lunes, abril 16, 2012

878. La Liberación de los Chanchos

 Claro que de todos modos  al otro día salió en busca del Dengue. Averiguó de paso con Luque que ya no había etado viviendo con sus parientes, los criadores de chanchos, sino al menos desde unos tres meses a esta parte, se había estado instalando en alguna esquina a hablar solo o con quien quisiera escucharle, de extraños seres de otros mundos que volaban en huevos de papel al son de grandes cuerdas de guitarra. Por eso sus tíos no le habían querido tener más bajo su protección. Les había "liberado" los 25 chanchos luego de muchos intentos de dialogar con ellos y escarbado el terreno en busca de tucu tucus, que no habían, pero que él oía resonar bajo su culo cuando se tiraba a la sombra, cansado de que los chanchos no le entendieran. 

No, nadie le había visto desde hacía días. Pero si se había escapado seguramente habría sido para salir en busca de pasta base .

-Allá doblando en el kiosco hay una boca de pasta. Fijate si no anda por ahí.

Manuel fue sin ninguna convicción, demasiado preocupado ahora con la posibilidad de que fuese el mismo Dengue que le había acompañado a los mundos paralelos. Huevos de papel, Aunque sin desconocer que puedan haber muchos mundos similares en los que distintas versiones de Dengue hubiesen tenido experiencias con objetos voladores ovoides bastante parecidos entre si. ¡Pero, de papel! ¿A quién más que a su abuelo Abelardo y a él, muchacho crédulo y sonámbulo, se le pudo haber ocurrido en cualquier mundo de los posibles, enseñar y aprender a fabricar tamaños mamotretos sin sentido? Porque con un poquito de sentido común hubiese bastado para desechar la idea por absurda! Ninguna otra versión de su abuelo muerto y de sí mismo pudiera haber inventado tan grande patraña que a la postre funcionó... en ese mundo tan especial donde la gente era capáz de organizarse espontaneamente y producir una revolución ácrata. Un mundo donde se puede usar la telepatía y bombardear un país con ideas. Ja ja Qué mundo tan interesante!
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sábado, abril 14, 2012

877. Un Broche de Cobre

votarvotar        Pero al mismo tiempo considerando...todo lo ocurrido y todo... Justamente esta inesperada aparición de Dengue como despedida en nombre de todos los otros Dengues y el pasado. Pudiera ser. el broche de cobre que sella las puertas del pasado aquel que ya no podría volver a existir más que una borrosa memoria, cada vez más difusa. Pero igual sin sentido. No le daba la inteligencia, ni tal vez le fuera a alcanzar jamás para decifrar el sentido que pueda tener el conjunto de todos los sucesos. Si es que lo tenga. Sentido o significado. O acaso en la vida tanto da que ocurra una cosa u otra? En desordenado desorden y carente de todo propósito. O con algún tipo de sentido para el que no estamos aptos ni comprenderemos jamás. Que se pueda por ejemplo, ser libres y esclavos a un mismo tiempo. Manejados por invisibles hilos de telaraña por un titiritero que se parece  tanto a nosotros como nosotros mismos a el. O que la cosa pase absolutamente por otro lado que ni siquiera hemos comenzado a sospechar mientras creemos descubrir regularidades y coincidencias carentes de todo sentido. Porque la cosa a veces parece planeada de ese perfecto modo engañoso que hace aparecer cualquier idea como tan probablemente falsa como verdadera. Carajo!                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           .

martes, abril 10, 2012

875. Nieblas en su mente

        Después como otras veces, Manuel llevó a Dengue hasta su casa donde permaneció por algunos días durmiendo y comiendo comida de olla, salvo los ratos que dedicaba a jugar con Ulyces o conversar tontamente con cualquiera. Cuando se fisuraba mucho se iba para el galponcito de atrás, pero no intentaba convencer a nadie de que le consiguieran pasta o que le dieran dinero para comprarla. Solo se ovillaba en el único rincón vacío que quedaba y allí permanecía, las manos aprisionando la cabeza, como una rueda de goma negra, amagando a rodar para atrás o para adelante. 
Cinco en total. Al sexto desapareció sin dejar huellas.

Mientras tanto Manuel retomó los trabajos que tenía un poco abandonados. Sus jardines. Se estuvo levantando temprano y partiendo con la bicicleta y las herramientas apenas habiendo charlado un poco con la flaca mientras se tomaba el vaso de leche fría. Luego el cuesta arriba de balastro flojo, la cuadra más boscosa, y después el inicio del verdadero Lagomar.
Al mediodía siguió volviendo siempre muerto de hambre a sentarse alrededor de la mesa. Entonces comprobaba una vez más que el estado mental de Dengue no daba muestras de mejorar, aunque tampoco de empeorar. Parecía haberse detenido en un nivel bastante infantil y poco lúcido. Porque los niños son vivaces, pero Dengue parecía no encontrar las respuestas si no al cabo de deambular un rato por dentro de la niebla de su propia mente.... Y sin embargo a veces... Solo algunas veces de pronto parecía encontrar el hilo de la conversación y con gran entusiasmo dar dos o tres opiniones muy oportunas y atinadas.

Pero se fue.

...
                                                                                                                                   
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lunes, abril 09, 2012

874. Pasta Base

  Pasta base otra vez. Un laberíntico mundo de espejos enfrentados en blanco y negro. Dolor y flash. Muerte y renacimiento. Flash, flash, no hay más. No va más
                                              ¡¡ No va más !! 
Y entonces el gusano negro que horada los músculos y los huesos. Que corroe los intestinos. Que mata todo deseo de vivir, salvo para lograr otro flash. Sí, otro, el último, aunque sea el último. Uno más. Por favor!

Y allá a lo lejos el rostro de un amigo. Aquel que alguna vez... Pero no importa... ya nada importa. Es tanto el dolor que ya no importa. No importa. Todo es dolor. Negro dolor en un mundo negro. Un mundo muerto. No hay otra cosa salvo la nada. Sí, la nada. Oh, agua clara en la cual descansar!!                                                                                                                                      votar