capaz de comprender esas maravillas.
-Pero no han de tener una verdadera ciencia... Sin aparatos ni laboratorios...
-Primero aprendimos escuchándolos a ustedes, luego nos dimos cuenta de cuales eran las motivaciones de los humanos, sus herramientas y... sus limitaciones...
-¿Limitaciones...? ¿Cuales son nuestras limitaciones... según ustedes?
-Los prejuicios. Los prejuicios, que son al mismo tiempo la principal herramienta humana para avanzar. Si fueran más amantes de la verdad no actuarían tan ciegamente. Ustedes creen que el progreso es necesario e inevitable. No lo analizan, es un dogma, un prejuicio. Pero no advierten que están destruyendo todo a su paso. Y cuando lo advierten siguen, aunque doloridos, a veces, siguen, porque no logran frenar la máquina de sus prejuicios. No logran manejarse con pensamientos libres. Aprendieron en la lucha por la supervivencia que los juicios cortos y contundentes son más prácticos... Pero a la larga...




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