miércoles, noviembre 28, 2007

439 Partículas de Masa Negativa

Abelardo había tomado la palabra para decir lo que sabía de Perícles bajo la mirada burlona de Mandinga quién evidentemente no simpatizaba con el personaje de la democracia ateniense. Empezó a repetir una frase de un discurso famoso y se fue ralentando sílaba por sílaba hasta gritar: ¡Nos rodean!

Eran ellos, los ángeles, que hacían sentir a la distancia la imagen vanidosa de su flota cósmica simbolizada por siete conglomerados de galaxias rodeando al triángulo central donde se movía el ojo. Tal vez todavía no estuviesen seguros de haberlos identificado…o por ejemplo les querían atrapar con vida… Mandinga hizo brillar sus ojos fosforescentes y extendió cinco dedos en el aire para cada lado como si fueran antenas.

-Están pensando a toda máquina –dijo- todavía están confusos. No esperaban encontrarnos.

Manuel confirmó y enseguida dijo de ponerse en dirección al punto concentrando todas las imágenes mentales en el deseo de permanecer en contacto, pero Abelardo protestó, diciendo que con la tecnología de su nave no le tenía miedo a los siete conglomerados.

-La hemos probado ametrallándola con un rosario mal intencionado que hicimos rezar por un millar de brujos de los mejores.

Mandinga le tapó simbólicamente la cara al tiempo que reboleaba sus negros ojos sobre campo de porcelana blanco azulosa, para decir:

-¡Esperá un poquito. Ellos también hacen inventos! Les he visto disparando con partículas de masa negativa!

Abelardo apenas pestaño.

-Tengo conectado un desviador de esos proyectiles y muchos otros chiches que ellos ni se imaginan. Hasta les puedo invertir el tiempo por el espacio de unos minutos suficientes para que se autodestruyan con sus propias paradojas.

Mandinga festejó diciendo que eso sí que no se lo quería perder y hasta de alguna manera probar ya que tendría que ser muy excitante ver pasar el tiempo para el otro lado y pronunciar las palabras marcha atrás. Ahora fue Abelardo quién le tapó su cara.

-No seas burro, ni por milagro podrías salir de eso vivo!

Manuel objetó:

-A mi me mandaron al pasado y no me hizo ningún daño.

Se sacudió la nave y Abelardo explicó que acababan de desviar un centenar de proyectiles que ahora volvían exactamente hacia sus puntos de origen, pero dejó ese tema para explicar la diferencia de un viaje en el tiempo hecho por desvíos y sin contradecir las vibraciones del entramado cósmico, con unos minutos de tiempo retrógrado que hace coincidir des cuerpos exactamente iguales en un mismo momento y lugar…

-¿Cómo dos cuerpos… es el mismo…

Abelardo sacudió la cabeza negativamente. Hay uno que viene desde el pasado y otro desde el futuro…no pueden ser el mismo, como las mismas personas no lo son. Uno no conoce el futuro y el otro sí. Son dos personas distintas, al menos en eso… Ya te lo he dicho, Mandi, no se puede viajar en el tiempo sin desdoblarse, o mejor… Bueno, sería meterse en temas muy aburridos.

(Esta es una historia continuada. Sería aconsejable leerla desde el post n. 1)

martes, noviembre 27, 2007

438 EL QUE TENGA PERRO QUE LO ATE

Todo eso fue tema de la conversación general que dentro de la espléndida bola plateada de Abelardo se fue desarrollando mientras sobrevolaban el paisaje ondulado que seguía llamándose Uruguay dentro de todos los corazones aunque ya no fuese la república oriental sino la federación de comunas. Tampoco Argentina seguía siendo un bloque único sino cuatro diferentes, todos argentinos y federales. El Brasil no estaba totalmente volcado al anarquismo. Quedaban Estados residuales a la antigua usanza como Piauí y Acre, dominados por una serie de caudillos medievales. Río Grande del Sur ahora se llamaba República Anarquista Farrupinha.

Las comunas estaban funcionando a las mil maravillas, como nunca a algún humano se le hubiese ocurrido tras las experiencia de milenios en los que había que vivir a salto de mata o chupándoles las patas a algún mandón o mandoncito de esos que se cagan todos cuando les toca mirar a la cara al poderoso. Es que en realidad estábamos ya todos convencidos de que la democracia directa era imposible. Que cuando mucho para un pequeño grupito de atenienses que no trabajaban porque tenían esclavos o clientes. Y en otros tiempos cuando la vida era más sencilla y no había necesidad de tener un especialista para cada tema. Claro que la vida entonces era más sencilla porque era como la querían los protagonistas que para mejorarla se reunían con todos sus vecinos. No se aburrían como después cuando les fabricaron millones de televisores que, siempre encendidos no lograron disminuirles el sueño, ni aumentarles la comprensión de nada, sino volverlos zombis. Los tipos se afanaban diciendo discursos a la sombra de aquella enormes columnas de mármol, envueltos en esas sábanas bordeadas de guardas griegas que llevaban hasta una cuarta sobre aquellas sandalias de cuero y tiras y dos por debajo de la mano que saliendo de entre los trapos portaba un rollo de pergamino, tal vez el del discurso, al menos eso era así en aquel friso tallado que aun dormía en lo que había sido el taller del viejo artista.

Y los aplausos venían después de cada discurso que iba a ser recordado y hasta puesto por escrito en un tiempo en que poco se acostumbraba a tomarse esos trabajos, aunque sí a componer poemas con forma de corazón o de arco y flecha y a encontrar la manera de hacer un cuadrado con el material de un redondo. Pasatiempos que encontraban muy inteligentes y merecedores de tanta atención y tiempo de vida como todas las otras artes, incluida la gimnasia y el buen vino.

Ahora pasaba lo mismo. Los discursos no eran muy altisonantes pero cada orador hacía de la síntesis un arte nuevo que se estaba desarrollando mucho entre los jóvenes. Nadie construía oraciones muy correctas pero qué expresivas! Aunque a veces se abusara de la terminología de moda y de algunas morisquetas faciales que ayudaban a comprender el sentido de lo dicho.

Se habían abierto talleres literarios para aprender a decir discursos sintéticos. Había discursos escritos en las columnas de alumbrado. Diez o quince palabras cuya explicación y alcance llevarían veinte hojas. Como el famoso caso de un edicto de una comuna que rezaba:

Artículo primero: El que tenga perro que lo ate.

Artículo segundo: El que no, no.

(Esta es una historia continuada. Sería aconsejable leerla desde el post n. 1)

viernes, noviembre 23, 2007

437 Papel de Astraza

Y sin embargo ningún acuerdo había sido hecho, más que el implícito en los tantísimos besos y algunas caricias intercambiados sin pagar tasas de aduana ni mostrar cualquier clase de documentos.
Las cámaras mostraron una vez más las columnas humanas despidiéndose con manos abiertas sacudidas en el aire. Todos volvían a sus hogares, reconfortados por la sensación de estar muy lejos del fin de la historia con su innegable posterior aburrimiento. Se habría frente a todas las imaginaciones el largo período futuro de desarrollo y afianzamiento de la anarquía como forma de convivencia humana. Sus magníficos logros y sus limitaciones que se iban a ir conociendo en el desarrollo de los siglos venideros, durante los cuales, mentes brillantes se iban a encargar de ir engendrando y alimentando las nuevas ideas que por fin iban a terminar sustituyendo a las actuales.
Se había hecho medianoche sin que nadie sintiese hambre ni entendiese dónde se había metido el tiempo. Se armaron reuniones frente a las pantallas y se abrieron botellas de vino en el comentario de que una vez más los vecinos habían demostrado ser mejor gente que lo que se dice por ahí. La cuestión de las papeleras estaba resuelta en el espíritu de todos. Ni que decirlo en el de los que habían estado en la última reunión de las comunas implicadas. Ellos sabían que aparte de nacionalizar la planta con costo a pagar en alojamientos turísticos por un monto igual o hasta superior, se iba a probar la producción de pasta para papel de astraza que no necesita blanqueo. El papel de astraza se pensaba usar en la cartapesta que iba a forrar la gran flota de bolas que la Federación de Comunas Anarcas planeaba poner a punto en los próximos seis meses junto con la reducción de las jornadas de trabajo comunal a cinco horas diarias.

(Esta es una historia continuada. Sería aconsejable leerla desde el post n. 1)

miércoles, noviembre 21, 2007

436 EL BESÓDROMO

Claro que la Red de las Bolas estaba atenta y dirigió instantáneamente sus misteriosas cámaras al saboreado beso que se daban la flaca Magda y el Manuel. ¡Quijosdeputa! Como si aquello fuese una más de las antiguas telenovelas de las 13 y 30 auspiciadas por jabón federal por no decir bao que suena mucho peor. Un beso prolongado que fue después portada por muchos días cuando se reanudaba la programación con el discurso de Abelardo sobre los límites del desarrollo económico de fondo. (Me reservo la fuente) Una dupla perfecta. Los labios puestos uno sobre otro girados 90 grados. Me pareció.

Poco menos vehemente fue el que a continuación se dieron Vittorio Giorgionne con Margarita y también Mandinga con una entrerriana grandota que venía desde Colón. Y otros besos que otras muchas parejas recientes o añejas, se daban a un tiempo transformando al puente en un besódromo desde el cual se extraían instantáneas que rebotaban en todas loas pantallas de América quemando la imaginación de millones de televidentes.

Un panorama sobre el puente. Que se extendía por la leve joroba de hormigón rebasando la frontera y llevando los chasquidos de los besos, de cuando en cuando, según la brisa, a inundar las pasturas argentinas con ondas de amor y paz, aunque sin milagros. Después se vio la luna llena a deshora iluminando el río en esa noche inesperada que se había cerrado sobre las aguas donde bailaban sus reflejos. Algún ganso puso música de ukeleles para acompañar la toma pero enseguida fue cambiada por una milonga que quedaba bien porque era lo que parecían expresar los cuerpos retorcidos de las dos mil quinientas parejas que se seguían besando y… ah! Parece que ahora toca cambio de parejas como en el baile del ladrillo!

Así es señores televidentes. Como ustedes pueden estar viendo, sobre el puente internacional se a generalizado el beserío que ya no respeta ni sexo ni edad ni da muestra de cesar más que para tomar aire. ¿Se podría deducir de lo anterior que se han terminado de limar las asperezas y llegado a un acuerdo definitivo? Por el momento así parece ser…

(Esta es una historia continuada. Sería aconsejable leerla desde el post n. 1)

martes, noviembre 20, 2007

435 FRENAR EL DESARROLLO ECONÓMICO

En fin que sin querer se habían reunido como quince comunas, entre argentinas y uruguayas, sin contar las que estaban incompletas. Se fueron reagrupando a los gritos y con agitación de manos. Se intercambiaron miradas de acordar un diálogo entre los de cada comuna con los otros de las otras. Lo acordaron y tras un sostenido silencio un “cabecita negra” fue el primero en hablar para pedir a los hermanos uruguayos que por favor explicaran qué pensaban hacer con esa chimenea que había provocado tanta desunión.

Después un fraybentino se puso a contar parte de los debates en los que había participado. La cuestión empezaba en:

1-para qué las pasteras.

Seguía en:

2-para quién tanto papel.

Y terminaba en:

3-una pregunta: ¿Estamos dispuestos a vivir con mucha menos comodidades y novedades tecnológicas para lograr un nuevo equilibrio con la naturaleza, aun a costa de tener que desechar integralmente nuestro moderno modo de vida?

Un cordobés –que andaba de paso- pidió explicaciones sobre que cosa era esa de desechar integralmente nuestro moderno modo de vida.

Abelardo, aun con no ser habitante, se lanzó al ruedo ofreciendo explicarlo él.

Le aceptaron y dijo que el desarrollo económico acelerado que es esencial al capitalismo está completamente reñido con las ya exiguas posibilidades autocurativas del planeta. La cuestión podría ser resuelta si la gran patria anarquista se seguía extendiendo a todo el planeta y si además todos admitían que a mediano plazo el desarrollo económico debía ser frenado y sustituido por el desarrollo humano. Pronosticó además que las transformaciones se iban a producir en cadena a partir del primer cambio que se hiciera, porque un cambio iba a implicar varios más para reacomodar toda la actividad y como la atención iba a estar puesta en no cambiar una cosa mala por otra peor, la sucesión de cambios podría multiplicarse hasta que llegáramos otra vez a la sociedad del neolítico pero con una enorme población.

Un profesor de Gualeguaychú contó que eso le habían querido explicar a unos políticos del pasado, sin ningún éxito, aunque les mostraron en funcionamiento el sistema de ecuaciones de Río Lobos que marca un punto de ruptura del equilibrio –ya ampliamente superado- después del cual el planeta no puede recuperarlo por sí mismo.

-El capitalismo ha gastado todas sus “vidas” en este juego aún antes de lograr que todos los humanos tengan comida. El socialismo se ha debatido entre ser el competidor o el socio del capitalismo. Pero nadie más que nosotros ha postulado la marcha hacia una sociedad sin economía en el sentido del aumento de la producción y de las ganancias. No queremos más que el progreso humano.

Mientras tanto Manuel se había vuelto a distraer de los discursos por besar los labios de Magda que extrañamente le parecían cada vez más atractivos con el paso del tiempo. Porque estaban allí, le parecía, como un puerto hacia el que ansiaba navegar para sentirse pleno. Como una naranja jugosa en un día muy soleado o un baño de agua fresca.

(Esta es una historia continuada. Sería aconsejable leerla desde el post n. 1)