martes, agosto 04, 2015

980. Replay

 Todo en orden, empecemos pues. Simplemente arriba, directo arriba... a ver... ¡Exacto!
Giro brusco a la derecha y acelerando casi a la del sonido...enseguida abajo hasta que yo piense "alto!"
(Alto!)
 La bola se ha detenido a unos diez metros encima de la costa de un hermoso lago de aguas turquesas, en las que nadan  y juegan varias sirenas de desnudos senos. Manuel se distrae un momento. Le da por sentir que anda en el país de Alicia, que van a aparecer los personajes de Disney al galope del caballo de Troya, y todas las cosas mezcladas. Piensa que prefiere su mundo, el de las cosas simples... es decir, a las que él está acostumbrado, aunque a veces... pueda resultar un poco monótono.
Continúa con la prueba...
Haciendo giros vertiginosos hacia mi derecha... allá vamos! EEEEEEEEEpa ...otro otro otro, cada vez más rápido, jajajaja. ¡Esta bola parece que está "preparada" por el Dengue!

 Tenía que ser el Dengue, sí. Siempre había sido el mejor oído para afinar bolas...

 Porque las bolas se afinan, querido lector. Como todo instrumento de cuerdas (Y cada bola tiene por lo menos 10 cuerdas). Pero no se afinan con una clavija, no señor. Se afinan con el pensamiento, con la frecuencia de vibración de nuestro pensamiento... Ellas mismas buscan la resonancia como la manera de desperdigar menos energía y conectarse de manera óptima. El problema está en que tu pensamiento sí debe estar bien afinado. No se puede enseñar lo que no se sabe.

Manuel pasó varias veces rasante sobre las cabezas de los suyos, al grito de UUUUUyyyy!!!. como un niño subido a la montaña rusa.

replay-

Manuel pasó varias veces rasante sobre las cabezas de los suyos, al grito de UUUUUyyyy!!!. como un niño subido a la montaña rusa.

replay-

Manuel pasó varias veces rasante sobre las cabezas de los suyos, al grito de UUUUUyyyy!!!. como un niño subido a la montaña rusa.

Porque fueron tres veces las que pasó




 
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