martes, diciembre 08, 2009

766. Espías Desnudos

Estaba claro que la desnudez, para estas personas había adquirido la fuerza de la identidad. Así como los otros, al parecer continuaban con el viejo tabú aumentado por el contraste con estos nuevos salvajes, ellos habían entronizado la desnudez como una máxima moral. Jamás accederían a ponerse trapos sobre la piel.

-¿Y si yo me disfrazase y los espiara...?

Un rumor de escándalo resonó bajo la bóveda de la caverna. Bocas torcidas y narices arrugadas dijeron la opinión que merecía una iniciativa semejante.

-¿Acaso no te repugna esa falsedad?  Parecerse a una cosa...
-No me molestaría hacerlo por ustedes. Vengo de un mundo donde la desnudez pública se cobra o se paga. Todos quieren andar desnudos y ver gente desnuda, pero nadie se atreve a hacerlo a no ser por razones profesionales.

El grupo retrocedió un paso.

-¿Y se dejan implantar chips en el cerebro...?

Los muchachos rieron.

-No, todavía no. Pero en algunos países andan con ganas...

El grupo se acercó de nuevo. Pocos segundos habían bastado para pensar muchas de las posibles ventajas que se podrían derivar de conseguir informaciones sobre el enemigo. Cuales era su plan sobre los aborígenes. Por qué aun no les habían exterminado. Por qué nunca les habían cazado en sus guaridas. Y sobre todo, la gran pregunta: Donde estaban los miles o tal vez millones de humanos que habían capturado en los últimos cuarenta años?

Cuando el silencio hizo obvia la aceptación, Magda tomando la mano de Manuel propuso que fueran juntos.

-Deberíamos conseguir ropas...

Eso nuevamente causó pánico. Evidentemente nadie quería tener contacto con tales cosas.

-No se preocupen, saldremos de noche y nosotros mismos la conseguiremos.

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