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sábado, junio 02, 2007

314 ESTUVE AQUÍ EN EL 67

Con el repetido fracaso del boomerang pasó la tarde. Se comieron las guayabas mientras hablaban de conseguir algún anzuelo para mañana pescar, algún pedazo de goma para fabricar una honda y dos o tres cosas más, como un encendedor, una olla vieja y… dos tres cosas más. Manuel tenía cincuenta pesos en el bolsillo y Magda veinticinco… así que…compraban el encendedor y el resto lo requechaban de alguna manera.
-Esos conocidos tuyos…?
-Desde el 67 que no los veo…habrán cambiado!
-¿Cómo sesenta y siete?
-Yo estuve aquí en 1967.
-Qué estás diciendo Manuel…? Querrás decir 1997…
-Pero si te conté que me trajeron, Magda.
En el tiempo y en el espacio que lo habían traído como ya todo el mundo sabe, claro, no es fácil pensar que el Manuel estuvo aquí veinte años antes de nacer. Había creído Magdalena que el viaje en el tiempo habría sido por poco tiempo, es decir, no muy largo para atrás o adelante, porque por muy viaje en el tiempo que fuera ¿como es que uno pueda estar en un lugar aun antes de nacer? Sería otro, igual a uno…o tal vez…Porque si no, uno ya de chico recordaría que antes de nacer estuvo en un lugar así…o la memoria tendrá que seguir la misma ruta con que se hizo el viaje y entonces…?
-Sí, ahora me acuerdo.
-Tenían un hotel en la avenida de las palmeras.
-Podemos averiguar…
-Es al lado de donde vivía el Bosco ese que me dio los guijarros del abuelo…
-Aunque se hayan mudado, los vecinos van a saber dónde encontrarlos.
…no quería saber nada con esta historia!
-¿Por qué?
-No se…parecía que le daba miedo…es un viejo…era el compañero de la infancia de mi abuelo, pero cuando yo estuve con él era de mi misma edad!
-¿Y tu abuelo no estaba en el pueblo?
-No te acordás que te conté, que pasó la juventud en Minas?
-¡Qué entrevero!
-Ahora, decime Flaca, ¿por qué no me hizo llevar a Minas?
-¡Eso!
-Después decía que no quería meterse más en mi vida y que la culpa era de Germán…No, no decía que la culpa fuera de Germán, decía cosas que a mi no me convencían y llegué a pensar que el maldito era el otro.
-Pero tu abuelo si hizo algo que alteró tu vida sería, me supongo, porque sabía que vos estabas…
-No digas predestinado, eh?
-¡No lo iba a decir! Te decía que… todos sabemos que no sos como los demás. A tu alrededor…
-…ocurren cosas extrañas.
-Eso.
-¿Pero por qué?
-Parece que vos atrajiste a los ángeles. Vienen para atraparte.
-Es que el viejo Dios ese ha de estar loco ¿qué se la agarra conmigo?
-Porque sos distinto.
-¿Y a él que le importa.

jueves, mayo 31, 2007

313 PICA PIEDRAS

Cuando volvió con las bostas ya la Flaca estaba colocando piedras que formaban un hogar donde encender el fuego. Quería calzarlas bien unas con otras para poder achicar el espacio hacia arriba de modo que fuera eso como una hornalla por donde saliera el calor. Lástima no tener algunos hierros como para apoyar en ellos las presas, cuando tuvieran, algún recipiente que hiciera de olla… Aunque…
-¿Cuanto tiempo tendremos que mantenernos escondidos?
Manuel tampoco lo sabía e iba a ser difícil saberlo ahora que ella le informaba de la muerte del celular. Se le había terminado la tarjeta, no había dinero ni lugar donde comprar….
-Tengo algunos conocidos en el pueblo.
-Tendríamos que ir a pié. Si ven la bola se van a dar cuenta de quienes somos.
-De noche…
Siguieron buen rato con las tareas. Armaron un especie de plumero, o escoba sin cabo para barrer el piso, una pequeña pila de bostas para encender en la boca de la cueva y repeler los mosquitos. Terminaron de armar el hogar, no se atrevieron a comer unos tomatitos silvestres que habían recogido, pensaron en qué hacer para esconder la bola, no se les ocurrió nada, Manuel enderezó un poco la herradura enganchándola en un hueco de la pared y tirando hasta gritar.
-¿Qué hacés…?
-Un búmeran.
-¿Un boomerang?
-Si, para cazar. Ahora le tengo que dar filo.
-Arriba de la hornalla podría sernos útil..
-Pero primero hay que tener algo para cocinar.
Salió afuera para poner a prueba su teoría seguido de todo el mundo que pudo observar atónico cómo aquel proyectil salía despedido como una pedrada que se iba a estrellar diez metros más allá contra las otras piedras. Pero no giraba y en eso la teoría rengueaba del lado de que aunque tuviese la herradura sus extremos afilados.. al no avanzar girando…no se iba a introducir a través del cuero de algún bicho para después asarlo. Porque según Abelardo los objetos avanzan con la parte más pesada para adelante porque… y todo eso.
Me parece que los boomerangs son más abiertos. Si querés yo te ayudo tirando del otro lado. No, lo metemos en el mismo hueco de hoy y tiramos los dos juntos.
-Vamos.
Después venía la cuestión aerodinámica que determinaba el sentido de giro del proyectil y los lugares más adecuados para conllevar el filo cortante que hiriese y penetrase las carnes de los pobres animalitos. Quedando por supuesto, libre de filo, algún lugar para afirmar los dedos e imprimirle el impulso y el simultáneo giro que haría de aquella un arma de precisión milimétrica. Rasparla contra las piedras más duras primero hasta darle la forma y después contra las más blancas y lisas para mejorar el filo. Que debería ser preservado durante las pruebas de cualquier choque contra las piedras. .. porque Iban a ser necesarias muchas pruebas…para llegar a hacer de un chambón como yo- pensó Manuel –alguien que pueda darle con esto en el cuerpo de un animalito tan chico como un tero! A no ser que…
-Y vos…¿tenés puntería?
-Si, pero no me animo a tirarle eso a…


(Esta es una historia continuada. Sería aconsejable leerla desde el post n. 1)