sábado, enero 16, 2010

780. Cosmografía para principiantes

Fue un quíntuple silencio por demás significativo. Tan profundo y prolongado que hasta Magna se había sonrojado al comprender su significado de incredulidad y de sorpresa. Bien que los muchachos estuviesen todavía un poco fumados no era fácil para nadie con algunos conocimientos elementales de aeronaves tragarse tanto desparpajo. Entonces el silencio, que comenzó siendo expresión de esa primera sorpresa, se siguió prolongando, tal vez para dar una oportunidad a la rectificación.
Hasta Manuel lo comprendió. Por un momento descendió de la naturalidad conque recordaba los hechos de su historia para ponerse en el lugar de los oídos ajenos y escuchar a este inverbe, irreverente, ignorante sujeto, queriendo hacerle creer que con cuatro trastos recogidos de un basurero, era posible dominar las más ocultas y poderosas fuerzas del Universo.

-Tengo que explicarles algunas cosas...

Iba a ser difícil. Los pensamientos de aquellas cinco cabezas estaban a punto de superar la barrera de su primitiva privacidad y saltarle encima como ladridos de una jauría. A nadie le gusta ser tomados como tontos y mucho menos por parte de alguien a quién minutos antes se ha decidido aceptar como compañero.

-En este caso no importan la aerodinámica ni casi la resistencia física porque...

Las caras se habían puesto verdosas. Los puños comenzaban a apretarse...

-El verdadero mecanismo son diez grandes cuerdas que deben templarse hasta que entren en resonancia con... ¡Es como afinar una guitarra...!

Ahora el renovado desconcierto aflojaba la tensión.

-Cuerdas...?
-Guitarras...?

Manuel se afirmó:

-El Universo, como les dije antes, es un conjunto de vibraciones. Cada cosa responde a una vibración, tiene su frecuencia... Pero las dimensiones mismas, también vibran, y el tiempo.... y todo...

Alguien logró susurrar:

-¿Y eso qué tiene que ver...?

Se jugó;

-Tiene que ver conque existe una cosa llamada resonancia... que según como sea puede sumar o restar la energía de la otra vibración.
-Cual otra vibración?
-La de las dimensiones del espacio! Podes quedar flotando en el medio de la nada... No tenés peso ni estás en ningún lugar... o en un lugar distinto...

Alberto comenzaba a entender lo que Manuel decía.

-Pero eso... Si es así... dependerá de ecuaciones como para las más grandes computadoras...
-Cada uno de nosotros tenemos una mejor -se tocó la cabeza con un índice encorvado. -Solo  hay que darle la orden...

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