lunes, febrero 15, 2010

788. ¿Qué te pasó?

De modo que otra vez estaba metido en un embrollo. Metido más bien en un cuerpo ajeno, sin saber cómo manejarlo. No, metido a comandante de un cerebro ajeno al que no había enseñado. O tal vez tampoco eso...
Del bosquimano ni rastros. Es decir de su mente, alma, personalidad,  recuerdos , o cosa alguna...
Estaría alla en Namibia tratando de hacerle hacer algo a su porfiado cerebro y lengua, acostumbrados a hablar palabras articuladas. ¡Qué garrón! Ojalá que no lo lastimara.

Bueno... De alguna manera tenía que recuperar el dominio de una conversación como la que se estaba desarrollando alrededor. Reconocía al menos el significado de las expresiones faciales, pero aun ni idea de lo que aquellos ruidos pudieran estarle diciendo.
Veamos -se decía- Han de estar todos ellos sorprendidos con el hecho de su desaparición... y la aparición de este muchacho mucho más oscuro y con aspecto de salvaje.

¿Quién y de que modo le habría traído al interior del galpón?

Por otra parte estaban preocupadamente tratando de comunicarse con el africano sin imaginar que esos chasquidos que estaba haciendo su lengua eran similares preguntas que él les hacía a ellos.

El tono. Debía primeramente tratar de reconocer el tono general de las frases que en este caso sería interrogativo... algo urgente y también preocupado.

Bueno, ¡pero es que le llegaban los sonidos pegados como si todos estuviesen haciendo gárgaras a destiempo! ¿Qué cosa de todo ese ruidaje podría estar denotando una pregunta?

En primer lugar separar los ruidos que hace uno de los que hacen los demás... por el timbre de la voz...

Parecen todas iguales.

No. Nunca son iguales los timbres.

Claro, si yo supiera cual es el timbre de todo eso! No te olvides de que nunca en mi vida he escuchado voces hablando. Me resultan como trompadas en la oreja.

Tendríamos que poder recordar... ah. ya veo! La memoria quedó en el otro!

No. ¿Qué estás diciendo? Yo me acuerdo de todo. Lo único que no recuerdo es el significado de esos ruidos. Y por otra parte...  haber hablado conmigo mismo de este modo...

No te preocupes es uno de los mecanismos para los casos de emergencia que tenemos... ¿O preferís que nos llamemos YO?

No, sería muy confuso. Mejor así, me siento más acompañado.

Bueno, intenta nuevamente reconocer los timbres de las voces.

De pronto, como al principio de aquellas películas se empezaron a abrir imágenes gigantes en algún lugar del panorama mental:

A...AAAAAÇÇÇÇÇ?????&??ssssszzzzz...ZZZ......ooOojjjJJJJJ

¡Las letras! ¡Esas son la letras! ¡Mirá vos... se van separando como globitos!

¿¿¿¿¿qquuuuEEEEEE.....TTTEEeee....pppppaaasssóóóóóóÓ..??????



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