viernes, enero 08, 2010

777. Imágenes de Gris Celuloide

Y al cabo... Al cabo de un instante impreciso, tal vez de semi-eterna duración, durante el cual los impávidos rostros contemplaron el relumbrón de una súper-nova frente a sus narices.. olvidado ya el destello, su posible duración, y su siempre intraducible significado... La ley de la existencia cotidiana les llevó en tiempo de alegro con brío a cuestiones de vulgar curiosidad. Cómo era eso de viajar entre mundos paralelos. Qué pasaba si se encontraba uno con su duplicado. ¿Era posible que alguien ajeno a una dimensión actuara en ella cambiando las cosas...? Al volver, ja ja, a su propio mundo, ¿no se encontraría con su abuelo muerto... o algo por el estilo?
No tardaron en expresar el deseo de también ellos emprender la aventura. Declararon estar hartos de vivir fingiendo ser ciudadanos correctos para no enfrentar el juicio de sus vecinos o parientes pasible de transformarse en denuncias -siempre secretas- que les internarían en clínicas de rehabilitación de las que nadie sale cuerdo. Vivir trabajando en doble horario mientras todos los demás, familiares, amigos y hasta hijos se encuentran ocupados en procurar un bienestar que nunca alcanza para adquirir lo que el mercado les obliga a consumir a tontas y locas, en un mundo donde las cosas ya no vienen acompañadas de instrucciones de uso que nadie tendría tiempo de leer.

Pero Magda les mintió diciendo que antes de cualquier viaje, ellos necesitarían de ayuda para la misión que se habían propuesto: Rescatar a sus dobles de los campos de concentración donde probablemente se encontraran prisioneros.

-¿Campos de concentración...?

Pareció que hiciera tiempo que esas palabras se hubieran pronunciado una a continuación de la otra por última vez. Que despertaran de un sueño gris de celuloide marchito. Maldito. Que fueran ajenas al nuevo mundo del progreso incesante, construido sobre las ruinas de un pasado que nunca volverá.

-Les hemos dicho que no sabemos si existe algo así... De eso no habla la televisión 3 D. Oficialmente los detenidos siempre son devueltos a la sociedad una vez reciclados... transformados en zombis... Suponemos que...
-No podrían asesinar a tanta gente sin que se supiera.
-Los medios de comunicación sólo distraen. La gente no comenta las "cosas negativas". Produciría mala impresión en los demás. ¿A quién le podrían importar unos cuantos locos que desprecian las ventajas de la vida moderna?
-Siempre hay excepciones.
-Sí, nosotros por ejemplo. Pero no logramos saber qué es lo que en verdad sucede.

Manuel hizo una pausa teatral antes de dar su última estocada:

Han de ser cientos de miles de prisioneros. Gente que piensa parecido a ustedes... Las cosas podrían empezar a cambiar...

Resultó suficiente. Uno por uno tendieron la mano y pronunciaron su nombre.

-Alberto Bionda.
-Rafael Delgado.
-Sebastián Munro, alias Jack.
-Julio Sandoval.
-Daniel Silverstein.
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