Mostrando entradas con la etiqueta no humano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta no humano. Mostrar todas las entradas

domingo, julio 19, 2009

714. ¿ARMAGEDÓN?

Ah, que la gente abra los ojos. Que la gente... ¡Como si fuera tan fácil hacer que la gente...! La gente abría los ojos, sí por cierto frente a la pantalla de los televisores muchas horas en el día, manteniendo cada vez más cerrados los del entendimiento. Muchas veces se había preguntado el por qué. Con Avelardo, el viejo amigo había sido este un tema de conversación y hasta de discusión, porque... sin desmerecer la inteligencia del viejo, era necesario también reconocer que cuando se ponía terco, se ponía terco.
¡Qué discuciones!
Abelardo sostenía que la idiotez no era congénita al género humano. Que eran los sistemas sociales de poder los que idiotizaban a los individuos, no por la vía de matarles el sentido crítico y la rebeldía sino por el más efectivo de desviárselos. Que los sujetos aprendían subliminalmente a criticarse entre iguales y rebelarse frente a los iguales en vez de juntar esas habilidades para sacarse de encima la tiranía de los poderosos, que así quedaba siempre en un topus uranus, más allá de toda impureza. Él, en cambio siempre le había objetado la falcedad maniquea de dicho punto de vista. Nunca había aceptado la idea del buen salvaje sojuzgado tardíamente por la civilización. La civilización había sido la obra de todos. Los débiles, aquellos que por cobardía o comodidad prefirieron transferir su voluntad a otros, y los fuertes que aceptaron el brillante negocio que se les ofrecía con tanto entusiasmo que, las más de las veces forzaron todo lo que pudieron la concreción del trato, tratado, o pacto social.
"¡Pues no!" había gritado siempre a esta altura Abelardo, herido en su corazón amante de la humanidad. Cegado por una pasión que le volvía inepto para la lucha política. ¡Pobre Abelardo!

-Yo me pasé los mejores años de la vida en ese intento y sabés qué...?
-¿Qué?
-Al cabo me convencí de que la mayoría prefiere no hacerse mala sangre, no pensar mucho, vivir a media máquina, con verdades a medias, con ideales de segunda mano...

Mientras entraban ya a la farmacia Manuel iba protestando que lo que venía a decirle no ra un nuevo argumento filosófico, sino una serie de imformaciones sobre una realidad que pronto se precipitaría sobre la faz de la Tierra.

-¿El Armagedón...?

Que le llamara como quisiera. Pero le estaba hablando de cosas que conocía por haberlas vivido. Seres no humanos que circulan por las calles y se infiltran en todos los gobiernos. Tratados militares secretos. Espionaje sistemático.

-Circulan muchas creencias de ese tipo...
-Estas no son creencias, tengo pruebas...

Miguel sonrió dulcemente sin dejar de estudiar la expresión de Manuel, Con un gesto le invitó a entrar a su escritorio privado entre montañas de libros acumulados sobre el suelo y extaños mapas colgados de las paredes







, , ,

miércoles, octubre 22, 2008

614. El Mensaje Oculto

Mandinga intercedió para explicar que había encontrado a Jesús todavía ignorante de la guerra cósmica, en medio del festival de las flores, la poesía y el rock.

-¿El rock..!
-Sí, qué tiene de raro? El rock, la birra y el porro...

Ernesto le interrumpió.

-¿Pero el señor..., es el mismo Jesús? ¿El que todos conocemos...?

Jesús largó la risa.

-No me digan que creyeron lo que de mi cuenta ese libro corregido y editado por los curas, ja ja!

Ernesto, todo colorado, sin embargo argumentó:

-Bueno, tan mal no le han pintado solo que..., allí toma vino y nada dice sobre que fume, ni que fuese poeta... o músico...
-Olvídense. -el gesto de aquella mano espantando moscas fue muy expresivo.

Magda, todavía argumentó:
-Pero si es todo mentira. ¿Por qué no volvió usted a decirlo?
-Ja ja, porque entre el viejo y las arpías de la iglesia me habrían arrancado las tripas otra vez.
-¿Entonces es cierto que lo mataron en la cruz?
-Junto a mis amigos ladrones...
-¿Era usted uno de ellos...?

Cristo chasqueó la lengua. Mandinga explicó que estaba molesto con los constantes "usted" y dirigiéndose otra vez al nazareno le instó:

-Dale, seguí.

-Nunca pude ser un verdadero ladrón, esas personas que desde chicos comprenden que es la manera mas digna de no morirse de hambre. Ladrón o bufón en la corte de los poderosos. A mi me invitaban a comer para escuchar mis palabras y sentir un nudo en las entrañas al escuchar la verdad esa que yo no les decía, que yo nunca les estaba diciendo, pero que ellos creían escuchar porque en realidad ya la conocían de antes. Era como otra clase de bufón. El contra. El que no hace reír sino avergonzarse y prometer un cambio de vida que por lo general era rápidamente olvidado. Yo les hablaba en parábolas, eso es cierto, pero no como se dice que para que nadie entendiese sino aquellos ya iniciados en mi doctrina. Les hablaba en parábolas porque ya desde esa época soñaba con ser poeta, y a veces me dejaba llevar por la cadencia de las palabras sin preocuparme mucho por lo que estuvieran entendiendo. Era muy joven y la heroica supervivencia de los humanos me llenaba el corazón de congoja. Me identificaba con ellos. Quería ser uno de ellos.
-Bueno, es mitad humano, no?
-Yo qué se...
-¿Cómo que no..., sabés...?
-Es que no lo sé... Dentro de lo que yo conozco hay muchos seres parecidos pero..., justamente al que menos me parezco es al que se supone que sería mi padre. Tengo muchas dudas... Podría ser hijo del carpintero no más, aunque él nunca haya dicho esta boca es mía.
-Pero viene quedando en pie la verdad de que predicabas para que la gente mejorara espiritualmente...
-Ni siquiera eso. Parece que no han entendido lo que antes he dicho. Mi mensaje nacía y crecía en la mente de cada cual, yo apenas pronunciaba palabras que me parecían agradables sin preocuparme por su significado.

Mandinga dejó escapar su aguda risita. Todos se acomodaron en los asientos. Manuel le preguntó si tomaba mate. Magda se ofreció para hacer tortas fritas




jueves, septiembre 11, 2008

596. NAIDES ES MÁS QUE NAIDES

A Cholo ya le había parecido que era su voz. la que había resonado en las oquedades de los pinos y, en vez de morir, absorbida y disgregada en múltiples reflejos, había persistido, avanzando varias cuadras con su timbre metálico. El hombre de aluminio era un conocido vecino al que así habían bautizado para mencionarle sin hacer pública la identidad. El infaltable buen vecino de todas las épocas, prolijo y educado hasta para el insulto. Trabajador y ordenado, estudioso de joven, peinado de niño y afeitado de grande. El dueño del mejor jardín. Del césped mejor cuidado.

Ahora redondeaba sus argumentos para convencer al vecindario de la necesidad de volver a ocuparse de las cosas concretas e inmediatas., dejándose de especulaciones metafísicas o poéticas.

-El Universo se apronta para un recambio de dueños. Eso dicen los que han venido a calentarnos la cabeza para involucrarnos en guerras desproporcionadas. No sabemos siquiera quién es quién. Quién es el bueno y quien el peor. Lo único que sabemos, es que si no nos ocupamos de nuestras cosas, -en vez de andar ganando enemigos-, nuestras cosas sufrirán las consecuencias. Dejemos que el Universo sea gobernado por los que puedan hacerlo. Volvamos nosotros a lo nuestro.

No se terminaba de bajar del casillero de cerveza sobre el que se había parado, cuando Ernesto Federico iba subiendo a otro junto al murmullo desaprobatorio que recorría la explanada.

-El vecino tiene razón- comenzó con sorna Ernesto- Deberíamos ocuparnos de nuestros asuntos, es decir, ocuparnos de que no sean otros los que resuelvan por nosotros.

El Hombre de Aluminio se volvió a subir.

-Entre ustedes hay por lo menos uno que no es humano. ¡Aquel! -señaló a Mandinga con tembloroso índice- Ese es quién nos ha hecho ver como enemigos de Dios y de todos los poderes. ¿Qué tiene él que ver con nuestros asuntos?

Mandinga quiso contestar pero Cholo, con gestos de pedir calma, se había trepado sobre un raigón de eucalipto y desde allí comenzaba a reconstruir la historia de los hechos recientes, es decir de los dos últimos años desde la aparición de los ángeles sobre la tierra. Los hechos que demostraron cuáles eran sus propósitos y cuales sus aliados sobre la tierra.

-Ya no podemos hablar de nuestras cosas como de algo separado del resto. Justamente, nuestro gran progreso ha sido comprender que nuestra lucha por justicia y libertad, es inseparable de las luchas que otros semejantes a nosotros, sean humanos o no, mantienen con los poderes del Universo. Hay una sóla lucha que es entre la Libertad y el despotismo. Lo otro apenas constituye una reyerta entre las hienas por la propiedad de la carroña.

Todavía el de aluminio logró hacerse oír.

-Es ridículo pretender una lucha tan desproporcionada.

Enseguida una obación le hizo bajar del casillero. Manuel se había trepado junto a Cholo y quería decir algo.

-Quiero decirles, vecinos, que cada día que permanezcamos libres, es un día que hemos ganado... y... Ya llevamos casi dos años en los que hemos aprendido a vivir en libertad. A respetarnos entre nosotros. A gobernarnos, a decidir y a hacer carne aquello que decían los gauchos de que "naides es más que naides"

viernes, diciembre 29, 2006

168: Él no es humano.

Entonces comenzó aquel silbido que Manuel reconoció de inmediato y le hizo mirar enseguida los ojos luminosos de Mandinga que parpadearon y se esforzaron por mirar en la dirección en que venía. Era la última etapa del enfrentamiento. Borrado de huellas. Porque aunque se les hubiera escapado la víctima, ellos dejarían las cosas como que no hubiese ocurrido nada para que todo el mundo se dedicase a abrir los regalitos y cantar los villancicos de nochebuena. Ernesto pidió a Magda su celular para llamar un taxi de la parada de Becú –su propio celular había volado por los aires- y llevar el herido a un lugar adecuado. Manuel captó las entrelíneas e invitó a los otros a volver a la fiesta mientras ellos resolvían este contratiempo. Cuestión de minutos. Pero cuatro, la Mulata, Aníbal, el Rulo y Julieta, prefirieron volverse desde allí a sus casas, si era que no los iban a necesitar. Roque y el Dengue aun no habían llegado y Manuel se los imaginó tirados de panza en el patio, esperando el desenlace del juego.
-Si querés andá vos también, Cholo. Nosotros nos encargamos del herido.
-No, yo me quedo –contestó muy seguro el Cholo. taxi,
-En el taxi podemos ir tres…y la flaca.
-Por cualquier cosa los voy a seguir en tu bicicleta.
Corrió hasta la casa y trajo la bicicleta, pero entonces quisieron convencerle de que era mejor llevarlo al hospital de Pando para que lo dejaran en observación. “Un golpe en la cabeza es siempre algo delicado…”
-¡Díganle la verdad! – Dijo la voz cascada – ¡Es uno de los nuestros!
Manuel recordó todo lo que habían hablado en el rancho. Las puntas de flechas… El banderín rojo y negro…No podía hacerse el boludo!
-No, no lo vamos a llevar a Pando. El no es humano.
-Dijo que era Mandinga. Yo sé quien es Mandinga… y con esos ojos que brillan en la oscuridad….
Sonó Para Elisa desde el teléfono sorprendiendo a todos. Era Giorgionne preguntando nervioso, por qué había –la flaca- tenido todo ese tiempo el teléfono apagado. Las noticias se habían precipitado sobre él y él no había podido evacuarlas hacia ningún lado! Estaban ocurriendo episodios bélicos en distintos lugares. En los cielos de Neuquén se habría librado una verdadera batalla aérea. En Elisa, provincia de Buenos Aires, el comisario afirmaba tener entre rejas a un piloto desertor que se habría tirado desde su nave dejando que esta cayera a una laguna y que habría pretendido huir en una hondita 50 propiedad de una agente de segunda. En Gualeguaychú, Entre Ríos, otro comisario habría chocado su vehículo al perder el control del mismo por interposición de un objeto ovoide en la línea de su visual.. En el departamento de Artigas aparentemente no habría pasado nada, pero en Young, Río Negro, habría caído una lluvia gelatinosa sobre los campos del Sr. Stirling… Por otra parte Pepponne también le informaba que el sujeto de traje gris poseía huellas digitales completamente concéntricas y aun no se le había podido localizar para preguntarle cual de las tres era su verdadera identidad.
-¿Les dije antes que tenía tres fichas distintas en el Ministerio, no?
¡Pero tenía más! Desde El Vaticano se anunciaba el lanzamiento, para el primero de Enero de un programa de oraciones por la paz universal! –sic- Consistiría en una maratón de rezos desde la plaza de San Pedro, por lo menos diez mil personas rezando día u noche hasta que las velas no ardan. El presidente Bush ya a adelantado que sería muy gustoso de estar allí si era que su santidad en persona le acompañaba. En cambio la gente del Islam ha declinado diplomáticamente la invitación ya cursada, alegando la incompatibilidad de las oraciones y algunos otros problemillas menores…
Llegado el taxi tuvieron bastante trabajo en meterse todos –el tachero era macanudo- alrededor de aquella mole viviente cuyas extremidades carecían de suficientes coyunturas. Pero más complicado era explicar que ese sujeto extraño y desconocido no era más que un viejo vecino, ausentado por un tiempo, y que de vuelta al pago había tenido la desgracia de tropezar con una raíz sobresaliente y romperse la cabeza contra una piedra; la única que había en todo Lagomar.


(Esta es una historia continuada. Sería aconsejable leerla desde el post n. 1)
Technorati Profile


rpc.technorati.com/rpc/ping