domingo, junio 03, 2012

899. Posesión benigna.

Ante el nombre Mandinga Yaka permaneció completamente impasible, como si no lo conociera o le resultara indiferente. Paseó sus palmas rosadas frente a la cara de Dengue mientras los mantuvo cerrados y luego, incorporándose de golpe en toda su altura, encaró al grupo de circunstantes, como si se tratara de un médico responsable frente a la familia del enfermo. Iba a dar su diagnóstico, tal vez también su pronóstico.

-Está poseído, pero...

Su negro rostro alargado por sendas rayas verticales, a los lados, expresaba preocupación. Una honda preocupación que enraizaba con las dudas que cualquier sujeto tiene escondido en algún rincón inconciente sobre si todo lo que se cree es un montón de fórmulas prácticas que solo sirven  para manejarse con los casos similares. Otra cosa es encontrarse con algo distinto. Y será tal vez porque alguna vanidad se tiene, pero creyendo todo lo contrario. Pobre sujeto puesto por las circunstancias en un momento y lugar en los que la única opinión o acción posible sea la suya. Creas que no. el pobre sujeto casi siempre se siente tan importante y sabio como para agarrar el toro por las guampas y tirarlo fuera del ruedo ante el estruendoso aplauso de las multitudes. A veces lo logra.
De los que tropiezan antes de que llegue el toro no habla nada la historia.
Aunque nada sea tan blanco y negro.
Hay sujetos (y abundan) que algunas veces las cosas le han salido por un tiempo bien y por muchos tiempos mal. o viceversa. De ellos la historia habla aquí si y aquí no. Solo mientras triunfan, aunque fuera en una competencia de malditos. Los más buenos y los más rematadamente malos en cualquier categoría. "Porque a los tibios los escupiré de mi boca". En fin...
Pero hablábamos del temor que apareció en la conciencia de Yaka Zulu. La simple reacción ante lo desconocido.

-...está poseído por un espíritu benigno.

Una verdadera aberración idiomática cuando la palabra poseído se usa fuera del contenido que muchas generaciones le han adjudicado. La posesión fue siempre sinónimo del demonio o de lo malvado en general. Lo maligno. Posesión diabólica o maligna. Pero posesión benigna...?

Está claro ahora que la duda de Yaka era sobre el tratamiento adecuado para los males de Dengue. Los métodos tradicionales daban toda la importancia al cuidado de la integridad del poseído y ninguna a la del poseedor. El supuesto invasor. Lo que importaba era salvar al poseído, el otro no importaba que se partiera en pedazos o que sufriera una crisis emocional de magnitud psiquiátrica.. ¡Al carajo!
Ahora en cambio... tratándose de dos espíritus inocentes... Era necesario salvar a los dos.

-Cosa que nunca se ha visto

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