miércoles, agosto 06, 2008

577. Burocracia Cero

Mientras tanto se acodaron sobre un murito, separados de a tres para no llamar la atención, como que estuvieran fumando y cambiando palabras al paso.
Todavía pasaban laburadores apurados hacia el tren, haciendo viento. Gente que camina moviendo los labios, pronunciando números y con los ojos haciendo de mouse que recorre las pizarras de los cambios, de los bancos y, especialmente la de las nuevas tarifas de coimas editada en el diario oficial, ahora de la misma empresa que ganara la licitación de la casa de la moneda, Gostanián Inc-.
Qué les importaba eso a ellos? ¿Eh? Como que acaso con todo eso se habrían hecho más pobres o más ricos, eh?. Que si no agarramos el toro por las guampas, cada uno, no van a venir a salvarnos. Estamos en la misma lucha. Que en eso por lo menos está mejor, porque es lo mismo de antes pero de cara descubierta. Porque robar, siempre se robó, pero antes si te agarraban pobre seguro que ibas derecho preso. Si rico, bueno todo se podía conversar... Ahora las reglas vienen a ser más claras. Robar, robamos todos dentro del marco de la ley. Podés robar pero pagando la debida tarifa. Los ladrones pasan a formar parte de la cámara de industrias. (Muchos ya son socios vitalicios)

Tampoco es que podés pagar cualquier coima y con eso salvarte de todo, porque hay coimas y coimas, hay coimas que no te alcanza toda la guita que ganés en toda la vida, qué carajo. Claro antes no te dabas cuenta, porque uno confiaba en el señor juez, y en el maestro y en el cura... y nos cagaban, pero no te dabas cuenta, casi nunca... Hasta te daba vergüenza desconfiar.
Claro, un buen negocio, la respetabilidad. Por eso eran tan seremoniosos. Para ocultar, tras los telones de la fotografía familiar, de estudio, los trapos sucios y los chanchullos.
Ahora el robo es un descarado nudista que se pasea por el centro de la ciudad y se explica en los más intelectuales programas del cable. Cursos en universidades privadas. Libros tecnicos en todos los escaparates. La Cacología es el tema de moda. Los niños sueñan con ser grandes ladrones.
Lo que antes se llamaba asalto, ahora es la actividad regulada número 900-900, que incluye a todas las que se realizan preferentemente de a pie y con técnicas amedrentativas a cargo de armas de fuego de grueso calibre. Pagan exactamente el diez por ciento del monto robado más la taza fija de impuesto a la perturbación del orden público. El monto legal robado, MLR***, es el que determine True&Erut, una vez que examine el archivo que le deberá ser enviado dentro de las 24 horas. El Ladrón cuentapropista se tiene que hacer responsable personalmente del envío de dicha información junto con la declaración jurada del monto del atraco.
De lo que nunca nos salvaremos es de la burocracia, que se dice vuelve a crecer, tanto en el ámbito oficial como en el privado. ¿Como que en el ámbito oficial? ¿El último slogan no era: "Burocracia Cero"?

-Claro, pero no te olvides que ahora hay que controlar a una nueva clientela, que trata de cagarte todo el tiempo. Por eso subió la tarifa, por la evasión. Los que pagan tienen que pagar por los que no pagan. Lo dijo la Alsogaray, el otro día en el discurso, quejándose por la evasión, cuando dijo: "¿Ahora que podemos robar, resulta que los argentinos nos hemos vuelto honrados?



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