lunes, enero 21, 2008

461 JUVENTUD

Pero volvamos a la historia.


Lo que estaba pasando con los jóvenes tucus formaba parte evidente de una general contraofensiva de la alianza entre el cielo y la tierra. Ernesto lo comprendió mientras finalizaban los suspiros de Trum y Margarita volvía a revolver la bombilla en el seno de la yerba. Vittorio se decidió a opinar:


-Podríamos convencer a las comunas para que cierren los patos, pero... Sería como jugar con las negras... una jugada atrás...


Margarita sacudió la cabeza afirmativamente.


Ernesto también.


-Lo interesante sería poder entusiasmar a los muchachos con nuestro proyecto. Mostrarles el engaño o mejor...Hacerlos protagonistas... Compartir las decisiones en un plano de igualdad. Dejarlos que se equivoquen y aprendan de los errores. Así como nosotros aprenderemos del los errores que cometemos cuando nos parece que todo lo van a hacer mal.


Ernesto no estuvo de acuerdo, ni Margarita. Se trataba de una encrucijada que debían resolver en cuestión de días. Insuficientes para revertir toda una moda social. Si se les preguntara la opinión en una asamblea iban a apoyar la apertura de patos por todos los barrios, reducción de la jornada laboral, especialmente por la suspensión de la fábrica de bolas... Por ejemplo. ¡Claro! La proliferación de los grupos pacifistas se venía dando en la juventud de ambas especies desde hacía tiempo! Veían a los adultos como belicistas empedernidos, praticamente iguales a los ángeles, sólo que sin Dios, en cambio ...ellos. ¡Aunque pareciera mentira, mostraban tendencia hacia lo místico acompañada de no-tendencia hacia el esfuerzo. Qué joder! El temor de jugarse por entero por algo que no termina de ser entendido ni mucho menos creído. ¿Como pedirles fe? Ellos tenían la única fe de la continuidad de la vida en línea recta hasta el infinito que por fuerza iba a ser igual que ahora pero mucho más divertida. Nada de creer en paraísops celestiales. ¡La eternidad era esta!

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