domingo, junio 28, 2015

960. Papá !

 Otra pausa...

Continuó Abelardo y pareció querer ser escuchado por todos los de la rueda.

--Y lo que está hecho no puede ser borrado... Ni con toda la ciencia del mundo se puede borrar el pasado de cualquier ser viviente... ni tampoco de un Universo. Yo creo que en cambio se pueden minimizar algunas consecuencias... Lo creo, pero para ser totalmente honesto no tengo cómo estar seguro, no lo puedo probar.... Bueno, una vez metida la pata tenía que apechugar las consecuencias. Tratar de que mi nieto Manuel no sufriera demasiado y que lograra adaptarse rápidamente a los tremendos cambios en su vida que el cambio de Universo le había significado. Pero aparecieron los ángeles y todo se complicó! Tuve que maniobrar otra vez con apremio las variables que creí más adecuadas... micro cambios dimensionales, como le llamamos con Germán. Algunas veces con acierto y otras con error... fueron tiempos difíciles...! Al cabo pasamos por diversos problemas de comunicación. Fueron destruidos varios de nuestros aparatos más precisos, mediante técnicas a distancia que aun no acabamos de comprender... El reino de los dioses MANDIGAS  fue atacado, cosa que hacía un milenio no ocurría. Una revuelta popular en la aldea capital destronó a nuestro compañero Mandinga echándole las culpas por lo sucedido. Y para colmo no podíamos encontrar a Manuel!

Mandinga levantó la cabeza con toda su sonrisa puesta.

--Pero yo te olfateé, Manuel. Tengo una especie de olfato transdimensional jaja

Escuchando a Mandinga y viéndole su vieja sonrisa desacatada, Manuel se sintió invadido por la hermosa emoción de sentir que le quería. Le estaba aceptando como padre, en serio. ¡Negro de mierda, irresponsable y aniñado! Pero con esa simpatía que le empapaba los huesos...
Corrió y le abrazó con los ojos llenos de lágrimas


 
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