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domingo, octubre 19, 2008

612. La Nube de Magallanes

Pasado el rato de bromas y el recuerdo del bochorno anterior, Bosco arremetió con preguntas sobre Mandinga. Quería que explicara ahora, ya que era el único ser tan poderoso de la reunión, cómo iban a hacer para escapar a las garras de Satánás triunfante. Cómo podían ellos, y los compañeros anarquistas de toda América Latina, aguantar el envate de armas que ni siquiera lograban comprender, cuando tenían enfrente a un supuesto semi-dios temblando y llorisqueando por su propia desventura.

-Tendrías que tener alguna idea... Vos nos indujiste...

Como pudo Mandinga se defendió haciendo uso de sus muchas voces lastimeras y expresivas. Paseándose en medio de la rueda y girando el cuerpo con aparatosos ademanes de manos y dedos y golpes en el pecho. Mirando a la cara a cada uno, exigiendo comprensión.

-Nosotros no somos mucho más poderosos que ustedes. Comemos y dormimos y nos duele la barriga de la misma forma. Nos asustamos... y a veces nos llenamos de estúpido triunfalismo... Estamos constituidos con un par de dimensiones más... poca cosa estando sobre la tierra, región mezquina para eso...
-¿No funcionan aquí...?
-Casi. No hay espesor suficiente.
-¿Y el segundo tiempo tampoco te funciona?
-Creo que no más que lo que ustedes llaman intuición... o pálpito.
-¿Adivinación? Entonces no es un segundo tiempo.
-No. Es una segunda dimensión del tiempo. En vez de ser lineal es toda una superficie. El momento presente es mucho más ancho y abarca cosas que para ustedes serían del pasado..., o del futuro, o meras posibilidades hipotéticas. Pero aquí apenas si funciona.

Cholo resopló. (nunca le había tenido mucha paciencia)

-Esta conversación no nos lleva a nada. Necesitamos ideas nuevas... Decime...Conocés de guerras similares en alguno de los mundos paralelos...?

Mandinga pestañeó como despabilándose.

-Guerras han habido... Pero no conozco los detalles...

Puso cara de memorioso y los ojos apuntando a la bóveda.

-Mmmm.... Dejame ver... Hubo un Centaurino parecido a Obelix que mantuvo a los diablos a raya durante cincuenta años con... unas cosas parecidas a ondas que en vez de arrojar piedras, arrojaban desmemoria...

Agrandó desmesuradamente los ojos y, casi como un niño asustado agregó:

-Tendríamos que hablar con los de la nebulosa de Andrómeda o la Nube de Magallanes...
-¿Hay gente allí?
-Gente y entes vivos muy extraños. Pero no me acuerdo dónde...
-¿Qué pasaba en esos lugares?
-Es fama que nadie ha podido con ellos. Han resistido a todas las formas de globalización.
-¿En este mismo Universo o en otro?
-Da lo mismo. Lo difícil es encontrar el lugar exacto. Manuel ya tiene experiencia de eso. No hay manera de marcar con una pincelada de color distinto cada universo que visitamos... Lleva tiempo reconocerlos por algún rasgo propio que ya se ha visto en otra ocasión y aun así no podés nunca estar seguro.
-¿Puede ser otro y parecer el mismo?
-Eso.

Cholo miró todas las caras para comprobar que pensaban en lo mismo.

-Si te quedás con nosotros tarde o temprano va a aparecer Satanás a buscarte... Sería conveniente que salieras de este Universo, o al menos de esta zona y...
-¿...que averiguara alguna manera de presentarle batalla...?
-Eso.





martes, enero 08, 2008

454 Inesperado Combate

Ernesto necesitaba hablar con alguien. Activó la red de parlantes que lo comunicaban con las galerías de los tucus...Era extraño. Tan ocupados habían estado en los últimos días que no habían reparado en el completo silencio que reinaba... Al llamado por los parlantes no respondía nadie... Tampoco desde el dormitorio de Manuel terminaba de salir la enamorada pareja de Vittorio y Margarita... Se sintió por primera vez solo en mucho tiempo. Todos andaban disfrutando de sus vidas sobre la superficie del planeta o del colchón. Todos a no ser él. Terco personaje aferrado a una idea perfecta que le esclaviza. Ernesto Federico de Oliveira e Souza, el niño que había sido, buscador de pasadizos secretos que le llevaran al país donde estaría la sombra de su madre. Y también la salvación de la humanidad. Y un mundo donde reinara el amor y la concordia, sin hipocresía.

Nuevas imágenes en la pantalla le sacaron de la cavilación. Las columnas de clones en la patagonia eran atacadas por una flotilla de naves parecidas a las bolas ¡! Eran mucho más ovoideas que las que nunca hubiese visto ni enterado que se estuviesen fabricando en alguna parte. Eran... aparentemente metálicas y en su costado todas mostraban una especie de insignia multicolor...

Recién entonces operó sobre el teclado trayendo la imagen detenida. Era sí un extraño escudo con dos o tres signos indescifrables. Ya estaba. Ahora en las imágenes aparecían otras aparatosas naves negras que atravesaban la pantalla y se perdían paralelas hacia un lejano punto de fuga. ¿Serían de otro bando? (No parecían haber participado del combate que... Claro que era desparejo... y crudo. Eran miles los cuerpos que se revolcaban sobre la tierra reseca)

Nueva toma muestra que puentes traseros se comienzan a transformar mediante múltiples repliegues internos, en armas atemorizantes apuntadas al cielo. De pronto despiden luces que volando hacia los huevos les hace entrechocar sonoramente. Desconcierto momentáneo que les cuesta algunas bajas antes de reaccionar con inteligencia hacia sus nuevos objetivos allá al borde de las barrancas. A las que tapizan de artillería explosiva de esa que desintegra la materia... Pero viene sobre el gris paisaje una banda de naves plateadas que se acercan metrallando diamantes ¡!