jueves, septiembre 24, 2009

739. Asesor Científico

Ninguna otra cosa le dijo Ernesto a la pared que miraba mientras su mente entendía estar hablando con su amigo y compañero político (ahora asesor), salvo reiteradas y corteses disculpas por tal vez abusar de su tiempo. Que cómo no, sería un placer, recibirlo una hora más tarde, para revisar ese material  sobre los planes sociales del gobierno y aprovechar, si es que el tiempo alcanzara, para hacerle esas preguntas.

-En una hora.

Objetó Manuel que tal vez fuera conveniente reducir la reunión a algo más personal.

-Por lo menos me parece que yo no debería estar. Por alguna razón Don Miguel no quiere hablar de esas cosas conmigo.
-¿Qué cosas...?
-Es que ya quise hacerle hablar de los mundos paralelos, de los experimentos que ellos hacían...

Acordaron entonces que todos se retiraran, menos Dengue, que quería agradecerle personalmente los remedios que le había enviado, y Cholo que ya había prometido compartir la lectura de aquellos papeles. Después volvieran a reunirse.

 Eran las tres de la tarde cuando Magda, Rulo y Manuel trasponían nuevamente los portones hacia las calles de balastro y los pinos. Aquellos pinos que solamente Manuel recordaba haber visto arder en enormes llamaradas, cuando la caída de aquel piloto implume que se había carbonizado al espiedo.





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