domingo, abril 26, 2009

683. LA FLACA

Era la misma! No pudiera ser nunca, en ningún mundo que existiera otra como la inimitable flaca Magda !! Flaca de fierro que le había acompañado por todas las entretelas de los dos últimos años de guerras y alegrías, de desconcierto y hasta pavor, mezclado todo con la salsa gostosa de la aventura. Ella siempre materia dispuesta, compinche y y a la postre refugio. Inteligente además.
Entonces...¿Era que acaso y en serio se podría repensar por un momento la teoría de que éste de aquí fuera el mismo mundo donde él había nacido, es decir... Que Tierra 7 vendría en realidad a ser la verdadera Tierra 1, aquella donde dio comienzo todo? Que la otra Tierra, la llamada anteriormente Tierra 1, viniera a ser Tierra 2, aunque en ella se hubiesen desarrollado los episodios más importantes y que... Bueno que Manuel 7 viniera a ser el mismo que Manuel 1 aunque con dos años menos de experiencia. Acaso sí. Porque... todo parecía coincidir. En especial la humanidad de Magda que inevitablemente emanaba su siempre perfume personal. Aquel que sirve de fondo a cualquier escena proclive a caer en la bobería de lo novelesco. Un sólido fondo sobre el que cualquier garabato pintado sin mayores preconceptos, aparece de pronto con el impacto visual de un ideograma. Razón de ser y ser en existencia.

¿Qué sería de la existencia si no tuviésemos testigos?
Alguien que nos piense mientras nosotros actuamos, y suponga cosas sobre el significado de nuestras acciones que nosotros nunca hubiésemos sospechado.
Y que a veces nos diga algo sobre el tema, no todo, por supuesto, ni tal vez demasiado bien dicho. Que nos diga algo y nosotros entendamos otra cosa, parecida pero no igual, o hasta a veces todo lo contrario. Y nos empeñemos en sacarle de su error generando una nube de nuevas confusiones entre lo que se ha querido decir y lo que realmente se ha dicho.

¿Qué sería de la existencia si no tuviésemos compañeros?
Aquellos que caminan a nuestro lado sin pensar por un momento que alguno esté siguiendo a ninguno. Simplementa porque así se ha pactado en las sagradas páginas del silencio. (¡Qué horrible!)

Pero especialmente y ante todo. Qué sería de nosotros sin amor? Si no pudiésemos amar a alguien y si fuera posible sentir que esa persona nos ama...
-Sí esta no puede ser más que la misma flaca! Estoy en mi patria.
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