miércoles, abril 29, 2015

948. Julieta y Ulyces

 Pero ya estamos viendo la imagen, allá en lo alto de la cuadra última, apenas iluminados por el farol de la esquina, de ellos dos con su paso lento que se podía escuchar en el silencio, que de pronto se ha hecho... Escuchar se dice, el apenas sonido de los varios granitos de asfalto que se pegaban a las suelas y se caían después... En el silencio.
Y la imagen tal cual la pudieron ver ellos a medida que se iban acercando de vuelta al hogar. Pero que al parecer no vieron. Es decir que no vieron que frente al portoncito de la casa había una moto y dos bultos humanos de diferente tamaño

¡¡Eran Julieta y Ulyces!!

Salieron corriendo hacia ellos pero de forma muy desorganizada, como a los tropezones, por la sorpresa y la oscuridad.  También por el estado mental en que se encontraban consumidos por razonamientos circulares y eternos.

Pero estaba bien claro que se habían olvidado de ir a recoger a Ulyces de casa de Julieta al termino de la famosa reunión! Hasta Manuel lo reconoció, apesadumbrado, pero sin dejar de observar que en este caso las memorias de ellos dos coincidían.

(se ha de tratar de dos mundos muy parecidos, muy cercanos... podrían existir saltos al azar?)

Manuel se arrodilló en el pasto para besar las mejillas de Ulyces y después quedarse observándole de cerca varios segundos...






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