Fue Oesterheld, quien intentó disculpar a su amigo Abelardo diciendo que en realidad no había sido
intencional el rapto. Le constaba que Abelardo había detectado que los Ángeles Dorados se habían aliado con los Annunakis y andaban registrando muchísimos mundos paralelos en busca de potenciales elementos peligros para la consecución de sus planes.
--A vos nunca te perdonaron aquella batalla aérea en la que derribaste a uno de sus ases... Te querían capturar de nuevo! y Abelardo estaba tratando de protegerte...
Manuel giró la cabeza hacia la casa, Magda dio un grito de horror y ambos corrieron de nuevo hacia el interior dejando en el aire la sensación de que faltaba alguien. Ulyces, naturalmente. Nada menos que Ulyces, el niño inocente que había estado dormido allá en su cuartito y su cama. Otra vez olvidado... Otra vez... Pero lo encontraron despierto... y sano, más tranquilo que nadie, sonriente y con esa mirada tan clara que solía ser la suya.
El reencuentro aflojó el enojo de Manuel. Después de todo... su abuelo era su abuelo, y él...
-Todo bien abuelo, pero ahora me tenés que llevar de vuelta... nos tenés que llevar de vuelta... cada uno a su mundo...
-No creas que sea algo fácil... y además...
-Además qué? Si fue fácil traernos a todos y la casa...
-Tampoco aquel era tu mundo verdadero... ni el anterior en que estuviste con...
Intervino ahora Mandinga
-Manuel, hijo mío... todos nos hemos equivocado. Pero lo hecho hecho está.
Magda dejó de retener sus lágrimas. Ulyces la abrazó en silencio. Manuel exhaló un resto de tensión y apenas pudo armar una última frase.
-Por lo menos podrían explicarlo mejor...
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martes, junio 16, 2015
jueves, junio 11, 2015
957. Cagada Doble!
Apenas se puso el vaquero salió taloneando para la puerta y la abrió... un viejo le miraba a las risas... muy parecido a...era alguien igualito al abuelo Abelardo!
Se abrazaron cuando Manuel terminó de borrar cualquier duda de su mente. ¡Era el abuelo Abelardo en persona! ¡Qué lo parió!
Pero atrás, y también a las risas venían llegando Germán Oesterheld y Mandinga! Todos juntos otra vez!
Dónde ocultaron la bola? --preguntó Manuel automáticamente.
Mandinga, que ya se adelantaba para darle el beso del saludo, le contestó que ninguna bola habían usado, sino que cada cual vino desde su casa, a pié, porque sabían que Abelardo en la suya estaba iniciando el experimento.
--¿Experimento...?
--Tu venida...
---¿Mi venida...?
--¡Pero es que no te das cuenta, Manuel, que estás acá...?
Abelardo se comenzó a restregar la manos y a sonreír nerviosamente hasta que Manuel lo perforó con una mirada repentina...
---¡Otra vez, Abuelo!
--Y... bueno Manuelito... Habías quedado en una posición incómoda con otra compañera que la tuya verdadera.
Sólo Manuel se dio cuenta que hacía un momento que Magda, con cara de dormida y cabellos enredados, trataba de entender la escena desde la puerta del dormitorio.
--Entonces... mi desmayo... Vos lo sabías... Vos me lo produjiste!
---Bueno... Manuelito tuve un pequeño percance ...un pequeño error, bah, cuando calibraba el colector de... Bueno, y eso te produjo un cambio repentino de juego de dimensiones, un pequeño salto hasta una brana muy próxima...
---Y porqué no me mandaste enseguida para ese mundo donde yo estaba con ... (recordó que Magda escuchaba) mi mundo?
--No pude, Manuel. Primero porque tardé en darme cuenta de lo que había ocurrido y después... bueno porque los Annunakis nos capturaron al otro Manuel, al que estaba en ese mundo cuando vos fuiste a dar ahí.
--Ah sí? Cagada doble abuelo, te mandaste una cagada doble! Y ahora me traés aquí, con casa y todo, y la traes a la Magda de ese mundo hasta aquí, un lugar que no se sabe ni si existe.
Tan caliente estaba, que agachó la cabeza y volvió hasta donde Magda, a consolarle, por anticipado.
Multiverso dimensiones mundos paralelos bolas mandinga Uruguay Annunakis
Se abrazaron cuando Manuel terminó de borrar cualquier duda de su mente. ¡Era el abuelo Abelardo en persona! ¡Qué lo parió!
Pero atrás, y también a las risas venían llegando Germán Oesterheld y Mandinga! Todos juntos otra vez!
Dónde ocultaron la bola? --preguntó Manuel automáticamente.
Mandinga, que ya se adelantaba para darle el beso del saludo, le contestó que ninguna bola habían usado, sino que cada cual vino desde su casa, a pié, porque sabían que Abelardo en la suya estaba iniciando el experimento.
--¿Experimento...?
--Tu venida...
---¿Mi venida...?
--¡Pero es que no te das cuenta, Manuel, que estás acá...?
Abelardo se comenzó a restregar la manos y a sonreír nerviosamente hasta que Manuel lo perforó con una mirada repentina...
---¡Otra vez, Abuelo!
--Y... bueno Manuelito... Habías quedado en una posición incómoda con otra compañera que la tuya verdadera.
Sólo Manuel se dio cuenta que hacía un momento que Magda, con cara de dormida y cabellos enredados, trataba de entender la escena desde la puerta del dormitorio.
--Entonces... mi desmayo... Vos lo sabías... Vos me lo produjiste!
---Bueno... Manuelito tuve un pequeño percance ...un pequeño error, bah, cuando calibraba el colector de... Bueno, y eso te produjo un cambio repentino de juego de dimensiones, un pequeño salto hasta una brana muy próxima...
---Y porqué no me mandaste enseguida para ese mundo donde yo estaba con ... (recordó que Magda escuchaba) mi mundo?
--No pude, Manuel. Primero porque tardé en darme cuenta de lo que había ocurrido y después... bueno porque los Annunakis nos capturaron al otro Manuel, al que estaba en ese mundo cuando vos fuiste a dar ahí.
--Ah sí? Cagada doble abuelo, te mandaste una cagada doble! Y ahora me traés aquí, con casa y todo, y la traes a la Magda de ese mundo hasta aquí, un lugar que no se sabe ni si existe.
Tan caliente estaba, que agachó la cabeza y volvió hasta donde Magda, a consolarle, por anticipado.
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martes, junio 09, 2015
956. Serían las 9
Manuel también se acostó, qué más remedio, y ambos se durmieron entrelazados como siempre, La madrugada siguió su curso, los pajaritos cantaron de rama en rama de la Anacahuita. Los rosados dedos de la aurora comenzaron, con timidez a teñir un resto de nubes desflecadas que quedaban hacia el oriente, El silencio se hizo total en aquel entorno de concha marina, nacarada y etérea, que nadie osaría perturbar sin tener sobrados motivos para hacerlo... Hasta que a eso de las siete un imperceptible cambio bamboleo la imagen. Una vibración insonora... un lapsus...un parpadeo minúsculo del somnoliento ojo de la mañana... algo inefable y al mismo tiempo fatal ocurrió. Los pájaros dejaron de trinar y trepar las ramas. La brisa se contuvo. El silencio lanzó un aullido estridente y allí donde había estado un momento antes la casita de Manuel sólo quedaron ruinas, cascotes y pedazos de paredes derruidas. Pero ruinas antiguas. De aquella casa...
...la de aquel Manuel Aquelarre, te acordás? Hijo de la Margarita aquella que era hija del viejo loco que tenía un apellido vasco de esos con trabalenguas. Bueno, ella se fue a los 18 años de jipy con un negro parecido al Yaka Zulu y con él tuvieron al Manuel... bah tuvieron, la que lo tuvo fue la Margarita, el negro se desapareció a tiempo... diga que el viejo loco la ayudó pa crialo al gurí...bueno, te decía que esas ruinas que ves ahí son los restos de la casita que primero fue de la Margarita con su compañero y después cuando la Margarita se fue de nuevo de biyutera pa Punta del Este le quedó pal Manuel...
Aunque tarde, se despertaron. La luz tamizada de la mañana ya mostraba tintes dorados sobre la puerta del ropero, abierta, y los trinos de las aves se enhebraban en un compás muy galante. Serían las 9.
-Serán las 9?-pensó Manuel mientras desenredaba su pié izquierdo de las sábanas e intentaba sacar el brazo de debajo del tórax de Magda sin que Magda se despertara... pero en ése momento entiende que aquellos ruidos que se estaban sintiendo corresponderían a nudillos de mano masculina golpeando la puerta de calle
¡que raro... a esta hora nunca viene nadie...!
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...la de aquel Manuel Aquelarre, te acordás? Hijo de la Margarita aquella que era hija del viejo loco que tenía un apellido vasco de esos con trabalenguas. Bueno, ella se fue a los 18 años de jipy con un negro parecido al Yaka Zulu y con él tuvieron al Manuel... bah tuvieron, la que lo tuvo fue la Margarita, el negro se desapareció a tiempo... diga que el viejo loco la ayudó pa crialo al gurí...bueno, te decía que esas ruinas que ves ahí son los restos de la casita que primero fue de la Margarita con su compañero y después cuando la Margarita se fue de nuevo de biyutera pa Punta del Este le quedó pal Manuel...
Aunque tarde, se despertaron. La luz tamizada de la mañana ya mostraba tintes dorados sobre la puerta del ropero, abierta, y los trinos de las aves se enhebraban en un compás muy galante. Serían las 9.
-Serán las 9?-pensó Manuel mientras desenredaba su pié izquierdo de las sábanas e intentaba sacar el brazo de debajo del tórax de Magda sin que Magda se despertara... pero en ése momento entiende que aquellos ruidos que se estaban sintiendo corresponderían a nudillos de mano masculina golpeando la puerta de calle
¡que raro... a esta hora nunca viene nadie...!
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domingo, junio 07, 2015
955. Para el lado que dispare
--Pero y eso qué tiene que ver con la luz?
--ja, eso no, no tiene nada que ver supongo, pero... qué casualidad, no?
--¿Qué casualidad... cuál casualidad?
--Flaca... que yo haya encontrado en sueños la manera de escapar y que al volver acá la pieza esté toda iluminada...
Magda torció de nuevo la boca y se levantó de la cama. Recorrió la pieza mirando por el origen de la luminiscencia. No encontró nada.
--De dónde sale esa luz...? Parece que a vos no te extraña mucho...
--Bueno... si yo te fuera a contar, esta es una de las cosas menos raras que he presenciado.
--Pero decime, a qué se debe esto...?
Manuel se rascó la cabeza. No sabía qué contestarle, pero tampoco se iba a quedar callado, no.
--Este tipo de cosas se pueden producir desde lejos... Por ejemplo, mi abuelo Abelardo era... es capaz de hacer cosas que influyen y aparecen en otros lugares. Ojalá que sea él quien está produciendo esto. Porque si no...
--Pero si tu abuelo se murió hace años!
--Eso no importa, está en otro mundo.
Magda entrecerró los ojos para verle sin reflejos, no podía creer que al Manuel se le hubiese dado por alguna religión de esas que golpean la puerta. Sería más bien consecuencia del mismo estado demente que le había atrapado a partir del desmayo en la reunión. El golpe sobre el piso... Sí, era necesaria una estrategia especial en su tratamiento. Por lo pronto seguirle la corriente sin contradecirle. Se oye por ahí decir que así se trata a los locos.
--Ah, y que hacia tu abuelo...?
--Bueno él es un científico, maneja aparatos raros con los que produce efectos raros... también estudia o habla de sus inventos con algún amigo, cuando lo tiene. Si no, también habla solo y se discute a él mismo.
--Bueno, Manuel mañana la seguimos... vamos a dormir, eh?
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--ja, eso no, no tiene nada que ver supongo, pero... qué casualidad, no?
--¿Qué casualidad... cuál casualidad?
--Flaca... que yo haya encontrado en sueños la manera de escapar y que al volver acá la pieza esté toda iluminada...
Magda torció de nuevo la boca y se levantó de la cama. Recorrió la pieza mirando por el origen de la luminiscencia. No encontró nada.
--De dónde sale esa luz...? Parece que a vos no te extraña mucho...
--Bueno... si yo te fuera a contar, esta es una de las cosas menos raras que he presenciado.
--Pero decime, a qué se debe esto...?
Manuel se rascó la cabeza. No sabía qué contestarle, pero tampoco se iba a quedar callado, no.
--Este tipo de cosas se pueden producir desde lejos... Por ejemplo, mi abuelo Abelardo era... es capaz de hacer cosas que influyen y aparecen en otros lugares. Ojalá que sea él quien está produciendo esto. Porque si no...
--Pero si tu abuelo se murió hace años!
--Eso no importa, está en otro mundo.
Magda entrecerró los ojos para verle sin reflejos, no podía creer que al Manuel se le hubiese dado por alguna religión de esas que golpean la puerta. Sería más bien consecuencia del mismo estado demente que le había atrapado a partir del desmayo en la reunión. El golpe sobre el piso... Sí, era necesaria una estrategia especial en su tratamiento. Por lo pronto seguirle la corriente sin contradecirle. Se oye por ahí decir que así se trata a los locos.
--Ah, y que hacia tu abuelo...?
--Bueno él es un científico, maneja aparatos raros con los que produce efectos raros... también estudia o habla de sus inventos con algún amigo, cuando lo tiene. Si no, también habla solo y se discute a él mismo.
--Bueno, Manuel mañana la seguimos... vamos a dormir, eh?
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sábado, junio 06, 2015
954.¡Me Encontraron!
A pesar de tanta aflicción ellos entraron a la casa. Conversaron con Ulyces como siempre de cosas del día, sacaron del armario y la heladera elementos para la comida, acallaron las voces y los dos, uno junto al otro, prepararon comida caliente y olorosa. Tomillo, albahaca, perejil y orégano. Cuatro manos sobre un mismo teclado. Por fin se sentaron a la mesa. Una familia.
A las once estaban dormidos los tres, pero a la madrugada Manuel saltó de la cama dando voces alarmadas.
--Son ellos Magda, son ellos..!!- repetía sudoroso y agitado- me encontraron!
Luego, se explicó: Había soñado conque estaba flotando en una nada gris y uniforme, como en el espacio, y que de pronto se veía rodeado por esferas negras, negras y opacas, y que eso... eso le había llenado de pánico porque... sabía que venían por él...¡ Eran bolas enemigas!
--Bueno, pero tranquilizate ahora, fue un sueño, sólo un sueño, una pesadilla
--Es que...no se...
--Qué, no sabés... nunca tuviste una pesadilla?
--Esto era distinto-- susurró Manuel--...y además otra cosa, ah sí, otra cosa...
--Qué otra cosa...?
--Qué logré escaparme!
--Sí, te despertaste.
--No me desperté, escapé del corral que me había rodeado, ahora lo recuerdo...Fue una huida voluntaria!
--Tanto da...
--No entendés... Hice un cambio a voluntad.... Eso! cambié de dimensión con sólo proponérmelo y volví acá.
--Nunca te fuiste, estabas acá.
--Es cierto, pero... Tal vez en el sueño me fui alejando... yo creo que el sueño es algo así como un viaje a otro mundo.
Magda torció la boca:
--Uf, a esta hora Manuel!
--...
--Apagá la luz y dormite...
--No, Flaca no te duermas, esto es muy importante para mi... y para vos también supongo... para todos, bah.
Magda volvió a su lado y se dispuso a escuchar:
--Por otra parte-ahora Manuel sonríe-- la luz está apagada, aunque...nos vemos perfectamente y... ha de ser como las cuatro de la madrugada, el sol sale a las... Te das cuenta...?
--Y porqué nos vemos si la luz está apagada--preguntó cautelosa la Flaca.-
Manuel se puso de pié frente a ella y antes que comenzar a contestar la pregunta hizo una serie de movimientos presuntamente característicos de la presentación de un show. Había recuperado del todo su ánimo dando rienda suelta al buen humor.
--Suponete que vos vas viviendo una vida y de pronto tenés que elegir entre dos caminos, sin posibilidad de retorno...¿Vas a elegir uno, por supuesto, o vas a elegir los dos...?
Magda sonrió.
--Elegir es desechar alguno.
--Cierto... pero si haces las dos elecciones, en cada una desechás un camino diferente y te quedas con uno de cada uno.
--Ah, entonces valía hacer trampa. Dos elecciones en vez de una!
--Ya se que suena a trampa, pero hacés las dos elecciones a la vez y nadie se da cuenta...ja ja
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A las once estaban dormidos los tres, pero a la madrugada Manuel saltó de la cama dando voces alarmadas.
--Son ellos Magda, son ellos..!!- repetía sudoroso y agitado- me encontraron!
Luego, se explicó: Había soñado conque estaba flotando en una nada gris y uniforme, como en el espacio, y que de pronto se veía rodeado por esferas negras, negras y opacas, y que eso... eso le había llenado de pánico porque... sabía que venían por él...¡ Eran bolas enemigas!
--Bueno, pero tranquilizate ahora, fue un sueño, sólo un sueño, una pesadilla
--Es que...no se...
--Qué, no sabés... nunca tuviste una pesadilla?
--Esto era distinto-- susurró Manuel--...y además otra cosa, ah sí, otra cosa...
--Qué otra cosa...?
--Qué logré escaparme!
--Sí, te despertaste.
--No me desperté, escapé del corral que me había rodeado, ahora lo recuerdo...Fue una huida voluntaria!
--Tanto da...
--No entendés... Hice un cambio a voluntad.... Eso! cambié de dimensión con sólo proponérmelo y volví acá.
--Nunca te fuiste, estabas acá.
--Es cierto, pero... Tal vez en el sueño me fui alejando... yo creo que el sueño es algo así como un viaje a otro mundo.
Magda torció la boca:
--Uf, a esta hora Manuel!
--...
--Apagá la luz y dormite...
--No, Flaca no te duermas, esto es muy importante para mi... y para vos también supongo... para todos, bah.
Magda volvió a su lado y se dispuso a escuchar:
--Por otra parte-ahora Manuel sonríe-- la luz está apagada, aunque...nos vemos perfectamente y... ha de ser como las cuatro de la madrugada, el sol sale a las... Te das cuenta...?
--Y porqué nos vemos si la luz está apagada--preguntó cautelosa la Flaca.-
Manuel se puso de pié frente a ella y antes que comenzar a contestar la pregunta hizo una serie de movimientos presuntamente característicos de la presentación de un show. Había recuperado del todo su ánimo dando rienda suelta al buen humor.
--Suponete que vos vas viviendo una vida y de pronto tenés que elegir entre dos caminos, sin posibilidad de retorno...¿Vas a elegir uno, por supuesto, o vas a elegir los dos...?
Magda sonrió.
--Elegir es desechar alguno.
--Cierto... pero si haces las dos elecciones, en cada una desechás un camino diferente y te quedas con uno de cada uno.
--Ah, entonces valía hacer trampa. Dos elecciones en vez de una!
--Ya se que suena a trampa, pero hacés las dos elecciones a la vez y nadie se da cuenta...ja ja
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