Mostrando entradas con la etiqueta lógica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lógica. Mostrar todas las entradas

miércoles, abril 29, 2009

685. IMPOSIBLE

Con eso dejó de sentirse en otro mundo. Se asumió de la misma condición que todos ellos y las incontables miríadas de seres que aletean sus vidas en simultáneas y superpuestas dimensiones. Supo que aunque su conciencia le presentara apenas los datos de este reducido panorama, el escenario total de la historia de los infinitos Manueles era exactamente infinito. O inmensamente grande por lo menos. Y la historia, una súper historia, imposible de imprimir en páginas numeradas, porque... ¿cómo se podrían numerar todas las que se suponen simultáneas? Y las que existen de manera condicional? O las imposibles....?
Imposible sería existir en un mundo que no existe.
¿Imposible?
Al menos si se piensa con lógica...
¿Y si no....?

¿Cómo habrá sido la guerra que ganó la lógica imponiéndose en nuestras mentes? Desplazando sistemas alternativos de pensar, tal vez menos prácticos, pero mucho más comprensivos, es de suponer... Casi siempre ganan los prácticos aun siendo completamente estúpidos, por su pertinaz y única apetencia: Obtener resultados. Aunque algunos resultados sólo existan en la pantalla cinemascope de la propia vanidad. Pero están ahí, y se acumulan igual que los trofeos de plata y oro hasta que un día el tipo se muere sin llevarse nada, se supone, a no ser que la vanidad viaje siempre pegada.
Entra a funcionar el mecanismo de la herencia económica y la del prestigio social.
Las sociedades humanas huyen del equilibrio como si fuera la muerte. Parecen temerle al fin de la historia. ¡Qué tontería!

No saben que el equilibrio es imposible. Ja ja!!

sábado, enero 17, 2009

649. Derecha e Izquierda

Vittorio se vio de pronto enredado por pensamientos que intentaban inventar un experimento, al menos virtual, que en el plano de la lógica, separara las dos hipótesis manteniéndolas unidas sólo por un hecho, o suceso, que determinara hacia qué lado se inclina la verdad. Un eslabón perdido. El corazón palpitante de la lógica que marcara la verdad con un pulso reforzado. Si es que existiera.

-Empecemos descartando las cosas más simples: Definitivamente no poseés ningún elemento material que por alguna característica pudiera probar que su origen no es de este mundo?

-No los guijarros no han aparecido.
-¿Y vos no sos un objeto, verdad..? Aunque de alguna manera lo seas, salvo que los hombres de allá tengan alguna diferencia, o marca...?
-No lo sé... no creo.

Ahí fue que Manuel, para remarcar la idea de la duda levantó su mano izquierda y se puso a rascar el centro de su cuero. Que Vittorio lo advirtiera y su mente se pusiera a recorrer relaciones posibles entre la izquierda y...

-Sos zurdo para todo?
-No... para nada.
-Ah, no...? Como vi que te rascabas con la izquierda...
-Puede ser... ¿cuándo...? Ahora, recién? ¡No! Me acuerdo que levanté el brazo derecho así!
-El izquierdo.
-No, éste, el derecho.
-Ese es tu brazo izquierdo...
-¿Me vas a decir a mí?

Vittorio saltó del asiento y buscó entre los papeles el teléfono celular. Llamó a alguien a costa de toquetear muchas teclitas y cuando recibió la vos de Magdalena preguntó si Manuel era por ejemplo, zurdo o derecho.
Le dijeron que derecho. El dejó el teléfono en la mano caída y con voz de quien avisa amistosamente le dijo:

-Dice que Manuel es derecho.
-Claro que soy derecho. Dale con lo mismo!

Dejó el teléfono sobre la mesa, se acercó.

-Es que no has entendido... Hemos encontrado una pista, un hecho extraño. A vos te está pareciendo que tu derecha es tu izquierda. Es decir, que lo que para vos es izquierda, para nosotros es derecha...

Manuel comprendió mediante unas cuantas imágenes recordadas rápidamente.

-Bueno... ahí tenés la prueba que necesitabas.
-No todavía no es suficiente... En primer lugar me tengo que convencer de que no me estás mintiendo. En segundo habría que descartar que algún problema neuronal te esté dando vuelta la izquierda.

Para la primera duda Manuel aceptó hacer todas las cosas difíciles que Vittorio sugería, una vez con la mano derecha y otra con la izquierda, por ejemplo levantar,apuntar y disparar con un fusil imaginario.

-Zurdo cerrado -afirmó por fin. -Ahora te tendría que mandar a hacer un electro.

Por supuesto que Manuel se impacientó.

-Qué me creas loco, vaya y pase, pero ahora pensás que soy tarado?
-Tenés razón. Dejemos lo del electro