domingo, junio 07, 2009

700. Dos Años Antes

Trató la flaca de explicar que sobre ese tema no tenía la menor idea. Cómo pudiera ser que el viejo muerto produjera olores de tal intensidad que se llegaran a oler desde otro mundo, es decir, una persona sola, como destinatario del mensaje, los olfateara. Resultaba más incomprensible que la propia idea de que los muertos estuvieran vivos, en otro lugar o en otro tiempo. Y si lo estuviesen y quisieran comunicarse con alguien, por qué no usar algún otro medio más convencional. La radio, o el messenger de Internet?

-¿Eh?

Tras la risa Manuel se puso seriamente a buscar en sus recuerdos alguna de aquellas sesudas explicaciones que Ernesto Federico algunas veces, y otras el propio Avelardo solían dar sobre la complicada realidad de la realidad. No era cosa de embarullarlo todo tratando de explicar lo que ni él mismo nunca había logrado entender pero...

-Te he dicho que existen muchísimos mundos en paralelo. Parecidos pero a la vez distintos. No se cómo, pero entre ellos se influyen y también se comunican... El abuelo Avelardo está viviendo en un lugar que se llama Segundo Tiempo, que es como otro barrio del mundo en que está la Tierra, pero la Tierra 2, que es a la que me llevaron entre él y un tal Germán Oesterheld. Ellos han probado muchos métodos, son medio inventores, pero ocurre que aquí, en Tierra 1 las cosas se complican... Este es un mundo muy... como chapado a la antigua... Por eso, me explicaron que habían cometido varios errores llevándome y trayéndome hacia lugares que no eran los que ellos querían... Bueno, el tema es que casi ningún método de comunicación funciona bien con este mundo... Ahora están probando con olores, pero no es que hagan olores y los manden volando. Ellos logran que yo sienta los olores mandándome una especie de onda que me encuentra en cualquier lugar en que yo esté. Que ni ellos saben dónde. Eso toca algún lugar de mi sensibilidad y me produce la sensación del olor.

-Pero si una vez pudieron llevarte vivo hasta allá...?
-Bueno, pero después las cosas se complicaron... Hay gente que no quiere que nos comuniquemos.
-¿Gente...?
-Gentes... seres... esas cosas...
-Y vos querés producir esas mismas ondas para que ellos también sientan olores...?
-Quiero contestar el mensaje. Que sepan que lo he recibido. Es posible que así ellos sepan dónde me encuentro. Fijate que estoy dos años antes...
Manuel700-Dos años antes
Giorgionne sufrió un absceso de tos.

-Tenemos que enviar un mensaje de olor hacia el futuro?
-No es el futuro... Parece pero no es...
-¿Y qué es entonces...?
-Ellos tienen dos tiempos... Es decir... El tiempo de ellos es doble, plano... como una superficie... me dijeron. El nuestro es como una línea en la que cada cosa ocurre antes, al mismo tiempo o después que otra cosa. Para ellos no es así. Dos hechos cualquiera ocurren en distinto orden según desde dónde se observan.

Giorgionne saltó:

-Pero nadie muere hasta que la bala no le parte el corazón, verdad?
-Bueno, eso... no lo sé.

A partir de ese momento se borraron las diferencias. Los tres se pusieron a barajar posibles métodos de transmisión que no implicaran grandes desarrollos tecnológicos a no ser los naturales. El pensamiento. La telepatía. La suma de muchas voluntades pensando lo mismo...

-Lástima no saber un carajo sobre esos temas!

Manuel tímidamente explicó que conocía un método de amplificación del pensamiento. Nada seguro, pero... En otro mundos había dado excelentes resultados: Las cuerdas resonantes.
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