Mostrando entradas con la etiqueta Militar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Militar. Mostrar todas las entradas

jueves, febrero 15, 2007

213: Cualquier estúpido rebuzno.

Los siguientes ganadores del sorteo de los palitos fueron Ernesto Federico y el Dengue. El uno fornido y negro de profunda negrura y el otro delgado chocolate sonriente en su elástica boca de buscar amigos. Subieron con entusiasmo y un poco de miedo como si fuera la primera vuelta en la montaña rusa y no una aventura imposible, reñida con todos los principios de la ciencia y el sentido común.

En el otro viaje subieron Giorgionne y Margarita dejando otra vez la casa sola justo unos minutos antes de que llegaran los camiones de la fuerza aérea a hacerse cargo de la zona.

El último se inició frente a la casa del Rulo, quien acababa de volver después de entregar trabajo terminado a Ferrari y poner los billetes en el bolsillo.

Al cabo estaban todos en la caverna, sanos y salvos, admirándose todavía de la bola y contándose los detalles del rescate, del país de los Mandingas, de lo que era el verdadero Purgatorio y de la estupidez de los ángeles.

El centro de toda conversación era el Cholo al que se le había despertado el don de la palabra para describir cosas nunca antes vistas.

En eso sonó la alarma de la computadora. Corrieron aun los que no sabían de qué se trataba. Se trataba otra vez de bolas que sobrevolaban la casa de Manuel! Estaban tres bolas detenidas justo en el lugar. Ernesto hizo unos ajustes y obtuvo la vista de satélite online por la que se enteraron de que allí estaban los camiones…Y las bolas aterrizadas al lado! No pudieron enterarse en cambio de que una de las bolas se había bajado el hombre de gris a increpar a los militares para que le entreguen a Manuel, ese terrorista, desclasado que se había atrevido a escapar del lugar donde se lo estaba juzgando peligroso ejemplo para sus semejantes y probablemente pasible de un tratamiento de reciclado. Ni de que el milico que estaba al mando de la operación “bloqueo negro” se había cagado tanto a la vista de las bolas y especialmente del tono soberbio con que el gris le hablaba que no atinó a decir otra cosa que “sí señor” reconociéndolo implícitamente como su jefe con derecho de ejercer sobre él cualquier tipo de meada.. Ni que por cierto aquello era sólo un frase de obediencia debida, sin ninguna relación con las posibilidades reales del miliquito para cumplir la orden anterior. Pero igual olfatearon el motivo complicado del encuentro que se produce cuando por distintas vías confluyen sobre un punto ordenes y sugerencias sugestivas de las posibles y conjeturales consecuencias que podría traer que no se cumpliera con la orden inicial aunque ella estuviera expresada con total torpeza y falta de sentido estético, a lo menos, aunque no llegara a humano y no con la elegancia que un millón de funcionarios al servicio de las más efectiva manera de ejecutar con elegancia lo que el genio creador del jefe hubiese ordenado con un movimiento de cejas, pueden imprimir a cualquier estúpido rebuzno. (¿quedó media larga no?)

-Me están buscando de los dos lados.

-Dos lados con un mismo jefe?

-El poder.

Desde el satélite se vieron llegar al lugar de los hechos a tres periodistas de radio que avanzaban con un micrófono hacia delante según se veía desde arriba, no de televisión porque más atrás se veían avanzar a lo camarámanos, tal vez un poco menos valientes.

-Poné la tele, Ernesto –pidió el Dengue.

Por poner la tele en la compu perdieron la visión de satélite, aunque no del todo porque podían saltar de una cosa a la otra después de ver este flash informativo que anunciaban.

-Noticia de ultimo momento. Según datos confidenciales el joven Manuel que fue raptado junto con el ministro Mujica, estaría bajo seria sospecha de integrar los cuadros del terrorismo internacional con lo que nuestro país deberá esperar en los próximos días una lluvia de pedidos de extradición de distintos países occidentales.


(Esta es una historia continuada. Sería aconsejable leerla desde el post n. 1)


Technorati Profile

martes, enero 09, 2007

177: Tratado Militar Secreto

El Cholo iba adelante con Manuel y la flaca. Unos pasos más atrás El Dengue con Ernesto Federico que parecía diez años menor y con más entusiasmo que cualquiera. Por ultimo les seguía un perro callejero que solía andar por ahí. Por el lado derecho, alejándose en perspectiva, la hilera de grandes eucaliptos de siempre que se perdían después de la cuesta arriba del lado norte. Ellos entraron por los terrenos baldíos y cruzaron entre los pinos para no llamar la atención.
La flaca seguía hablando con Giorgionne, de vez en cuando emitía alguna exclamación tipo no te puedo creer y después callaba mientras del auricular seguía parpadeado la chicharra sonora mientras todos hundían sus pies en la arena, subiendo y bajando dunas.
Una versión muy incompleta de los hechos había salido en La República, recogiendo el rumor de la renuncia de de la Ministro de Defensa y titulando
CRISIS EN EL GOBIERNO
Sale a luz un tratado militar secreto
Vittorio se aprestaba a enviar el artículo en un correo electrónico pero eso no era todo. La oficina de Mujica había estado más visitada que nunca por gente que venía a expresarle el apoyo. Pepponne decía que era la pulseada más fuerte que él hubiera visto dentro del Frente. Y Giorgionne lamentaba que nadie hablara de las Bolas ni de la guerra cósmica.
Salieron a la luz del otro callejón y desde esa altura por la larga bajadita, allá adelante se veían aun los dos coches grises frente a lo de Manuel. En cambio, ni rastros de los sujetos. Se fueron acercando con cautela, es decir mirando bien el frente de la casa por si aparecían los grises y al mismo tiempo controlando los flancos y la espalda, no fuera cosa de quedar encerrados en un sanguche.
A treinta metros de los autos todavía no pasaba nada más que algún temblor de piernas por causa del crispamiento de la atención puesta en un solo punto. A los veinticinco a la Magda, que había cortado la llamada, le pareció ver algo gris por el costado de la casa, pero cuando volvió a mirar no había nada. A los veinte se separaron en dos alas y un centro. El ala derecha, contra la zanja eran Manuel y Magda. La izquierda del lado izquierdo estaba formada por el Dengue y Ernesto Federico. En el centro de la calle seguía el Cholo, avanzando a grandes pasos, con la cabeza erguida y tirada levemente para atrás, acompañando el ángulo de su lanza en ristre, enfundado en una remera negra de Los Piojos y reclamando a los dioses del universo, so pena de cruentas represalias, la puesta a punto de la anarquía universal. A diez metros se tuvieron que detener porque…no podían avanzar. Habían llegado hasta el lugar donde terminan los lugares, por lo menos hacia delante, aunque se siguiera viendo allí a los autos parados y el pastito de delante de la casa de Manuel con el sendero entre los dos árboles grandes y se supiera que por entre los dos árboles se puede caminar, eso no existía. Más que como una película proyectada sobre algo más cálido que un vidrio pero tan intáctil como suele ser el aire. Fueron entonces caminando contra esa pantalla sin dejar de mirar lo que pudiera ocurrir en la escena y al cabo de unos minutos comprobaron que aquellos estaba describiendo un círculo con centro entre la casa y los autos. ¡El círculo pasaba por la mitad de la casa del Toba! En la casa no había nadie, pero el perro había quedado dentro del círculo. Al verlos empezó a ladrar amistosamente y respondió a las palabras de Manuel –el sonido atravesaba bastante bien el muro de aire, así que…- Entonces Manuel tubo la brillante idea de chumbar al perro señalándole su propia casa. Hizo ese gesto con la cara y con el índice pinchando en el aire una sola vez, porque el perro salió como loco saltando obstáculos y revoleando las orejas hasta que entró por el costado del terreno derecho a la puerta de la cocina que seguro estaba abierta. Se sintieron ladridos de otro tipo y por momentos, algo parecido a un grito humano cuyo posible emisor apareció saltando en una pata, la que el perro estaba mordiendo, por el frente de la casa seguido por los otros grises que pistola en mano no atinaban a apuntar bien las armas sobre el bruto por lo movedizo de la escena.
Manuel se quedó pálido –lo van a matar- pensó y sin pensar más le hizo al perro el mismo silbido que le hace el Toba para llamarlo, con lo que el animal soltó enseguida su presa y corrió el regreso casi junto con las balas que en seguida los sujetos empezaron a disparar hacia ellos. Suerte que las balas rebotaban contra la burbuja energética apenas haciéndola vibrar como una campana.





domingo, diciembre 17, 2006

157: Secreto Militar Uruguayo

Después de despistar a los perros llegó corriendo al rancho del Cholo Ramirez que por casualidad estaba en casa.
-¿Qué te pasa que venís tan apurado?
-Me persiguen.
-¿Quién te persigue?
-La cana y el Ministerio.
-¿En serio? ¿Qué Ministerio te puede perseguir?
-El de defensa, boludo. Parece que me creen terrorista…
-¡No me jodas. Quién te va a creer terrorista a vos?
-El Pepe Mujica, nada menos!
-Andá a cagar! ¿Con qué te estás dando, pelao?
-Uno que estaba con el Pepe llamó a los patrulleros y él ni pestañó.
-¿Y vos qué habías hecho?
-Nada.
-¿Cómo nada…?
-¡Es que yo sé un secreto, boludo!
-¿Alguna transa de la policía?
-No algo mucho más groso…
-¿Qué cosa?
-Y… Un secreto militar…
¿Cómo podría tener el Uruguay algún secreto militar cuando el ejercito sólo se ha usado para darle palo a la gente? Y eso no era ningún secreto.
-Me persiguen Cholo. Esto no es joda. Escapé corriendo de casa antes de que me cerraran la manzana…la flaca quedó allá…
-¿Se la llevarán a ella…?
-No. No creo, estaba con varias personas más…
-Pero Manuel, explicame! ¿De qué te acusan?
-De haber visto algo que ellos dicen que no existe.
-¿Y qué era eso?
-Un avión secreto que remonta de una base aérea de Durazno.
-¿Un avión secreto uruguayo?!
-No boludo! Te estoy hablando en serio. El incendio de ayer se produjo porque hubo un enfrentamiento entre dos o más naves y una cayó a tierra. Después bajó verticalmente ese avión secreto y no sé cómo, recogió todos los restos.
-Y por ver eso te van a querer llevar preso?
-Loco, es un secreto! ¿No te das cuenta de que nunca se dijo que hubieran aviones extranjeros…? ¡Y menos ese tipo de aviones!
-¿Otras personas vieron lo mismo?
-Varias pero yo me desboqué frente al Pepe y al tipo del Ministerio de Defensa.
-Sabés que me contaron que hubo otra persona que vio eso? Ahora que lo decís me acuerdo. Todos se reían porque es alguien que siempre anda mamado. Es conocido tuyo, el Dengue…
El Dengue había entrado a la madrugada a la trastienda del boliche de Luque dónde había timba de monte. Nadie le creía lo del avión con forma de cucaracha que se había metido dentro del incendio. Ni siquiera le habían creído que hubiera ningún incendio.
-Bueno, Cholo, pero ahora me persiguen a mí y yo no me pienso entregar a esos torturadores!
-Quedate acá, muchacho! Yo voy al comité de base a ver si averiguo cómo está la cosa.
-Ni se te vaya a ocurrir decir que me viste!
-Quedate tranquilo, no soy tan tarado.
El Cholo se fue y Manuel quedó solo en el rancho. Era un rancho clásico de terrón y paja brava, con dos cuerpos. Uno para vivienda y el otro para taller de los muchos oficios del Cholo.
En el cuarto habían muchas cosas coleccionadas al acaso, puntas de flechas, un diploma de electricista, una imagen del cacique Zapicán, muy agrisado por el tiempo que hacía que no lo limpiaban, unas boleadoras colgadas de los palos del quincho con un alambre negro… Algunos libros sobre un banquito contra la pared y más arriba un banderín rojo y negro en el medio de la gran bandera de Otorguez…el retrato de una mujer sonriente…Un cuero de oveja en el suelo junto a una de las camas. Una guitarra…
Manuel agarró la guitarra. No sabía tocar pero se la colocó sobre las rodillas y puso la izquierda, de memoria, dónde la ponen los guitarristas. Se imaginó tocando frente a un público que hacía silencio. Un silencio grande para que su voz se pudiera derramar sobre las cabezas y los corazones que él había estado auscultando… Porque se imaginaba que la canción que iba a cantar, más que música , iba a ser un lugar lleno de sentimientos… Como si fuera Fernando Cabrera

Technorati Profile