miércoles, marzo 10, 2010

798. ÁCRATA PARADIGMÁTICO

Pero desde la próxima esquina dobló y se vino una motocicleta atronando el aire y agrandándose como para salirse de la pantalla. ¡Era Ernesto Federico tras sus gafas de tanquinta alemán y su motocicleta Harley como siempre!". Pero además traía en ancas  un pasajero. En ancas y agarrado de sus costillas traía un viejo de pelos blancos al viento y una sonrisa entera. Muy parecido.. No. ¡El mismísimo Abelardo Goiticoechea, su abuelo!

-Por fin !!!, -gritaron ambos, puesto que tanto había sido el lapso de la separación.

Bueno, Es fácil imaginar que el viejo se tiró del aparato ya con sus largos brazos abiertos para encontrarse con el salto de Manuel y continuar con una vuelta y media de festejos entre risas y lágrimas. Magda y Ernesto a una lado, ellos bailaron sobre el balastro con jocundas carcajadas, especialmente el viejo, quien regritaba los juramentos hechos de encontrar a Manuel fuera cual fuera el precio y los infinitos mundos que tuviese que recorrer... como los oscuros y tristes que les contaría después, de aquella tierra que había perdido para siempre su luna y se alejaba irremisiblemente del sol. o aquella otra que...
Pero se interrumpía para gritar una vez más la pregunta:

-¿Pero cómo estás Manolito?

Y bailar otra vuelta sin dejar que Manuel contestara.
Y Manuel recogiendo las lágrimas con el envés de la mano.
Y el viejo mostrando sus dientes y volando sus pelos.
Y Manuel comprendiendo cuanto le quería pesar de todo.
Y el viejo por fin dejando de gritar y poniéndose serio para escuchar lo que su nieto quisiera decir.

-¿Te encontraste aquí con mi padre?
-¿Tu padre...? -Abelardo quedó boquiabierto.
-Mandinga... Él debería estar acá...

No se había encontrado con Mandinga desde hacía mucho tiempo y tampoco sabía que fuese su padre, en vez del negro Yaka Zulu, como afirmaba medio Lagomar y hasta él había creído posible.

-Mandinga y Yaka son la misma persona en dos mundos diferentes... Allá soy hijo de Yaka.

-¿Allá dónde?
-En la Tierra dónde nací... Entonces vos también estás confundido?

No fue difícil sacarlo del engaño. Recientemente con Germán habían estado revisando las ecuaciones que usaban para calcular la sintonía espacial de las bolas teledirigidas y habían encontrado un grueso error capaz de desviar un vector importante hasta 90 grados en algunas circunstancias.
Quedó en claro que alguno de los retornos no había sido tal, sino un viaje hasta esta tierra hermosa donde Manuel había llegado a ser el símbolo del hombre nuevo.

El ácrata paradigmático.

-Tengo que volver a mi Tierra para devolverles el hipercubo... -dijo en dándose vuelta y ya caminado hacia el bosque como si nada.

-...dentro de un rato vuelvo.





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