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viernes, septiembre 04, 2009

731. Parece joda

- Pero bueno, la cosa no terminó ahí. Resulta que la bola aquella se zafó del piso de esta casa -no me pregunten cómo- y empezó a viajar, tal vez a volar, o como fuera, a trasladarse pero de una manera muy extraña,porque cuando quise acordar se desarmó, se reventó, como si se reventara una pompa de jabón. Y yo, que estaba adentro, todavía en calzoncillos, quedé justo parado en ese escenario que les dije de las historieta, y en el mismo momento en que aquella balacera continuaba, En bolas y a merced de las balas...¿Se dan cuenta? Bueno, por eso quise rajar por la puerta de vaivén por donde había entrado con bola y todo. Y lo hice, pero al salir...Ufa, no tengo más remedio que decirles que allí sólo había una línea negra dibujada en el fin del mundo. Era el fin del cuadro de la historieta, y me había quedado parado descalzo sobre la línea que casi no cedía nada y me lastimaba la planta de los pies, como si fuera un alambre negro. Claro que pensé que aquello no podría estar ocurriendo más que dentro de una mente enferma. ¡Pero era tan real! Hasta la brisa fresca que soplaba mis costillas recuerdo. El equilibrio dificultoso que estaba haciendo sobre la línea y la nada que me rodeaba a no ser del lado de atrás, de donde todavía se sentían llegar los sonidos de las balas y algunos gritos en idiomas raros. No podía quedarme mucho tiempo allí, así que por último me arrojé al vacío.

Dengue exploto de entusiasmo diciendo que aunque fuese todo una mentira prefería seguirla escuchando porque...

-Eso es lindo, flaco. No como las cosas que veía cuando me daba con la pasta base. Esto es lindo, flaco! Seguí , seguí, dale!

-No- continuó Manuel- es que lo que sigue es demasiado disparate. ¿Sólo a mi me ocurren cosas así... Ja ja. ¡Que a alguien lo impriman como si fuera una historieta con patas!

-¿Que lo impriman...?- preguntó Magda.
-Sí, es que al caer me vi envuelto con una banda de papel continuo que caía conmigo e iba derecho hacia una enorme imprenta de la que estaban saliendo miles de revistas de historietas. La máquina me chupó , me acható entre los rodillos y me llenó de dibujitos pero... aunque no lo crean no me mató. Me cargaron medio muerto en un camión y terminé colgado.. No. No del pescuezo, de las orillas, con broches de ropa, en la vereda de un quiosco de revistas en Buenos Aires.

De pronto se había quedado callado y serio.

-No flaca no va a poder ser. No puedo escribir estas cosas.
-Pero si te sale bárbaro. Conque escribas eso mismo que nos estás contando basta.
-No es eso. Me entusiasmé al principio, porque vi que me salía. Pero...
-Pero qué...?
-¡Es que esto parece joda!
-¿Y qué...? Que cada cual la entienda como quiera.
-¡Pero es verdad! ¡No estoy inventando nada y empezaba a tener ganas de escribirlo para ver si a alguien le había pasado algo parecido o... tenía información...

Magda hizo una pausa mirándole.

-¿Querés que te diga una cosa...? Yo no se por qué razón, pero mientras te escuchaba no sólo me divertía, sino que además sentí que todo lo que estabas contando era verdad.
-¿Verdad que una persona pueda ser planchada e impresa como un papel?
-Para el doctor Bermúdez sería un disparate, pero a vos te ocurrió, no?
-Claro que me ocurrió. Todo es verdad, pero... Como escribir eso para que parezca verdad. Es otra clase de verdad que yo no sabría explicar. Ni siquiera yo que lo he vivido...



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domingo, marzo 08, 2009

665. Hijo de cualquier um

Por supuesto que Julieta y Rulo recibieron la presentación como un trozo demasiado grande de carne que no podían deglutir. Pálida y sonriente, Julieta hizo un cabeceo a modo de saludo, sin entender todavía  cómo sería posible que de buenas a primeras Yaka Zulu viniera a ser reconocido por su hijo como padre, antes de ser él quien reconociese a Manuel como su hijo... después de tanto tiempo y cruzarse todos los días casi sin otro saludo que aquellos ughs que se estilaban entre vecinos poco interesados en intimar. Rulo ni siquiera cabeceó. Detuvo en cambio su mirada sobre la facha bruta del negro, reteniendo apenas el sentimiento racista que pugnaba surgir a pesar de saberse más oscuro que claro, ni alto, ni rubio ni dueño de ojos celestes. Siempre había pensado que no había problema conque alguien fuera negro. ¿Pero tan negro, así como Yaka...? Con esos labios exagerados enmarcando una boca que al abrise mostraba sin pudor buena parte de los órganos internos... Esa facha cualquiercosaria no solo por las rastas y los aros pendientes, sino por aquel chalequito de seda blanca, bordada con claveles rojos, como los gauchos payadores del tablado, los anillos en cualquier dedo con brutales piedras verdes y rubíes, los bombachudos de tela brillosa... las enormes ojotas con suela de cubiertas viejas... ¡Qué asco!
En seguida Manuel se vio en  el aprieto de explicar lo que parecía inexplicable. No que pudiera ser hijo de cualquier um, como dicen los brasileros,  ni que su padre fuera un negro de absoluta negrura, puesto que eso vendría a ser algo hasta obvio para quien le viera mulato hijo de una blanca; lo increíble podría ser la explicación de que tales paternidades y filialidades vinieran de otros mundos y que aquí, sobre esta sólida Tierra 7 que pisaban... tal vez... el Manuel autóctono no terminase siendo hijo del correspondiente Mandinga autóctono del correspondiente segundo tiempo, heredero del trono de los Mandingas, por extraño que pareciere!
Entonces lo que acababa de decir como presentación habría sido una mentira?
No, mentira no. Porque el parentezco existía aunque viniese de otro mundo.
Pero algo engañoso al menos. Fijaos que para Rulo y Julieta las cosas se presentaban de otra manera al desconocer que Mandinga era otra persona que Yaka Zulu y que ni siquiera Manuel era el mismo que conocían.

Manuel se rió.

-Claro que todo esto tiene que ver con mi historia, esa que ustedes no pueden creer. Bueno, ahora tengo la prueba. Este que está aquí es mi padre del otro mundo. Es un semidiós que tiene poderes como los héroes de los dibujitos... Pueden pedirle que haga cosas extraordinarias...

-¿Cosas extraordinarias...?
-Sí, como... por ejemplo...mmmm...
-Es una joda? -preguntó Rulo.

Mandinga se puso de pie encantado, en el medio de todos como si fuera un círculo. Logró con decisión de movimientos  que la atención se fijase en su persona, como hace el mago mientras aprieta el pedal oculto, y sin mediar palabras hizo aquel gesto de encender un fósforo en el aire, sin otro resultado que empequeñecerse dentro de sus raras ropas hasta el tamaño de un oso de peluche y volver al tamaño previo de inmediato.

El público no encontró demasiado extraordinario el número. Hasta en el parador del Pichi se habían visto hipnotizadores más interesantes. Claro que sonrieron, por el lado de la simpatía Mandinga ya estaba haciendo mella en las voluntades.
Pero ahora mostró un gesto de contradicción.

-Lo que te decía Manuel. Aquí las cosas no funcionan, es un mundo raro!

Julieta, creyendo lo de la joda, pidió otra prueba.
Manuel dijo que la tendrían.
Mandinga resopló.
Manuel le miró con atención.
Se le veía deprimido.
Muy frustrado, pero de pronto estalló en risotadas.

-Sí otra prueba y muy graciosa. Miren, ustedes han de conocer a alguien muy parecido a mi que habitó o habita por estos parajes.
-Sí -contestaron  Julieta y el Rulo, queriendo seguir el juego.
-¿Cómo podríamos llegar hasta él?
-Dando un paso...



sábado, octubre 06, 2007

406 ¿DE QUÉ SE RÍEN?

Volvieron Magda y el Dengue desde la otra pista todavía cuando Manuel y el Cholo reían tontamente, ahora ya no de lo que habían comenzado riendo sino de darse cuenta de que cada uno reía de otra cosa.

-Che ¿de qué se ríen?

Manuel intentó explicar:

-De que este tarado se contagió de mi risa y después yo de él y entonces no podíamos parar.

-No yo me empecé a reír por verte a vos riendo mientras yo me concentraba en tratar de entender lo que me habías dicho antes. Con tu risa no me dejabas pensar.

-Ah, porque vos te tomás todo demasiado en serio.

-¿Y vos, no?

-No, Cholo, que me voy a tomar todo en serio…me tomo… algunas cosas en serio porque no tengo más remedio pero…Querés que te diga una cosa? Mirá… Yo no se si será que ese Verdadero fue el que creó el mundo… Pero si lo hizo no lo hizo muy en serio. Me parece que esto está hecho medio en joda…

-Para ser una joda parece bastante complicado.

-No pero te digo que en todo hay entreverado una dosis de chiste. Como que el loco mientras los hacía, se estaba cagando de risa con los líos en que nos íbamos a ver metidos a consecuencia de…

-De que?

-… de… La causa de todo es que el mundo está hecho así. Si es posible el mal va a aparecer el mal como resultado del juego de las posibilidades, nada más.

-¿Vos decís que el mal es parte del plan del Verdadero?

-¿No lo hizo él?

-¿Y el bien?

-También. Y muchas cosas más que no son ni buenas ni malas pero que a veces traen consecuencias que complican todo. Por ejemplo la educación que nos dan, enseñando que Dios es todo lo bueno y… Es un chiste.

-Bueno qué querés? Los curas…

-No. Mirá, se me acaba de ocurrir la manera de decirlo! Me parece que el mundo ha de ser un juego que está jugando El Verdadero. Un juego entretenido, gracioso, que al loco lo tiene copado… Claro! Y tiene que respetar los reglamentos que él mismo se inventó porque así el juego tiene sentido …aunque a veces… a veces se manda una trampa, total nadie le controla!

El Chumbo se empezó a reír ahora viendo la locuacidad de Manuel tras haberse mandado cuatro jarras de cerveza.

-Ahora quien habla como un pastor, sos vos Manuelito.

Cholo lo completó:

-Sacerdote del mazdeísmo.

Magda pidió explicaciones que enseguida dio Cholo sobre esa palabra que cuando entendieron rechazaron.

Manuel dijo;

-Yo digo que El Verdadero, sí existe, puso el bien y el mal en el mundo. Pero no digo que hay que hacer una religión con el bien y el mal.

-Sería el caso de un Dios sin religión.

-Claro. Como debe ser! Porque las hormigas no nos adoran y a nosotros no nos importa.